ECONOMÍA · HIGH
CFE invierte 89 mil 104 millones en 83 obras de transmisión eléctrica
La estatal busca sostener el pico histórico de demanda y la relocalización industrial con refuerzos en el noreste, el Bajío y la Riviera Maya, sin explicar aún cómo se recuperará el gasto.
La CFE ejecuta 83 proyectos de transmisión con 89 mil 104 millones de pesos para reforzar redes en zonas industriales y turísticas. Responde al pico histórico de demanda de 54 mil 530 megawatts y a la relocalización de empresas. Los proyectos clave están en el corredor noreste-centro, Cozumel y Cancún, con conclusión entre 2027 y 2028.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ejecuta 83 proyectos de transmisión con una inversión de 89 mil 104 millones de pesos para reforzar los enlaces eléctricos de zonas industriales y turísticas del país. La cifra, presentada por la directora general Emilia Calleja Alor ante la Cámara de Diputados, no es un dato menor: define cuánta capacidad tendrá México para sostener la actividad fabril y el turismo en los próximos años, y quién pagará por ella.
El programa responde a un pico histórico de demanda de 54 mil 530 megawatts registrado el 20 de agosto de 2026, casi 3 por ciento por encima de los máximos de 2025. Ese crecimiento no es abstracto: se traduce en más aires acondicionados en Cancún, más líneas de producción en Querétaro y San Luis Potosí, y más presión sobre una red que, si no se amplía, obliga a restringir el suministro o a encender plantas caras y contaminantes.
El corredor industrial y la isla
El proyecto más costoso es el que incrementará la capacidad de transmisión entre el noreste y el centro del país, con unos 12 mil 77 millones de pesos y beneficios para San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo y el Estado de México. Esos cuatro estados concentran demanda industrial y son receptores de la relocalización de empresas, de modo que la obra funciona como condición material para que esa inversión privada se concrete. Sin transmisión suficiente, el discurso de nearshoring se queda en anuncios.
En Cozumel, la CFE moderniza la interconexión con cerca de 4 mil 985 millones de pesos, cuatro subestaciones, cuatro líneas y sustitución de infraestructura submarina, con conclusión prevista en mayo de 2028. La intervención busca reducir la vulnerabilidad de una conexión insular de la que dependen hoteles, comercios y hogares. Otros dos proyectos, por unos 7 mil 370 millones, ampliarán la transmisión de Cancún y la Riviera Maya y alcanzarán a más de 733 mil usuarios de Benito Juárez, Solidaridad y Tulum, con meta en marzo de 2027.
El conjunto añadirá más de 3 mil 500 kilómetros-circuito de líneas y cerca de 9 mil 700 megavoltamperes de transformación. A ello se suman seis centrales de ciclo combinado que aportaron 3 mil 204 megawatts con una inversión de 52 mil 424 millones, y modernizaciones hidroeléctricas que recuperaron 53 megawatts.
La lectura
El mecanismo económico es directo: la CFE adelanta capital en infraestructura para que el sistema no se sature. Quienes se benefician de forma inmediata son las empresas industriales y turísticas que evitan restricciones de suministro y los usuarios que ganan confiabilidad; el costo recae en la empresa estatal y, en última instancia, en sus finanzas y en el erario. La evidencia no detalla el esquema de financiamiento ni el efecto tarifario, y ese es el hueco que impide saber si el gasto se recuperará vía ingresos o vía presupuesto.
El margen del gobierno es acotado pero real. La CFE presentó en noviembre una nueva metodología de costos de transmisión y busca captar grandes consumidores mediante CFE Calificados, con tarifas preferenciales por dos años. Ese antecedente sugiere que la estatal intenta convertir la ampliación de red en una palanca comercial, no sólo en obra pública. Si lo logra, el costo se reparte entre grandes clientes; si no, lo absorbe la empresa.
El efecto cotidiano comprobable es la reducción de restricciones y apagones en zonas de alta demanda. Para un habitante de Tulum o un hotel de Cozumel, la obra significa menos interrupciones; para un trabajador de una planta en Querétaro, la posibilidad de que su centro de trabajo no frene turnos por falta de energía.
Qué sigue
Las obras tienen fechas escalonadas: marzo de 2027 para Cancún y la Riviera Maya, mayo de 2028 para Cozumel y junio de 2028 para el corredor noreste-centro. El punto a vigilar es si la CFE publica el costo financiero de los 89 mil 104 millones y cómo lo repercute en tarifas y en el presupuesto federal. Sin ese dato, la inversión se puede leer como necesaria, pero no como fiscalmente resuelta.
