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Gallardo invierte 150 millones en museo y acuario en plena sucesión

El Museo Laberinto cerrará de enero a junio o agosto de 2027 para una remodelación integral con siete salas digitales y un acuario. El anuncio llega sin proyecto ejecutivo, desglose de recursos ni nombre nuevo para el recinto.

Ilustración editorial de Ruido Cero sobre economía y presupuesto
Ilustración editorial de Ruido Cero.
EN 30 SEGUNDOS

El gobernador Ricardo Gallardo anunció más de 150 millones de pesos para remodelar el Museo Laberinto de San Luis Potosí, que cerrará de enero a junio o agosto de 2027. El proyecto incluye siete salas digitales y un acuario con unos 25 tiburones. No se han presentado el proyecto ejecutivo, el desglose de recursos ni los costos de operación del acuario.

El Museo Laberinto de las Ciencias y las Artes de San Luis Potosí cerrará sus puertas a partir de enero de 2027 para una remodelación integral que el gobernador Ricardo Gallardo Cardona cifró en más de 150 millones de pesos. El recinto, ubicado en el Parque Tangamanga I, permanecerá cerrado entre cuatro y seis meses, de modo que su reapertura podría ocurrir entre junio y agosto de ese año. El proyecto contempla siete salas con concepto completamente digital y un acuario de agua salada con alrededor de 25 tiburones de distintas especies, además de pulpos y otros animales marinos.

La directora del museo, Dulce Valeria García Morúa, explicó que la intervención busca ampliar y fortalecer la oferta educativa y de divulgación científica del recinto, que cumplió 18 años en septiembre pasado. Los trabajos estarán a cargo de la Secretaría de Desarrollo Urbano, Vivienda y Obras Públicas (Seduvop), en coordinación con la Secretaría de Cultura. Gallardo adelantó conversaciones con especialistas y empresarios de California, Estados Unidos, para desarrollar el acuario, y anunció que el recinto cambiará de nombre como parte de esta nueva etapa.

El anuncio fija un calendario de obra que abarca el tramo final del sexenio de Gallardo y el arranque del siguiente, sin que se haya presentado el proyecto ejecutivo ni el desglose de los recursos. Hasta ahora no se ha precisado oficialmente cuál será la nueva denominación del museo, ni los detalles técnicos del acuario, ni los costos de operación y mantenimiento que implicará mantener especies marinas vivas. Tampoco se ha detallado el calendario definitivo de ejecución.

El esquema de acceso también quedó esbozado: se buscará entrada gratuita para estudiantes de educación básica, mientras que los visitantes particulares pagarían una cuota destinada a cubrir gastos de operación. El gobernador planteó que el museo renovado atraiga visitantes de estados vecinos como Querétaro, Aguascalientes y Zacatecas.

La lectura política

La obra pública cultural es uno de los terrenos donde un gobernador puede mostrar gestión sin entrar en conflicto directo con otros poderes, y Gallardo la usa para proyectar una administración que construye infraestructura visible. El Museo Laberinto es un recinto con 18 años de operación y reconocimiento local; remodelarlo y rebautizarlo permite al mandatario asociar su nombre a un espacio de referencia en la zona metropolitana, sin los costos políticos de una obra con afectaciones viales o de servicios.

El calendario, sin embargo, introduce un elemento de riesgo: el cierre de enero a junio o agosto de 2027 cruza la sucesión gubernamental y deja la reapertura en manos de quien gobierne después. Si el proyecto ejecutivo no está listo antes de que concluya la actual administración, la obra podría quedar como un compromiso heredado, con el desgaste que implica para el gobierno entrante. El hecho de que no se hayan presentado el desglose de recursos ni los costos de operación del acuario sugiere que el anuncio es, por ahora, una declaración de intención más que un proyecto en marcha.

El acuario con tiburones y las siete salas digitales son los elementos de mayor visibilidad mediática, pero también los de mayor complejidad técnica y financiera. Mantener especies marinas exige condiciones de agua salada, personal especializado y un presupuesto corriente que no se ha detallado. La mención de conversaciones con especialistas y empresarios de California abre la puerta a un esquema de participación privada que, de concretarse, plantearía preguntas sobre quién opera y quién paga el mantenimiento del recinto.

El anuncio se produce además en un contexto de disputa interna por la sucesión estatal, donde la senadora Ruth González Silva ha reivindicado sus derechos políticos sin anunciar una candidatura. La remodelación del museo no toca directamente esa disputa, pero forma parte del repertorio de obra y programas con los que el gallardismo busca sostener su narrativa de gestión.

Qué sigue

El gobierno estatal debe presentar el proyecto ejecutivo, el desglose de los 150 millones de pesos y el calendario definitivo de obra antes de enero de 2027. También queda pendiente precisar el nuevo nombre del museo, el esquema de operación del acuario y los costos corrientes que asumirá el erario estatal o, en su caso, un operador privado. La Seduvop y la Secretaría de Cultura tendrán que coordinar el cierre del recinto con las actividades educativas que hoy ofrece. Sin esos elementos, la inversión anunciada no puede evaluarse más allá de su dimensión declarativa.