Política · Seguridad · Mundo · Tecnología · Ambiente · Economía
← Volver a Economía

ECONOMÍA · HIGH

Canal supera meta de peajes, pero empresas y gobierno pierden millones

Los ingresos por peajes del Canal superaron lo presupuestado en 11%, pero la renta de las empresas cayó 21% y el gobierno central recaudó $958 millones menos de lo previsto a agosto.

Ilustración editorial de Ruido Cero sobre impuestos y recaudación
Ilustración editorial de Ruido Cero; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El Canal aportó $398 millones en peajes, 11% más de lo estimado, pero la renta de las empresas fue 21% menor a la proyectada y los ingresos del gobierno central quedaron $958 millones por debajo del presupuesto a agosto. El buen desempeño del Canal no compensa la caída en la actividad empresarial ni la menor recaudación fiscal, lo que presiona las finanzas públicas y el empleo.

El Canal de Panamá generó $398 millones en ingresos por peajes a agosto, un 11% por encima de lo estimado. La cifra, difundida por La Estrella de Panamá, contrasta con dos malas noticias: la renta de las empresas fue 21% menor a lo proyectado y los ingresos del gobierno central quedaron $958 millones por debajo del presupuesto. El dato no es un simple ajuste contable: revela que el motor logístico del país marcha a buen ritmo, pero el resto de la economía y las arcas fiscales no acompañan ese dinamismo.

El Canal superó su meta de peajes en 11%, pero ese logro no se tradujo en mayores rentas para las empresas ni en más ingresos para el gobierno central. La brecha entre el desempeño de la vía interoceánica y el resto de la economía sugiere que el beneficio del comercio marítimo se concentra en el Canal y sus operadores directos, mientras el tejido empresarial y el fisco absorben el costo de una actividad interna más débil. La renta empresarial, que mide las ganancias del sector privado, cayó 21% frente a lo previsto, y la recaudación del gobierno central se hundió $958 millones por debajo de lo presupuestado.

El mecanismo es claro: los peajes del Canal son un ingreso relativamente estable y ligado al tráfico marítimo internacional, pero no dependen de la demanda interna ni de la inversión privada. Cuando la actividad económica se enfría, las empresas venden menos, invierten menos y ganan menos, lo que reduce la renta empresarial y, en cascada, la recaudación de impuestos. La caída de $958 millones en los ingresos del gobierno central equivale a un hueco fiscal que probablemente obligará a ajustar gastos o buscar financiamiento, con efectos directos en servicios públicos y programas sociales.

¿Quiénes absorben el costo? Por un lado, las empresas, que ven reducidas sus ganancias en 21% respecto a lo proyectado; por otro, el gobierno, que recauda menos y enfrenta un presupuesto desfinanciado. En el plano cotidiano, un gobierno con menos ingresos tiene menos margen para sostener la inversión pública, los subsidios o los salarios estatales, lo que puede traducirse en recortes, retrasos de pagos o mayor endeudamiento. Las empresas, al ganar menos, también podrían frenar contrataciones o ajustar costos laborales.

El contraste es particularmente relevante porque el Canal es la principal fuente de divisas y uno de los pilares del crecimiento panameño. Que el Canal supere sus metas mientras el resto de la economía pierde impulso indica que el crecimiento no está siendo inclusivo ni fiscalmente redituable. El gobierno central, que depende de impuestos sobre la actividad interna, no está capturando el dinamismo del comercio exterior. La pregunta que queda es si esta brecha es coyuntural o estructural, y qué medidas se tomarán para cerrar el desfase entre la bonanza canalera y la crisis fiscal.

La lectura

El dato de los peajes del Canal es una buena noticia aislada, pero no debe leerse como un signo de salud económica general. La caída de la renta empresarial y el déficit de recaudación fiscal muestran que el sector privado no está capitalizando el flujo comercial y que el gobierno no está capturando suficientes recursos para financiar el gasto público. Esto plantea un dilema de política económica: o se incentiva la actividad interna para ampliar la base tributaria, o se ajusta el gasto para cerrar la brecha. Sin decisiones claras, el riesgo es que el desequilibrio fiscal se traduzca en recortes que afecten a la población y en un círculo vicioso de menor inversión y menor crecimiento.

Qué sigue

El gobierno deberá explicar cómo compensará los $958 millones faltantes: si recortará gastos, buscará nuevo endeudamiento o implementará ajustes tributarios. También se espera que el sector empresarial presione por medidas que alivien la caída de sus rentas, como incentivos a la inversión o reducciones de cargas. La evolución de los próximos meses dirá si el Canal sigue siendo un amortiguador fiscal o si su buen desempeño ya no alcanza para tapar el hueco del resto de la economía.