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Antón Bojórquez deja el Ayuntamiento y entra de lleno a la disputa de 2027
Se separa de un cargo de contacto territorial en Solidaridad mientras Morena acumula registros para las coordinaciones distritales y municipales. No hay candidatura registrada: por ahora es una apuesta con costo inmediato.

Antón Bojórquez dejó su cargo en el Ayuntamiento de Playa del Carmen para dedicarse de tiempo completo al trabajo territorial en el proceso interno de Morena en Quintana Roo rumbo a 2027. No registró candidatura alguna: es un aspirante en posicionamiento, mientras el partido mantiene abierta la definición de coordinaciones distritales y municipales.
Antón Bojórquez anunció el 5 de octubre que se separa del cargo público que ocupaba en el Ayuntamiento de Playa del Carmen —al frente de Desarrollo Económico y luego de Promoción de Programas Sociales— "para abocarse de tiempo completo al trabajo político territorial". El anuncio llega en pleno arranque de las definiciones internas de Morena en Quintana Roo rumbo a 2027 y se lee como reposicionamiento: deja una posición con nómina y estructura municipal para jugarse un lugar en una repartición de candidaturas que apenas empieza a ordenarse. Militante fundador de Morena desde 2011, integró el primer Comité Estatal de Morena Jóvenes y Estudiantes (MORENAJE).
No es todavía una candidatura registrada. Bojórquez no ha hecho público a qué posición aspira ni ha presentado registro alguno; lo que anunció es una condición material —tiempo completo— para competir en un proceso cuyo calendario aún no se cierra.
El contexto inmediato es una lista de registros que avanza en paralelo. Wilma Contreras, presidenta del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Chetumal, se inscribió para la Coordinación Distrital Federal 02 con folio 01212-024, del 2 de octubre de 2026. Erik Borges Yam, presidente municipal de José María Morelos, busca esa misma coordinación y mantiene el cargo, porque las reglas internas lo permiten. Mildred Ávila Vera, diputada federal por el Distrito 04 de Cancún, se inscribió para la Coordinación Distrital Federal 04, aunque sin confirmación oficial. Ninguno soltó el puesto.
De ahí que la separación de Bojórquez destaque por contraste. La secretaria de Gobierno de Quintana Roo, María Cristina Torres Gómez, sostuvo que los procesos internos no alteran la operatividad del gobierno estatal ni de los ayuntamientos, porque no se han concedido licencias formales para campañas, y que quienes pidieron permisos temporales ya se reincorporaron; citó el caso de Elda Xix Euán, que vuelve a su curul en San Lázaro.
En el otro extremo está Luis Gamero Barranco, exsecretario general del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, que renunció para buscar la coordinación municipal arrastrando una sanción por violencia política de género: la sentencia SX-JDC-954/2021 de la Sala Regional Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), del 19 de mayo de 2021, en agravio de Yensunni Martínez. Gamero desestimó que su nombre siga en el Registro Nacional de Personas Sancionadas por Violencia Política de Género del Instituto Nacional Electoral (INE), cuyo efecto se extiende hasta el 8 de noviembre de 2026.
La lectura política
En Morena, "coordinación" nombra la figura formal con la que el partido ordena lo que en la práctica funciona como selección de candidatos: quien gana la coordinación distrital, municipal o de la "Defensa de la Transformación" queda colocado para la boleta de 2027. Conviene precisar entonces la categoría de Bojórquez: es un aspirante en posicionamiento, no un precandidato ni un candidato. No hay convocatoria publicada ni lista de registros válidos, y sin eso no existe condición jurídica que reclamar.
Lo que sí cambia es su lugar en la negociación interna. Dejar "Promoción de Programas Sociales" implica renunciar a una plataforma de contacto directo con colonias y beneficiarios —activo útil para medir fuerza territorial—, pero libera tiempo y evita hacer política interna desde un cargo. El intercambio es reconocible: pierde estructura institucional, gana margen y visibilidad como contendiente, y encarece el costo político de excluirlo.
El movimiento también envía señal a aliados y adversarios. Ante un proceso que la dirigencia mantiene abierto, sin método de selección cerrado, adelantarse a dejar el puesto sugiere disposición a medirse en encuesta o en recorrido, y presiona para que la definición no se resuelva en un acuerdo de cúpula. El expediente Gamero recuerda que los filtros de elegibilidad pueden reordenar la baraja después de que los aspirantes ya invirtieron su cargo: el costo de separarse es inmediato y verificable; el beneficio, todavía hipotético.
Qué sigue
El 8 de noviembre de 2026 vence la vigencia de la sanción de Gamero en el registro del INE, fecha que condiciona su viabilidad si insiste en la coordinación municipal de Othón P. Blanco. En paralelo se espera la publicación de convocatorias, listas de registros válidos y método de selección para las coordinaciones distritales federales y municipales de Morena en Quintana Roo. Para Bojórquez, el siguiente paso verificable es concreto: hacer público a qué posición aspira y si formaliza su registro.