ECONOMÍA · MEDIUM
Santander prevé PIB de 2% en 2026 con inversión mixta, pero alerta rezago público
El economista en jefe de Santander México anticipa un cierre cercano a 2.0% por el Plan México y proyectos mixtos. Advierte que la inversión pública sigue 16% por debajo de hace dos años.
Alonso Cervera, economista en jefe de Santander México, estima que el PIB cerrará 2026 cerca de 2.0%, tras un acumulado de 1.9% al tercer trimestre. El impulso viene de proyectos de inversión mixta ligados al Plan México y un repunte de obra pública, aunque esta sigue 16% por debajo de hace dos años. Descarta reforma fiscal en el presupuesto 2027, pero ve necesario discutir la estructura tributari
Alonso Cervera, economista en jefe de Banco Santander México, estimó que el PIB del país cerrará 2026 con un crecimiento cercano a 2.0%, apoyado en la recuperación de la actividad productiva y en el avance de proyectos de inversión mixta. La cifra no es un dato menor: define cuánto empleo formal se crea, cuánto recauda Hacienda y con qué margen opera el gobierno el próximo año.
Cervera presentó el cálculo durante el XXII Encuentro Santander América Latina. Según su lectura, el acumulado de 1.9% al tercer trimestre hace prácticamente seguro que la economía alcance una expansión de alrededor de 2.00% al cierre. El crecimiento de 2.0% se sostiene más por proyectos de inversión mixta que por un motor interno ya consolidado.
El mecanismo: quién pone el capital y quién absorbe el costo
El impulso que describe Cervera proviene de proyectos de inversión mixta, resultado del trabajo de las Secretarías de Hacienda y Energía bajo el Plan México presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Es decir, esquemas donde el capital privado comparte riesgo con el sector público. Ese diseño importa porque traslada parte del costo fiscal al inversionista, pero también ata la ejecución a la confianza empresarial y a la velocidad con que se cierran permisos y contratos.
La inversión pública repuntó, pero sigue 16% por debajo del nivel de hace dos años, según Cervera. El economista lo dijo sin rodeos: la recuperación es positiva, pero parte de una base reducida y todavía requiere mayor dinamismo para convertirse en un motor sólido. Traducido a la vida cotidiana, eso significa que el gasto en obra pública aún no recupera el volumen que tenía antes, lo que se refleja en menos obra en ejecución, menos empleo de construcción y menor arrastre sobre proveedores locales.
El financiamiento es otro eslabón. Cervera señaló a las afores como fuente potencial, porque reciben recursos de manera constante y buscan alternativas para colocarlos en proyectos productivos. Si esa canalización avanza, el ahorro de los trabajadores mexicanos quedaría expuesto a riesgos de infraestructura y energía; si no avanza, los proyectos mixtos dependen de capital externo o de mayor gasto público.
El sector energético aparece como el de mayores oportunidades, ante la necesidad de mejorar la matriz de generación del país. Ahí el margen del gobierno es amplio en diseño, pero acotado en caja: sin reforma fiscal, el espacio para subsidiar o apalancar proyectos es limitado.
La lectura
Cervera descartó que el presupuesto de 2027 contemple una reforma fiscal, aunque consideró que con el tiempo será necesario discutir cambios para fortalecer la estructura tributaria. Esa combinación —crecimiento moderado, inversión pública rezagada y no reforma fiscal— implica que el gobierno tendrá poco margen para aumentar gasto sin ajustar partidas. Quienes absorben el costo de esa decisión son, previsiblemente, los sectores que dependen de obra pública y los contribuyentes que seguirán operando con la estructura tributaria actual.
En el plano regional, Cervera advirtió que América Latina comparte la falta de crecimiento más dinámico, con condiciones distintas: Brasil con retos fiscales, Argentina en ajuste, y México, Chile, Colombia y Perú con características macroeconómicas comunes pero perfiles exportadores diferentes. El economista consideró que México debe reducir su dependencia comercial de Estados Unidos y fortalecer vínculos con Sudamérica, al notar que la participación estadounidense en exportaciones mexicanas bajó de 90 a 83%.
Qué sigue
La pregunta abierta es por dónde irá el gobierno para mejorar la estructura tributaria, tal como planteó Cervera. Falta evidencia sobre el detalle de los proyectos mixtos —montos, plazos y reparto de riesgo— para medir cuánto del 2.0% depende de ellos y cuánto de la recuperación de actividad. También queda por verse si las afores concretan vehículos de inversión y si el repunte de obra pública se sostiene por encima de la base reducida. Sin esos elementos, la previsión de 2.0% es plausible, pero su calidad —empleo formal y recaudación— aún está por comprobarse.
