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ECONOMÍA · HIGH

Fitch recorta perfil de Codelco y la minera confirma US$ 100 millones en balances

La clasificadora bajó el perfil crediticio individual a 'b+' por inconsistencias en la producción reportada. La estatal mantiene el grado de inversión solo por el respaldo del Estado.

Ilustración editorial de Ruido Cero sobre economía y presupuesto
Ilustración editorial de Ruido Cero; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Fitch recortó el perfil crediticio individual de Codelco a 'b+' por deficiencias de gobernanza e inconsistencias en las cifras de producción de 2024 y 2025. La minera confirmó en su asamblea extraordinaria un impacto superior a US$ 100 millones en sus balances. Mantiene grado de inversión solo por el aval estatal, mientras su producción cae y sus costos la ubican en el cuartil menos competitivo de

Fitch recortó el perfil crediticio individual de Codelco a 'b+' y la minera confirmó este jueves, en su asamblea extraordinaria de accionistas, un impacto superior a US$ 100 millones en sus balances por inconsistencias en las cifras de producción. La clasificadora mantuvo la nota internacional en BBB+ y la nacional en AA+(cl), ambas con perspectiva estable, pero ese sostén tiene nombre y apellido: el respaldo del Estado. Sin él, el perfil individual castigado describe a una empresa que hoy no se financia como grado de inversión.

El hecho importa más allá de la minera. Codelco es la principal empresa pública del país y aporta recursos fiscales; su costo de deuda se compara con el de cualquier emisor corporativo y su desempeño pesa en la percepción de riesgo de Chile. El recorte del perfil individual no cambia la nota, pero sí la lectura: el grado de inversión de Codelco ya no descansa en su operación, sino en el aval del Estado.

La lectura

Fitch no castigó solo un número. Apuntó a deficiencias de gobernanza y a las inconsistencias detectadas en las cifras de producción reportadas durante 2024 y 2025, con investigaciones internas y externas en curso. Ese es el punto sensible: el problema no es únicamente que la minera produzca menos, sino que lo reportado no cuadra con lo verificado. La transparencia contable es la base sobre la que se presta dinero; cuando falla, el castigo llega aunque el balance todavía se sostenga.

El mecanismo económico es directo. Un perfil crediticio más débil encarece el financiamiento y reduce el margen de maniobra para invertir en los proyectos que deberían revertir la caída. La producción bajó de 1,62 millones de toneladas en 2021 a 1,31 millones en 2025, y Fitch anticipa otra caída en 2026. A eso se suman retrasos en proyectos estructurales, menores leyes del mineral y el impacto del derrumbe en El Teniente. La estatal está en el cuartil menos competitivo de la curva de costos del cobre: produce menos y a mayor costo que buena parte de la industria.

¿Quién absorbe el costo? En primera instancia, la propia empresa y sus trabajadores, porque menos producción y mayores costos presionan el empleo y las inversiones futuras. En segunda, el fisco: si el respaldo estatal es lo que sostiene la nota, cualquier deterioro adicional termina trasladándose al balance público. Y en tercera, los usuarios del crédito en Chile, porque la percepción de riesgo de una empresa pública emblemática incide en la prima que exige el mercado.

El margen del gobierno es acotado. La asamblea fue convocada por los ministros Jorge Quiroz y Daniel Mas, y el directorio, presidido por Bernardo Fontaine, debía explicar las inconsistencias, sus efectos y las medidas correctivas. La empresa desvinculó a ocho ejecutivos y profesionales por hallazgos en las investigaciones. La pregunta que instalan Quiroz y Mas —qué hacía el directorio y si cumplió su deber fiduciario— convierte el episodio contable en una discusión sobre control estatal y responsabilidad política.

El efecto cotidiano comprobable es menos visible que un precio, pero igual de real: menos producción de la minera estatal implica menos divisas y menos aporte fiscal en un momento en que la economía va camino a su primera recesión anual de este siglo, con presiones inflacionarias al alza. El mercado, además, espera un IPC de 0,5% mensual y el Banco Central discute internamente si sube la tasa desde 4,5%. En ese cuadro, un deterioro del perfil crediticio de la mayor empresa pública no es un dato aislado: es una señal de fragilidad que se suma a las que ya mira el mercado.

Qué sigue

La asamblea deja tareas concretas: explicar el origen de las inconsistencias, cuantificar el impacto final en los balances y definir las medidas correctivas. Fitch advierte que su evaluación del perfil individual podría seguir presionada si las investigaciones en curso confirman deficiencias de gobernanza o si la producción continúa cayendo en 2026. El respaldo del Estado sostiene la nota por ahora, pero también traslada la pregunta al terreno político: hasta dónde está dispuesto el fisco a cubrir el costo de una empresa que produce menos, cuesta más y reporta cifras que no cuadran.