ECONOMÍA · HIGH
Ibovespa cae 13,88% y dólar sube 8,21% tras la reelección de Lula
El mercado financiero brasileño reaccionó con fuertes pérdidas tras el triunfo electoral de Lula, en un contexto de tensión política y medidas judiciales contra Flávio Bolsonaro.

El Ibovespa cerró el lunes con una caída de 13,88%, su mayor pérdida diaria desde marzo de 2020, mientras el dólar comercial subió 8,21% frente al real. La reacción del mercado refleja incertidumbre sobre la política económica del nuevo gobierno y se suma a la tensión política por las investigaciones contra Flávio Bolsonaro.
El índice Ibovespa de la Bolsa de Valores de Brasil (B3) cerró el lunes 26 de octubre con una caída de 13,88%, al situarse en 176.608,23 puntos, mientras el dólar comercial subió 8,21% frente al real, hasta BRL 5,403. Fue la mayor pérdida diaria del índice desde marzo de 2020, según datos oficiales. La reacción del mercado se produjo tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente de Brasil, quien ganó el balotaje del domingo 25 con el 51,79% de los votos válidos frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro.
La caída del 13,88% del Ibovespa y el salto del 8,21% del dólar reflejan la desconfianza de los inversores ante la incertidumbre sobre la política económica del próximo gobierno de Lula. Durante la sesión, el índice llegó a desplomarse más del 17%, hasta 169.516,43 puntos, lo que obligó a B3 a interrumpir las negociaciones durante 30 minutos. La pausa se decidió cuando el cálculo teórico previo a la apertura indicaba una caída superior al 20%, según explicó la bolsa.
El mecanismo económico es directo: ante la expectativa de un cambio en las reglas fiscales y monetarias, los inversores vendieron activos brasileños y buscaron refugio en el dólar, lo que presionó el tipo de cambio al alza. Quienes absorben el costo inmediato son los tenedores de acciones y los fondos de inversión, pero el efecto se traslada a la economía real a través de un dólar más caro que encarece importaciones y presiona la inflación. El margen del gobierno entrante para revertir esta tendencia dependerá de las señales concretas que envíe sobre su equipo económico y sus primeras medidas.
La tensión política se sumó al cuadro financiero. El mismo lunes, el magistrado Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, ordenó a Flávio Bolsonaro entregar sus pasaportes y le prohibió salir del país, en el marco de dos investigaciones: una por presunto lavado de dinero mediante plataformas de apuestas y otra por el financiamiento de una película sobre su padre. El martes, la Policía Federal canceló sus pasaportes porque no los había entregado en el plazo judicial. Flávio calificó la medida como un "claro intento de intimidarme" y negó haber pensado en abandonar el país.
La combinación de incertidumbre económica y tensión institucional amplifica la volatilidad y afecta la confianza de los agentes económicos. Aunque la salida del país no está confirmada, las versiones sobre una posible fuga hacia Argentina o Estados Unidos circularon sin respaldo oficial. La Dirección Nacional de Migraciones argentina negó tener registro de su ingreso.
La lectura
El desplome bursátil y la disparada del dólar no son un fenómeno aislado: expresan la lectura de los mercados sobre el giro político en Brasil. El resultado electoral sorprendió a los inversores, que habían apostado a un escenario de continuidad de las políticas de Jair Bolsonaro y ahora descuentan un mayor gasto público y posibles cambios regulatorios. La interrupción de las negociaciones en B3 y la magnitud de la caída muestran que no se trató de un ajuste menor, sino de un reacomodo de carteras ante un riesgo político percibido como alto.
El efecto cotidiano es comprobable: un dólar más caro encarece los productos importados, desde alimentos hasta medicamentos, y presiona los precios internos. Para los ciudadanos brasileños, esto puede traducirse en una pérdida de poder adquisitivo en los próximos meses, especialmente si la volatilidad cambiaria se mantiene. El gobierno de Lula enfrenta así el desafío de estabilizar las expectativas sin renunciar a sus promesas de campaña, un equilibrio difícil en un contexto de tensiones judiciales con la oposición.
Qué sigue
La atención estará puesta en las primeras señales del equipo económico de Lula: nombres, anuncios fiscales y contactos con el Fondo Monetario Internacional. La evolución del tipo de cambio y del Ibovespa en las próximas jornadas dependerá de si el nuevo gobierno logra transmitir previsibilidad a los mercados. Mientras tanto, la situación judicial de Flávio Bolsonaro sigue abierta: la investigación sobre sus pasaportes y las causas penales en su contra podrían mantener la incertidumbre política. No hay confirmación oficial sobre su paradero, y las autoridades argentinas negaron su ingreso. El margen de maniobra del gobierno entrante para calmar a los mercados es amplio, pero requiere gestos concretos y rápidos.
