RUTA 27 · MEDIUM
Biestro se registra por el Distrito 6 y abre pulso interno en Morena Puebla
El coordinador de regidores del Ayuntamiento de Puebla formalizó su registro en el proceso interno de Morena por la diputación federal, en un distrito donde también se mueve Eurípides Flores Pacheco, crítico del gobierno municipal.

Gabriel Biestro Medinilla, coordinador de regidores del Ayuntamiento de Puebla, se registró en el proceso interno de Morena por el Distrito 6 federal. No es candidatura formal, pero lo coloca como precandidato de facto frente a Eurípides Flores Pacheco, exfuncionario de la SEP que critica el gobierno de José Chedraui. Ambos definen el primer pulso interno de Morena en la capital rumbo a 2027.
Gabriel Biestro Medinilla, coordinador de regidores del Ayuntamiento de Puebla, confirmó este jueves 15 de octubre de 2026 su registro en el proceso interno de Morena para la candidatura a la diputación federal por el Distrito 6 de Puebla. En apariencia se trata de un trámite partidista, pero ordena el primer pulso visible de Morena en la capital poblana rumbo a 2027: no es una candidatura, y sin embargo coloca a uno de los fundadores del partido en la entidad en posición de competir, con el costo de tener que definirse frente al gobierno municipal que él mismo acompaña desde el cabildo.
Dos rutas de Morena en el Distrito 6
Biestro es uno de los fundadores de Morena en Puebla y tuvo un papel relevante durante el gobierno de Miguel Barbosa Huerta, con quien mantuvo una relación política cercana. En 2024 respaldó la candidatura de José Chedraui Budib a la presidencia municipal de Puebla, después de que el partido definió al empresario como su abanderado. Hoy, desde la coordinación de regidores, forma parte del grupo político que acompaña la administración capitalina. Su vínculo con Alejandro Armenta, hoy gobernador, ha sido distante: durante las disputas internas por la gubernatura protagonizó diferencias públicas con él.
Del otro lado aparece Eurípides Flores Pacheco, exfuncionario de la Secretaría de Educación Pública (SEP), que recorre la demarcación y este mismo 15 de octubre cuestionó el desempeño del gobierno municipal. Según sus recorridos por el Distrito 6, ha encontrado inconformidad por la atención que reciben las colonias periféricas, y ha marcado distancia de una eventual reelección de Chedraui. La evidencia disponible no precisa si ya formalizó su registro en el proceso interno, aunque Biestro dio por sentado que busca las siglas de Morena y optó por minimizar la competencia: afirmó que no lo conoce y sostuvo que “finalmente, si el partido está dando esa oportunidad y la ley lo permite, cada quien podrá estar a favor o en contra, dependiendo de sus intereses, pero el punto es seguir lo que la ley mande”.
La efervescencia no es solo federal. La diputada local priista Delfina Pozos Vergara reconoció su interés por la alcaldía de Puebla y dijo que le gustaría encabezar la coalición opositora; se pronunció por alianzas entre PRI y PAN, sin descartar competir en solitario. En la zona metropolitana, Luis Tiffein pidió licencia en el Instituto Poblano de Asistencia al Migrante (IPAM) para buscar la presidencia municipal de Santa Clara Ocoyucan, y Betuky Camacho hizo lo propio para San Martín Texmelucan. A esos movimientos se suman los nombres de Lupita Yamak, Jaime Aurioles y Edgar Salomón Escorza.
La lectura política
En términos formales, lo que confirmó Biestro es un registro en un proceso interno partidista. En la práctica funciona como una precandidatura de facto: fija nombre, distrito y competencia antes de que exista una regla publicada de selección. Ese paso le da visibilidad y le permite medir lealtades dentro de los grupos que integran Morena en Puebla, pero también lo ata a una contradicción: su capital político se sostiene en el grupo municipal que su rival cuestiona abiertamente.
Para Flores, la ruta es inversa. Sin estructura de gobierno ni cargo que lo ancle, construye perfil con el desgaste del ayuntamiento y con el electorado periférico del Distrito 6. Gana margen si el descontento municipal crece; lo pierde si el partido resuelve la candidatura por acuerdo entre grupos y no por competencia abierta.
El factor que ambos deberán calibrar es Armenta. Si el gobernador mantiene distancia, la disputa queda entre el barbosismo municipal y los perfiles que se desmarcan de Chedraui; si alguno reúne respaldos dentro de los grupos morenistas de la entidad, la contienda se define antes de cualquier encuesta. Quien gane el Distrito 6 no solo se lleva una diputación: define qué ala del partido ordena la capital en el ciclo 2027.
Lo que aún no ocurre conviene decirlo con precisión: no hay candidatura registrada ante el Instituto Nacional Electoral (INE), no consta que el partido haya validado el registro de Biestro, ni que exista método de selección, calendario o fecha de definición. Sin esos elementos, cualquier lectura sobre el resultado es anticipada.
Qué sigue
- La publicación de las reglas y el calendario del proceso interno de Morena para las diputaciones federales, que la evidencia consultada no detalla. - Si Eurípides Flores formaliza su registro y mantiene la crítica al gobierno municipal, lo que definirá si el pulso es competencia real o presión negociadora. - La señal de Armenta y de los grupos morenistas de Puebla sobre el Distrito 6, que puede inclinar la balanza sin necesidad de votación. - El calendario electoral de 2027 que fijen el INE y la autoridad electoral local, y el momento en que los aspirantes a alcaldías —Pozos, Tiffein, Camacho— tengan que concretar licencias y registros.