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RUTA 27 · MEDIUM

Armando Samaniego se apunta a coordinar Morena en BC y abre disputa por 2027

El diputado federal no pedirá licencia al Congreso y su suplente falleció, dos detalles que refuerzan su permanencia en la curul mientras compite por la estructura territorial del partido.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Armando Samaniego, diputado federal de Morena, anunció que buscará registrarse como coordinador de la Defensa de la Transformación en Baja California para 2027, el año en que se eligen gubernatura, 17 diputaciones locales, alcaldías y diputaciones federales. No pedirá licencia y su suplente falleció. El cargo no está en la boleta, pero opera como plataforma de posicionamiento.

Armando Samaniego, diputado federal de Morena, anunció que buscará registrarse como candidato a coordinador de la Defensa de la Transformación en Baja California dentro del proceso electoral de 2027. El cargo no aparece en ninguna boleta ni equivale a una candidatura registrada, pero es la figura con la que Morena suele ordenar su operación territorial: en 2027 Baja California renovará la gubernatura, las 17 diputaciones locales, las alcaldías y las diputaciones federales, y quien encabece esa coordinación queda en posición de influir en la selección de perfiles y en el reparto de estructura.

El anuncio lo hizo en una conferencia de prensa en un establecimiento de la calzada Aviación, en Mexicali, con un mensaje centrado en la limpieza interna del movimiento y en la necesidad de construir gobiernos sólidos. No presentó documentos, convocatoria ni fecha de registro.

Una coordinación que no se vota

El nombre formal del cargo remite a la estructura con la que Morena acompañó la elección presidencial de 2024; su función práctica, cuando el calendario local apunta a la gubernatura, es la de una precandidatura de facto: da bandera, recorrido y una excusa organizativa para existir políticamente antes de que arranquen las precampañas formales. El límite es claro: no hay candidatura registrada, no hay boleta y, con la evidencia disponible, tampoco convocatoria ni método definido. Samaniego habló de su aspiración, no de un registro consumado.

El legislador ligó su aspiración a una promesa de depuración: "Vamos a ir depurando el movimiento con las quejas de la gente, la denuncia, la presión social para tener perfiles más preparados, más honestos", dijo. Cuestionó la presencia de representantes de otros partidos en puestos clave y pidió revalorizar al movimiento, empezando por quienes se sumaron por conveniencia. No nombró a nadie, así que el mensaje funciona como posicionamiento ante la base y no como acusación verificable.

Dos decisiones acotan su margen de maniobra. No pedirá licencia al Congreso de la Unión —argumenta que quiere seguir apoyando los proyectos de la presidenta Claudia Sheinbaum— y su suplente, Carlos Angulo, falleció recientemente, lo que refuerza su permanencia en la curul. También afirmó que las encuestas lo colocan como favorito, dato que la evidencia disponible no permite verificar. En 2024 respaldó a Ismael Burgueño; ahora expresó su apoyo a Julieta Ramírez Padilla, a quien se refirió como "la Coordinadora", para las próximas elecciones, sin que la fuente precise de qué coordinación se trata ni a qué elección se refiere.

La lectura política

No pedir licencia es, en términos políticos, conservar activos: sueldo, fuero, voto en San Lázaro y presencia mediática, además de un escaño que su suplente ya no puede ocupar. Eso le permite competir hacia dentro sin quedarse sin piso si el proceso interno se retrasa o no le favorece. La "depuración" que propone es, a la vez, una demanda a la militancia y un reclamo de autoridad moral: quien denuncia a los oportunistas se coloca como el perfil legítimo. El problema es que una depuración sin nombres es un mensaje de campaña interna, no un mecanismo.

El respaldo simultáneo a Ramírez Padilla y su propia aspiración al mismo tipo de coordinación admite dos lecturas: subordinación táctica a la estructura vigente o reserva de lugar mientras se mide. La evidencia no alcanza para decidir cuál, pero sí para leer la señal que envía a aliados y adversarios: hay competencia interna en Baja California, el estado que el partido gobierna y que define buena parte del mapa de 2027, y no será silenciosa. Donde se eligen la gubernatura y 17 diputaciones locales, una disputa abierta por la coordinación puede traducirse en fractura operativa el día de la selección de candidatos.

Qué sigue

Faltan los elementos que convertirían el anuncio en proceso: la convocatoria del partido, el método (encuesta, asamblea o designación) y el registro formal ante la instancia que corresponda. También está por verse si Samaniego sostiene el respaldo a Ramírez Padilla, si otros aspirantes se suman y si mantiene la decisión de no pedir licencia cuando el proceso avance. El calendario de la autoridad electoral local marcará cuándo empiezan las precampañas y, con ellas, los plazos reales.