ruta 27.Un proyecto de ruido cero.
← Volver a la cobertura

RUTA 27 · LOW

Alamilla deja el ICATQROO y va por la coordinación de Morena en Chetumal

La salida del funcionario se formalizó el 2 de octubre, antes de que el partido publique las reglas del proceso interno. Busca encabezar la estructura partidista en el municipio de la capital, no una candidatura a cargo de elección popular.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Alejandro Alamilla Villanueva renunció al ICATQROO —la salida se formalizó el 2 de octubre— y competirá por la Coordinación Municipal de Morena en Othón P. Blanco. Se movió un día antes de que el partido publique su convocatoria interna. No es una candidatura: es el peldaño partidista desde el que Morena ordena cuadros y territorio rumbo a 2027.

Alejandro Alamilla Villanueva renunció a la Dirección General del Instituto de Capacitación para el Trabajo de Quintana Roo (ICATQROO) y confirmó que competirá por la Coordinación Municipal de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional de Morena en Othón P. Blanco. La separación se formalizó el 2 de octubre; se hizo pública el 6, en la víspera de la convocatoria que el partido prevé emitir este 7 de octubre con las reglas, los requisitos y las etapas del proceso interno rumbo a 2027.

El orden de los movimientos es la parte política del asunto. La dirigencia estatal de Morena ha señalado que los funcionarios administrativos deberán separarse de sus cargos para poder participar, mientras que quienes ocupan cargos de elección popular tendrán condiciones distintas conforme a la convocatoria. Alamilla se separó antes de que esas reglas existieran por escrito.

Durante una conferencia de prensa en Chetumal, Alamilla sostuvo que su decisión responde a su interés de participar directamente en la construcción del proyecto político de Morena en el municipio y adelantó que su trabajo se centrará en el territorio y en el contacto directo con la ciudadanía. Con su renuncia queda pendiente conocer los términos oficiales de la convocatoria y la lista definitiva de quienes se registrarán para buscar la misma coordinación.

Un puesto partidista, no una candidatura

Conviene separar dos cosas que el nombre del cargo mezcla. La Coordinación Municipal de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional es una posición interna del partido, no un cargo de elección popular: quien la encabece no será, por ese solo hecho, candidato a nada. En la práctica, sin embargo, la estructura municipal es el punto desde el que se ordenan cuadros, se reparten territorios y se filtra quién llega después a la boleta. Por eso la renuncia funciona como posicionamiento anticipado —y como precandidatura de facto a esa coordinación—, no como registro a la presidencia municipal de Othón P. Blanco, que requeriría un proceso distinto y posterior. El límite es claro: a la fecha del anuncio no hay convocatoria publicada, no hay registro formal y no hay lista de aspirantes.

La lectura política

Para Alamilla, dejar el cargo antes de conocer las reglas elimina el flanco más incómodo de cualquier aspiración desde el gobierno: el uso del puesto público como plataforma. También convierte la salida en una señal de compromiso ante una dirigencia que todavía controla el calendario y los criterios. El costo es simétrico: si la convocatoria cambia de criterios o si la coordinación termina resolviéndose por designación o por mecanismos distintos al voto de las bases, el aspirante habrá entregado un cargo sin garantía alguna.

Para Morena, la regla de separación opera como filtro y como medidor de lealtades. Quien no renuncia se autoexcluye; quien renuncia primero demuestra disposición a pagar el costo. Eso permite a la dirigencia estatal ordenar la sucesión sin abrir una ruptura: cada aspirante se mueve a su ritmo, no en bloque, y el partido conserva la capacidad de ajustar el tablero en función de quién se queda y quién se va. El actor que gana margen es la dirigencia; quien lo pierde es el funcionario que aspira y todavía no decide.

La señal hacia afuera también cuenta. En la misma semana, la presidenta estatal del PRI, Cora Amalia Castilla Madrid, no cerró la puerta a una alianza con el PAN y Movimiento Ciudadano para 2027 y condicionó cualquier acuerdo a que primero exista claridad sobre el proyecto. Mientras el oficialismo comienza a ordenar su estructura interna con meses de anticipación, la oposición discute coaliciones sin candidatos definidos. Que el primer movimiento relevante ocurra en Othón P. Blanco tampoco es casual: es el municipio de la capital y su coordinación pesa en la logística y en la negociación de la elección estatal de 2027, cuando Quintana Roo renovará gubernatura y ayuntamientos.

Qué sigue

- Publicación de la convocatoria de Morena prevista para el 7 de octubre, con reglas, requisitos y etapas del proceso interno. - Definición de las condiciones diferenciadas para funcionarios administrativos y para quienes ocupan cargos de elección popular. - Registro y lista definitiva de aspirantes a la coordinación municipal en Othón P. Blanco; hasta ahora solo está confirmada la intención de Alamilla. - Nombramiento de quien sustituya a Alamilla al frente del ICATQROO, dato que no aparece en la información disponible. - Ruta hacia la definición de candidaturas municipales de 2027 y su posible efecto en la sucesión estatal.