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Milei recibe al número dos de Estado de EE.UU. con inversión y seguridad en la mesa
La reunión en la Casa Rosada con Christopher Landau y Juan Pablo Segura llega sin anuncios confirmados y con la ley de soberanía sobre Malvinas como punto sensible para las empresas estadounidenses.

Javier Milei recibe este viernes en la Casa Rosada a Christopher Landau, número dos del Departamento de Estado, y a Juan Pablo Segura, responsable del Hemisferio Occidental. La agenda incluye inversiones, comercio, seguridad y narcotráfico. El Gobierno confirmó la cita sin precisar temas ni anuncios, tras una semana de hermetismo y en medio de tensiones por una ley argentina que afecta a empresas
Javier Milei recibirá este viernes a las 11 de la mañana en la Casa Rosada a Christopher Landau, número dos del Departamento de Estado estadounidense, y a Juan Pablo Segura, responsable de los asuntos del Hemisferio Occidental. La cita, confirmada a última hora del jueves tras varios días de hermetismo, tiene una agenda declarada centrada en inversiones, comercio, seguridad y lucha contra el narcotráfico. El Gobierno argentino no precisó qué temas concretos se abordarán ni si habrá anuncios al término del encuentro, lo que deja la reunión como una señal política más que como un compromiso verificable.
La delegación estadounidense llegó a Buenos Aires después de una escala en Paraguay, donde Washington anunció una asistencia de 5,5 millones de dólares para combatir el financiamiento del terrorismo y perseguir organizaciones vinculadas al narcotráfico. Ese antecedente regional ayuda a leer la visita: la administración de Donald Trump está desplegando una agenda de seguridad y cooperación económica en Sudamérica, y Argentina aparece como uno de sus socios prioritarios.
La lectura
La reunión no ocurre en un vacío. Landau ofreció el jueves una conferencia de prensa en el Palacio San Martín junto al canciller Pablo Quirno, donde combinó elogios al rumbo económico de Milei con una defensa explícita de los intereses de las empresas estadounidenses. "No hay otro país en todo el mundo con el cual estemos tan alineados", dijo. Ese alineamiento declarado convive con una diferencia concreta: el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que impulsa el Ejecutivo argentino contempla sanciones contra las petroleras Rockhopper, británica, y Navitas, israelí, por el proyecto Sea Lion en aguas circundantes a las Malvinas, y alcanza a empresas asociadas en otros emprendimientos, una disposición que despertó preocupación entre firmas estadounidenses.
Landau respondió con cautela: "Nosotros estamos obviamente viendo los intereses de nuestras empresas. Es natural que cualquier país se preocupe por eso, pero quiero destacar que nosotros respetamos el proceso legislativo de la gran nación argentina". La declaración expone la contradicción que atraviesa el vínculo: Milei busca profundizar su alianza con Trump mientras Washington sigue de cerca una iniciativa legislativa argentina que podría afectar negocios de compañías norteamericanas.
La comitiva que participará del encuentro incluye a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia; al canciller Quirno; al embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford; al embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas; y a Viviana Bovo, asesora principal para Asuntos del Hemisferio Occidental. Antes de la conferencia, Landau y Segura se reunieron con Quirno y luego con el ministro de Economía, Luis Caputo, en un encuentro del que también participó Santiago Caputo, asesor presidencial. La presencia de Santiago Caputo recupera un antecedente: en 2025 había desempeñado un papel central en negociaciones informales con el entorno de Trump para conseguir respaldo estadounidense antes de las elecciones legislativas.
La cooperación en seguridad también forma parte de la agenda. A comienzos de octubre, Estados Unidos anunció la instalación de una unidad regional de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) en Argentina, dentro de un programa que contempla 7,5 millones de dólares para proyectos locales. El combate al crimen organizado, la seguridad fronteriza y el intercambio de información aparecen entre los asuntos que ambos gobiernos buscan profundizar, aunque el Gobierno argentino no detalló qué compromisos concretos podrían surgir de la reunión.
Para México y sus lectores, la visita importa por dos razones. Primero, muestra cómo la administración Trump está construyendo una red de socios regionales en materia de seguridad y narcotráfico, lo que puede reordenar prioridades de cooperación en el hemisferio. Segundo, la tensión entre alineamiento político y defensa de intereses empresariales estadounidenses es un patrón que también atraviesa la relación de Washington con otros gobiernos de la región, incluido el mexicano, donde las reglas sobre inversión extranjera y soberanía energética son temas sensibles.
Qué sigue
El encuentro de este viernes se produce después del regreso de Milei de España, donde participó en actividades políticas en plena campaña electoral. El Gobierno argentino no informó si habrá declaraciones conjuntas ni anuncios al término de la reunión, por lo que el alcance real de los compromisos dependerá de lo que ambas partes comuniquen después. Queda por verse si la ley de soberanía sobre Malvinas avanza sin modificaciones y cómo reacciona Washington ante un texto que, según Landau, está siendo observado por los intereses de sus empresas. También está pendiente saber si la cooperación en seguridad se traducirá en acuerdos operativos concretos o quedará en el terreno de las declaraciones.