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ECONOMÍA · MEDIUM

Pemex y CFE suben 29% gasto verde en 2027, pero Pemex retrocede

El CIEP calcula 8 mil 157 millones de pesos para transición energética el próximo año. La CFE concentra el alza con 42.1% más, mientras Pemex recorta su partida 18.9% en pleno debate del presupuesto.

EN 30 SEGUNDOS

El gasto en transición energética de Pemex y CFE subirá 29% en 2027, a 8 mil 157 millones de pesos, según el CIEP. La CFE aportará 7 mil 53 millones, 42.1% más, y Pemex mil 104 millones, 18.9% menos. El monto equivale a 2.6% de su inversión física y 0.8% de su gasto programable, mientras el Congreso debate el presupuesto.

El gasto en transición energética de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) aumentará 29 por ciento en 2027 respecto a 2026, al sumar 8 mil 157 millones de pesos, según un análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP). La cifra llega mientras la Cámara de Diputados se prepara para discutir el Presupuesto de Egresos de la Federación 2027, con dictamen en comisiones desde el jueves 5 de noviembre y votación definitiva prevista para el miércoles 11.

El dato, sin embargo, esconde una asimetría que importa más que el porcentaje agregado. Del total planeado, la CFE aportaría 7 mil 53 millones de pesos, un alza de 42.1 por ciento frente a 2026, mientras Pemex dispondría de mil 104 millones, 18.9 por ciento menos que este año. Es decir, la eléctrica empuja casi todo el incremento y la petrolera reduce su partida justo cuando su situación financiera se deteriora.

La lectura

El monto total equivale a 2.6 por ciento de la inversión física de ambas empresas y a 0.8 por ciento de su gasto programable. En términos prácticos, la transición energética sigue siendo una fracción menor del presupuesto de las dos mayores empresas públicas del país, cuyo gasto programable conjunto será de 1 billón 50 mil 870 millones de pesos, el más bajo desde 2020, según el CIEP.

El CIEP advierte que los ingresos petroleros caerían 20.8 por ciento en términos reales respecto a 2026, y que 73.8 por ciento de esa caída corresponde al menor apoyo federal a Pemex, que bajaría 70.2 por ciento. Ese es el mecanismo que explica el recorte en la partida verde de la petrolera: no es una decisión aislada de política ambiental, sino el resultado de una empresa con menos recursos transferidos desde el gobierno federal.

El contraste con la meta oficial es el punto más incómodo. El Programa Sectorial de Energía (Prosener) establece que 38 por ciento de la generación eléctrica provenga de fuentes limpias en 2030, frente a 23.2 por ciento en 2023. Los recursos con los que cuentan Pemex y CFE condicionan su gasto y, con ello, su participación en esa meta, señala el CIEP. Con una partida que representa menos del 1 por ciento del gasto programable, el margen para cerrar esa brecha es estrecho.

¿Quién absorbe el costo? En el corto plazo, el erario federal, que deja de recibir ingresos petroleros y a la vez sostiene a la CFE con más recursos para inversión limpia. En el mediano plazo, los usuarios de electricidad y los contribuyentes, porque el ritmo de sustitución de combustibles fósiles depende de una inversión que crece menos que la promesa oficial. El beneficio inmediato se concentra en la CFE, que gana espacio presupuestal para generación eléctrica, mientras Pemex lo pierde.

El CIEP también señala un problema de transparencia: el reto es identificar en el presupuesto el gasto en fuentes limpias y vincularlo con indicadores de planeación. Sin esa trazabilidad, el 29 por ciento de aumento es un dato contable, no una política verificable.

Qué sigue

La discusión del PEF 2027 en San Lázaro definirá si las cifras del CIEP se confirman o se ajustan. El dictamen pasará al pleno el lunes 9 de noviembre y la votación definitiva está prevista para el miércoles 11. En ese lapso, la pregunta relevante no es si el gasto verde sube 29 por ciento, sino si la distribución entre CFE y Pemex se mantiene y si el presupuesto etiqueta con claridad cuánto de ese dinero va realmente a fuentes limpias. Sin ese desglose, la meta de 38 por ciento de generación limpia en 2030 queda sin respaldo presupuestal comprobable.