RUTA 27 · MEDIUM
Bugarín defiende su nacionalidad y expone el flanco de Morena en Nayarit
La designada coordinadora de la 4T en Nayarit reconoció que nació en California y aseguró haber renunciado ante la SRE a toda fidelidad a un Estado extranjero. El comunicado no aclara si renunció a la nacionalidad estadounidense.

Jasmin Bugarin, designada por Morena el lunes pasado como coordinadora de la Defensa de la Transformación en Nayarit, respondió este miércoles a los cuestionamientos sobre su origen: nació en California y dice haber renunciado ante la SRE a toda fidelidad a un Estado extranjero. Su caso pone a prueba la reforma de nacionalidad única que la 4T impulsa rumbo a 2027.
Jasmin Bugarin, militante del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) designada el lunes pasado como titular de la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Nayarit, afirmó este miércoles que cumple con los requisitos del encargo, luego de que circularan versiones sobre su lugar de nacimiento y su nacionalidad. Lo hizo en medio del debate sobre la reforma constitucional en materia de nacionalidad única.
En un comunicado difundido el 30 de septiembre, Bugarin reconoció que nació en California, Estados Unidos, y se describió como parte de una familia de campesinos que migró al norte en busca de trabajo. “Yo no elegí dónde nacer, pero sí he podido elegir siempre dónde están mis raíces, a qué país pertenecer y a quién servir”, sostuvo. Añadió que desde hace años realizó ante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) los trámites con los que manifestó formalmente su renuncia a toda sumisión, obediencia y fidelidad a cualquier Estado extranjero, y cerró con una cita de la presidenta Claudia Sheinbaum: “no se puede servir a dos intereses nacionales ni mantener ambigüedades cuando se trata de la soberanía del país”.
El encargo que defiende no es una candidatura ni una precandidatura en términos de derecho electoral: no hay registro ante autoridad electoral alguna, el proceso interno de Morena no se ha formalizado y la coordinación es, jurídicamente, un puesto partidista. En la práctica, sin embargo, esa figura es la vía por la que Morena ha venido ordenando sucesiones estatales y colocando a personas en posición de salida para las gubernaturas que se renuevan en 2027. Que el nombre completo del cargo incluya “y la Soberanía Nacional” no es menor: Bugarin quedó designada justo en el terreno donde le estalló la duda.
El filtro que la 4T diseñó para otros
La discusión de fondo es la reforma constitucional en materia de nacionalidad única, que conforme a su planteamiento público exigiría una sola nacionalidad a quienes aspiren a la Presidencia y a las gubernaturas. La ley mexicana reconoce la nacionalidad por nacimiento a quienes nacen en el extranjero de padres mexicanos, sin que eso impida conservar la nacionalidad del país donde nacieron; ese hueco es, precisamente, lo que la reforma busca cerrar. De ahí la incomodidad del caso: un filtro pensado para blindar la soberanía puede terminar operando como requisito de elegibilidad dentro de las propias filas del movimiento que lo impulsa.
El comunicado no acompaña documentos, no precisa si el trámite ante la SRE incluyó la renuncia a la nacionalidad estadounidense y no aclara si existe certificado de nacionalidad mexicana. Tampoco enumera los requisitos que dice cumplir. Ese dato documental, y no una declaración de lealtad, es lo que faltaría para cerrar la discusión.
La lectura política
La respuesta llegó en menos de 48 horas desde el anuncio. Los cuestionamientos aparecieron casi de inmediato y la reacción fue un comunicado personal con respaldo textual en la presidenta. El patrón es consistente con una operación de contención: cuando una designación se impugna por la vía del origen y la nacionalidad, el riesgo no es solo reputacional, es de elegibilidad, y por eso se atiende rápido.
La estrategia consiste en desplazar la discusión del terreno documental al terreno de la lealtad, donde Morena tiene vocabulario propio y ventaja retórica. Es un movimiento comprensible pero con límite: la lealtad se declara, la elegibilidad se acredita. Invocar a Sheinbaum da cobertura política, no resolución jurídica.
Para la dirigencia nacional, designar coordinadores estatales temprano sirve para cerrar disputas locales y disciplinar a los aspirantes. El detalle es que, en la evidencia disponible, solo aparece el comunicado de ella: hasta ahora no hay una defensa pública del partido. Esa ausencia también comunica algo a los demás aspirantes nayaritas sobre cuánto cuesta defenderla.
El caso trasciende Nayarit. Si la reforma avanza con ese alcance, la pregunta de cuántos cuadros del propio movimiento quedarían fuera por doble nacionalidad es incómoda y todavía sin respuesta. Aplicar la regla con rigor puede costar cuadros; matizarla en casa, credibilidad.
Qué sigue
- El documento. Si Bugarin presenta constancia del trámite ante la SRE, certificado de nacionalidad mexicana o aclaración sobre su nacionalidad estadounidense, la duda se cierra o se agrava. - El texto final de la reforma. Importa a qué cargos aplica, desde cuándo y con qué medios de prueba. Eso define si su caso se vuelve precedente nacional o anécdota local. - Nayarit. El arranque formal del proceso electoral local y el método con el que Morena definirá su candidatura. Ahí se sabrá si la coordinación se convierte en candidatura. - La señal partidista. Si la dirigencia nacional ratifica públicamente la designación o deja que la coordinadora cargue sola con el costo.