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RUTA 27 · MEDIUM

46% del Congreso de Puebla dejaría su curul rumbo a 2027

Al menos 20 de los 41 diputados locales expresaron su interés por competir en 2027. El relevo recaería en suplentes, algunos con procesos penales abiertos.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre Congreso y reglas electorales
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Al menos 20 de los 41 diputados del Congreso de Puebla, 46%, han expresado su intención de dejar la curul para buscar diputaciones federales o presidencias municipales en 2027. Diez son de Morena, cinco del PT, cuatro del PVEM y una del PRI. El relevo recaería en suplentes, incluida una legisladora presa por presunto homicidio, lo que anticipa un Congreso interino y disputas por el control de las

Al menos 20 de los 41 diputados locales de Puebla, equivalentes a 46 por ciento del Congreso estatal, han expresado su intención de dejar la curul para buscar una diputación federal o una presidencia municipal en 2027. La cifra, construida a partir de sus propias declaraciones públicas, perfila un Congreso que funcionaría con suplentes durante buena parte del próximo año y anticipa una disputa interna por el control de las bancadas.

El reparto es desigual. Diez de los legisladores que buscan otro cargo son de Morena, cinco del Partido del Trabajo (PT), cuatro del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y una del PRI. En el PT la proporción es la más alta: cinco de sus seis diputados locales han manifestado interés en competir. En el PVEM son cuatro de siete. En Morena, la fracción mayoritaria, la salida de diez legisladores obligaría a reconfigurar la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo), que preside Pavel Gaspar Ramírez, él mismo aspirante a la diputación federal por Izúcar de Matamoros.

El caso más delicado es el de la priista Delfina Pozos Vergara, quien buscaría la candidatura de su partido a la presidencia municipal de Puebla. Si deja la curul, tendría que asumir su suplente, Tania N., presa por presunto homicidio, lo que la imposibilitaría legalmente para ocupar el cargo. El escenario expone un problema de diseño en las suplencias: los relevos no fueron seleccionados para gobernar, sino para cubrir ausencias previsibles.

Los nombres de los relevos revelan además una red de reciclaje político. Maritza Marín Marcelo, suplente de Gaspar Ramírez, fue diputada local del PRI. Olga Lucía Romero Garci Crespo, suplente de Julio Huerta Gómez, es exdirigente estatal de Morena y busca a su vez la presidencia municipal de Tehuacán. Israel Pacheco Velázquez, suplente de Jaime Aureoles Barroeta, es exlíder del Sindicato Único de Trabajadores del Ayuntamiento de Puebla. Natalie Hoyos López, suplente de Azucena Rosas Tapia, es directora del Sistema de Información y Comunicación del gobierno estatal.

La lectura política

El movimiento no es una candidatura registrada: es un posicionamiento anticipado que funciona, en la práctica, como precandidatura de facto. Ninguno de los 20 legisladores ha solicitado licencia ni ha sido postulado formalmente. Lo que existe son declaraciones públicas de interés que, en el sistema político mexicano, operan como señal para los dirigentes partidistas y como presión para que las dirigencias resuelvan pronto sus procesos internos.

El calendario importa. Gaspar Ramírez ubicó en febrero y marzo de 2027 las definiciones de los procesos internos partidistas, y el 20 de octubre descartó que por el momento los diputados de Morena solicitaran licencia. La contradicción aparente entre su declaración y la cifra de 20 aspirantes no es un error: es la secuencia normal de un sistema donde primero se negocia la candidatura y después se formaliza la salida.

El incentivo de fondo es la redistribución de poder territorial. Puebla renueva en 2027 gubernatura, Congreso local, 41 presidencias municipales y diputaciones federales. Quien controla las candidaturas controla el acceso a esos cargos, y quien deja una curul libera un espacio que su suplente ocupará con lealtades propias. En Morena, la salida de diez legisladores podría alterar el equilibrio interno de la Jugocopo y abrir espacio a perfiles que hoy no tienen cabida.

La señal hacia afuera también cuenta. Un Congreso con 46 por ciento de suplentes envía a los electores la imagen de una legislatura de tránsito, donde la curul es un trampolín y no un cargo de representación. Para la oposición, es un argumento disponible: la mayoría morenista estaría usando el Congreso como plataforma de campaña.

Qué sigue

Las definiciones internas de Morena, el PT y el PVEM se esperan entre febrero y marzo de 2027, según el propio presidente de la Jugocopo. Antes de esa fecha, los aspirantes deberán decidir si solicitan licencia o mantienen la curul mientras compiten. El caso de Delfina Pozos y su suplente presa anticipa una posible impugnación ante el Tribunal Electoral del Estado de Puebla si el relevo se vuelve inviable. El Congreso local tendrá que resolver también si modifica su reglamento para regular las licencias masivas o si deja que cada fracción administre sus salidas.