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Bonilla pide licencia: deja la Alcaldía de Chihuahua rumbo al PAN estatal
El Cabildo analizará la solicitud el 5 de octubre y cinco días después el panista asumiría una coordinación estatal en Ciudad Juárez, sin que ello equivalga todavía a una candidatura registrada.

Marco Antonio Bonilla Mendoza pidió licencia definitiva como presidente municipal de Chihuahua. El Cabildo la analizará el 5 de octubre y el 10 de octubre asumiría una coordinación estatal del PAN en Ciudad Juárez. Deja la alcaldía antes de las precampañas de 2027, pero sin candidatura formal alguna.
Marco Antonio Bonilla Mendoza pidió separarse de la Presidencia Municipal de Chihuahua. La solicitud se formalizó en un oficio dirigido al secretario del Ayuntamiento, Roberto Andrés Fuentes Rascón, con fundamento en los artículos 99 y 101 del Código Municipal para el Estado de Chihuahua, y pide licencia definitiva: no una ausencia temporal, sino la salida del cargo. El Cabildo la analizará en sesión extraordinaria el lunes 5 de octubre a las 11:30 horas.
El significado político es directo. La salida del ayuntamiento no responde a una crisis de gobierno: acompaña su incorporación, prevista para el 10 de octubre, a una coordinación política estatal del Partido Acción Nacional (PAN), en un acto programado en Ciudad Juárez y convocado por las dirigencias nacional y estatal del partido. Bonilla cambia de tribuna: deja la administración municipal y se coloca dentro de la estructura partidista justo cuando el proceso electoral 2026-2027 ya arrancó formalmente.
Un trámite breve, una decisión de fondo
El formato de la sesión es deliberadamente acotado. El orden del día contempla solo lista de asistencia, declaración de quórum legal, análisis del oficio y clausura. No hay puntos adicionales ni comparecencias previstas. La evidencia disponible no precisa si el Cabildo aprobará la licencia por unanimidad, en qué términos lo hará ni quién asumirá la Presidencia Municipal una vez resuelta la separación; tampoco detalla el nombre formal de la coordinación que Bonilla encabezaría ni el alcance de sus funciones.
El alcalde ya había anticipado el movimiento. Dijo que estaba a días, incluso horas, de iniciar formalmente el procedimiento para pedir licencia, y que había esperado el arranque del proceso electoral para cuidar los tiempos legales. Su designación para encabezar tareas de organización política del PAN en Chihuahua salió de un proceso interno en el que participaron otros perfiles del partido.
La lectura política
La figura importa menos que su función. Una "coordinación política estatal" no es una candidatura: es una responsabilidad organizativa que, en la práctica, funciona como plataforma de posicionamiento y como precandidatura de facto mientras no exista registro, método de selección definido ni precampaña. El propio texto lo subraya: esa responsabilidad partidista no constituye por sí misma el registro formal de una candidatura a la gubernatura. El límite es preciso y conviene no borrarlo.
¿Por qué licencia definitiva y no temporal? Quien pretende competir necesita deslindarse del cargo para evitar el proselitismo desde el gobierno y el uso de recursos públicos como bandera del adversario. También libera al partido del costo de defender una alcaldía en funciones mientras su titular hace política electoral. El precio es concreto: pierde el control directo del presupuesto y de la operación municipal, es decir, una de sus principales herramientas de negociación territorial. Lo que gana es tiempo completo para la interna panista y para construir la candidatura.
El movimiento también ordena. La coordinación da un eje visible a una estructura estatal que venía de un proceso interno con varios perfiles y envía una señal: el PAN concentra tareas de organización en una sola figura con aval de la dirigencia nacional, escenificado en Ciudad Juárez. Para aliados, es una invitación a subirse; para adversarios, un aviso de que la contienda estatal ya tiene un nombre en el centro del tablero.
Del otro lado, la competencia no espera. La dirigencia estatal de Morena presentó los resultados de su evaluación interna en Chihuahua y sostuvo que Cruz Pérez Cuéllar, presidente municipal con licencia de Ciudad Juárez, la encabezó con 8.5 de 10. Ese es un dato que el partido ofrece sobre su propio proceso, no una medición independiente, pero apunta a una contienda que se juega entre perfiles con paso por gobiernos municipales y licencias ya tramitadas.
Qué sigue
El primer paso verificable es la sesión extraordinaria del lunes 5 de octubre a las 11:30 horas, donde el Cabildo analizará el oficio. Después, el acto del 10 de octubre en Ciudad Juárez, organizado por las dirigencias nacional y estatal del PAN. Más adelante quedan pendientes dos definiciones que hoy no están cerradas: el método con el que el partido elegirá a su abanderado estatal y el calendario de precampañas, que aún no inicia. Mientras esos dos puntos no se aclaren, hablar de candidatura es adelantarse; hablar de posicionamiento es describir lo que ya está en marcha.