ECONOMÍA · MEDIUM
Hacienda afirma que la economía mexicana repunta por empleo e inversión
El titular de la SHCP sostiene que el país dejó atrás un primer semestre débil y cita el PIB y el IGAE como prueba. La lectura depende de si el repunte llega a los salarios y al empleo formal.

Édgar Amador Zamora, titular de la SHCP, afirmó que la economía mexicana está cobrando impulso por la fortaleza del mercado laboral y una mayor inversión. Citó un PIB de 1.4% trimestral en el segundo trimestre, un IGAE de 3.4% en julio y 3.5% en agosto, y una estimación preliminar de 3.7% para septiembre. El discurso llega tras un primer semestre débil y con choques externos que obligaron a revisa
La economía mexicana está cobrando impulso nuevamente, ante la fortaleza del mercado laboral y una mayor inversión, aseguró Édgar Amador Zamora, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), durante su participación en el Simposio Global de Inversionistas organizado por el Milken Institute. La afirmación no es un dato menor: es la apuesta pública de Hacienda por cambiar la narrativa de un año que empezó débil y que, según el propio secretario, estuvo marcado por choques externos.
El funcionario sostuvo que el país ha estado bien posicionado para enfrentar las adversidades y que es en la segunda mitad del año donde se ha mostrado un mejor desempeño. Amador Zamora presentó el repunte como resultado de cuatro factores: un mercado laboral joven y cada vez más calificado, con salarios al alza y menor pobreza laboral; la recuperación de la inversión pública y privada; un sector externo más integrado al ciclo tecnológico; y la convergencia de la inflación hacia el objetivo de Banxico.
Los números que sostienen la afirmación
Los datos citados por el secretario provienen del Inegi. En el segundo trimestre del año, el PIB tuvo una expansión trimestral de 1.4%, mientras que en comparación anual el crecimiento fue de 1.9%. El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), que da seguimiento mensual a la economía, reportó un crecimiento de 3.4% en julio y 3.5% en agosto. Amador añadió que las estimaciones preliminares apuntan a un 3.7% en septiembre y que, de confirmarse, sería la tasa anual más alta registrada en cualquier mes de septiembre desde 2023.
El mecanismo que describe Hacienda es de círculo virtuoso: más empleo formal y salarios reales al alza sostienen el consumo; la reinversión de utilidades de empresas ya instaladas amplía capacidad; y un sector externo dinámico aporta divisas. El secretario mencionó que se observa una reinversión de utilidades, lo que, en su lectura, indica que las empresas que ya operan en México optan por expandir sus actividades en el país.
El contexto importa. Amador recordó que tensiones comerciales y el conflicto en Medio Oriente impulsaron los precios de la energía a niveles no vistos, lo que llevó a una revisión a la baja de las proyecciones económicas, especialmente en países con mayor dependencia energética. También señaló que el Fondo Monetario Internacional elevó ligeramente su pronóstico de crecimiento global para este año, de 3 a 3.1%, aunque advirtió que el crecimiento sigue siendo desigual entre regiones.
La lectura
La declaración tiene un destinatario claro: inversionistas reunidos en un foro internacional. En ese marco, el mensaje de Hacienda busca sostener que México no solo resiste los choques externos, sino que ya recupera ritmo. El beneficio que se promete es cotidiano: si el empleo se mantiene fuerte y los salarios suben, el consumo de los hogares sostiene la actividad y la recaudación.
Pero el propio expediente deja cabos sueltos. El crecimiento anual del PIB en el segundo trimestre, 1.9%, es moderado frente a las tasas mensuales del IGAE, y la cifra de septiembre es preliminar. La fortaleza laboral que cita el secretario no viene acompañada en la evidencia de datos desagregados sobre empleo formal, salario real por sector o calidad del empleo, elementos necesarios para saber quiénes están absorbiendo el beneficio del repunte. Tampoco se detalla cuánto de la recuperación de la inversión corresponde a obra pública y cuánto a decisión privada, ni si la reinversión de utilidades se traduce en nuevas plantas o solo en mantenimiento de capacidad instalada.
El margen del gobierno es acotado: depende de que la inversión privada sostenga el ritmo sin nuevos choques energéticos y de que Banxico mantenga la convergencia inflacionaria. Si el repunte se concentra en sectores exportadores y en empresas ya instaladas, el efecto cotidiano puede llegar antes a quienes trabajan en esas cadenas que al empleo informal o a las regiones sin inversión nueva.
Qué sigue
La prueba de fuego será la confirmación del dato de septiembre del IGAE y los reportes laborales de los próximos meses. Si la tasa de 3.7% se confirma y se acompaña de empleo formal y salarios reales al alza, la narrativa de Hacienda ganará sustento verificable. Si el repunte se diluye o se concentra en pocos sectores, la afirmación quedará como una señal de optimismo oficial más que como un cambio de tendencia. Para los hogares, la pregunta práctica es si el impulso llega al ingreso y al empleo antes de que termine el año.
