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Alejandro Encinas impulsa el Parlamento Metropolitano del Valle de México
La iniciativa busca homologar leyes en transporte, seguridad y agua para 22 millones de habitantes, con el compromiso de frenar el predial hasta 2027.
Los congresos de la CDMX, Estado de México, Hidalgo y Morelos constituyeron el Parlamento Metropolitano del Valle de México. Impulsada por Alejandro Encinas, la figura busca armonizar normativas en transporte, seguridad y el abasto de agua del Sistema Cutzamala. Además, se establece el compromiso de frenar incrementos al predial para 2027, en un intento por gobernar la conurbación más grande de América Latina bajo reglas comunes.
La fragmentación administrativa del Valle de México ha sido, durante décadas, el talón de Aquiles para el desarrollo regional. Con una población que supera los 22 millones de habitantes, la conurbación que abarca la Ciudad de México, el Estado de México, Hidalgo y Morelos enfrenta desafíos que no respetan límites estatales. Ante esta realidad, se ha dado un paso institucional sin precedentes: la constitución del Parlamento Metropolitano del Valle de México. Una iniciativa impulsada por el exsecretario de Gobernación y actual figura clave en la agenda legislativa, Alejandro Encinas, que busca transformar la gobernanza de la zona más densamente poblada de América Latina.
La creación de este cuerpo legislativo no es un mero ejercicio simbólico. El Parlamento Metropolitano tiene como objetivo central homologar las reglas del juego en áreas críticas donde la disparidad normativa actual genera ineficiencias y desigualdades. Al unificar criterios, se pretende que los 84 demarcaciones involucradas operen bajo estándares similares en materia de transporte público, seguridad metropolitana y gestión de recursos hídricos. La lógica es clara: un ciudadano que vive en Ecatepec y trabaja en la CDMX no debería enfrentar un laberinto legal distinto al de un residente de la capital al momento de acceder a servicios básicos o enfrentar delitos.
Uno de los puntos más sensibles y esperados de esta iniciativa es la gestión del agua. El Sistema Cutzamala, columna vertebral del abasto hídrico de la capital y sus alrededores, ha estado sujeto a crisis recurrentes y disputas políticas entre entidades. La armonización de las normas para el abasto de agua del Sistema Cutzamala busca garantizar un suministro más estable y equitativo, reduciendo la vulnerabilidad de millones de personas ante la escasez. Al tener un parlamento que represente a todos los actores involucrados, se facilita la toma de decisiones técnicas por encima de los intereses locales coyunturales.
Sin embargo, la medida que probablemente generará mayor impacto inmediato en la vida cotidiana de la clase media y popular es la política fiscal. En un contexto de inflación y encarecimiento de la vida, se ha establecido el compromiso de frenar los incrementos al impuesto predial para 2027. Esta promesa busca aliviar la carga financiera de los propietarios de viviendas en la zona metropolitana, una medida que ha sido reclamada por diversos sectores sociales y cámaras empresariales que advierten sobre el efecto expulsión de residentes por costos de vivienda y mantenimiento.
La estructura del Parlamento Metropolitano implica la participación de los congresos locales de las cuatro entidades. Esto representa un desafío político enorme, ya que requiere consenso entre gobiernos de diferentes orientaciones y con prioridades distintas. La historia reciente de la región está llena de intentos fallidos de coordinación metropolitana, desde el antiguo Distrito Federal hasta la actual CDMX. Por ello, muchos observadores se preguntan si esta figura será un motor de cambio o simplemente otro elefante blanco legislativo que se sumará a la larga lista de instituciones metropolitanas sin poder real de ejecución.
El rol de Alejandro Encinas como impulsor de la iniciativa le otorga un peso político significativo, dada su experiencia en la negociación política y su cercanía con el ejecutivo federal. No obstante, el éxito del Parlamento dependerá de su capacidad para traducir las resoluciones en acciones concretas de los gobiernos locales. La homologación de leyes no es automática; requiere la reforma de las legislaciones estatales y locales, un proceso que puede ser lento y conflictivo.
Lo que viene a continuación será crucial para determinar el valor real de esta institución. Habrá que observar si el Parlamento Metropolitano tiene facultades reales para imponer sus acuerdos o si se limita a emitir recomendaciones sin fuerza vinculante. Asimismo, la implementación efectiva de la moratoria al predial y la mejora tangible en el servicio de agua serán los termómetros para medir si esta nueva arquitectura política logra resolver la crisis metropolitana o si se queda en el discurso. La conurbación del Valle de México no puede esperar más; sus 22 millones de habitantes necesitan soluciones que trasciendan las fronteras estatales.
