RUTA 27 · HIGH
Asesinan en Coatzacoalcos a secretario de organización del PAZ en arranque electoral
Guillermo Pamucé Yep, sobrino del dirigente estatal Gonzalo Guízar Valladares, fue atacado cuando llegaba a un fraccionamiento del malecón costero. El partido, con registro desde julio, pierde a su operador territorial a semanas del arranque del proceso estatal.

Guillermo Pamucé Yep, secretario de organización del partido PAZ en Veracruz, fue asesinado a balazos en Coatzacoalcos el 23 de septiembre. Era sobrino del dirigente estatal Gonzalo Guízar Valladares y responsable de construir la estructura territorial de un partido con registro desde julio. El crimen ocurre en el arranque del proceso federal y a semanas del estatal, rumbo a 2027.
Coatzacoalcos, Veracruz. Guillermo Pamucé Yep, secretario de organización del partido PAZ, fue asesinado a balazos la tarde del 23 de septiembre cuando llegaba al fraccionamiento Veleros, sobre el malecón costero de este puerto. Fue interceptado por personas armadas que le dispararon presuntamente hasta en diez ocasiones y huyeron; los vecinos sólo escucharon las detonaciones y los servicios de emergencia ya no pudieron hacer nada.
El significado político del crimen no depende del móvil, que ninguna autoridad ha establecido. Depende de la función de la víctima y del calendario: Pamucé armaba la estructura territorial de un partido con registro estatal desde el 1 de julio, y su muerte ocurre en el arranque del proceso electoral federal y a unas semanas de que comience el estatal, en el que Veracruz renovará su Poder Legislativo.
Los reportes lo identifican como secretario de organización; otras versiones lo describen como coordinador regional del PAZ en el sur de Veracruz. Ambas etiquetas nombran el mismo trabajo: recorrer el territorio, tejer acuerdos con liderazgos locales y colocar cuadros donde después se cuentan votos. Era sobrino de Gonzalo Guízar Valladares, dirigente estatal del partido, quien en las últimas semanas ha recorrido la entidad presentando una plataforma de paz y conciliación. No era candidato ni precandidato a cargo alguno: su papel era organizativo, y por eso su ausencia se mide en estructura, no en boletas.
Una estructura en obra negra
El lugar del ataque no es una sede partidista ni un acto público: es un fraccionamiento de creación reciente, con viviendas del programa Vivienda del Bienestar aún en construcción, y la agresión ocurrió hacia las 15:00, en la ruta cotidiana de la víctima. El crimen tampoco es el único episodio del mismo corredor. Días antes, un grupo armado entró al hotel Santa Luisa y se llevó al abogado y excandidato a la alcaldía de Gutiérrez Zamora, Daniel Arbona Pérez, lo que puso en alerta la franja costera del norte del estado. La evidencia disponible no vincula ambos casos y conviene no sugerirlo; lo que documenta es el ambiente en que se monta el calendario electoral veracruzano.
La lectura política
En un partido de nueva creación, la secretaría de organización es la pieza más sensible y la menos intercambiable: ahí se negocian adhesiones, se define quién coordina cada distrito y se pacta con qué actores locales se compite. En una primera elección, esa frontera entre partido y territorio decide qué candidaturas se llenan y cuáles quedan vacías.
Para el PAZ el costo es doble. Operativo, porque pierde a quien construía la estructura en la región sur, donde un partido sin historia electoral necesita presencia física para existir en la boleta. Político, porque una fuerza que hace de la paz y la conciliación su marca queda obligada a responder al homicidio con algo más que un posicionamiento, ante cuadros que evalúan si conviene subirse a un proyecto que aún no se estrena en las urnas. Para conservar el registro tendrá que superar el umbral de votación que fija la ley electoral local, y ese umbral se gana distrito por distrito.
La señal hacia afuera es igual de dura: la construcción partidista en Veracruz ocurre en un terreno donde participar tiene costos extremos, y mientras las investigaciones no arrojen resultados visibles, el incentivo para ocupar los espacios que deja la víctima se reduce. Falta el elemento que la evidencia no permite cruzar: no hay hipótesis oficial sobre el móvil ni confirmación de detenciones, así que no puede afirmarse que el homicidio haya sido motivado por la contienda. Lo que sí puede afirmarse es que ocurrió en el cargo y el momento donde más daño le hace a un partido en formación.
Qué sigue
La primera pregunta es para la Fiscalía General del Estado de Veracruz: si confirma una hipótesis, si acredita o descarta el vínculo con la actividad política de la víctima y si informa de detenciones. La segunda es interna: quién asume la coordinación del PAZ en el sur y si Guízar Valladares sostiene su calendario de recorridos. La tercera es de reloj: el proceso federal ya arrancó y el estatal comienza en semanas, cuando se instalen los consejos y se definan las reglas de registro.