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RUTA 27 · MEDIUM

Caballero confirma al PT y deja a Morena sin encuesta en Baja California

La exalcaldesa de Tijuana dice que la medición final pactada entre el PT y Morena nunca se realizó tras la designación de Julieta Ramírez como coordinadora estatal. Aún no hay candidatura formal ni cargo definido.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Montserrat Caballero, exalcaldesa de Tijuana, confirmó que dejó Morena por discrepancias con sus procesos internos y que el PT —dirigencia nacional y estatal— la respalda para contender en 2027 en Baja California. Denunció que la encuesta final pactada entre ella y el ganador de Morena nunca se realizó. Aún no hay candidatura formal ni cargo definido.

Montserrat Caballero, exalcaldesa de Tijuana, confirmó en entrevista difundida el 19 de septiembre de 2026 que se retiró de Morena por discrepancias con la forma en que el partido conduce sus procesos internos y que cuenta con el respaldo de la dirigencia nacional y de la representación estatal del Partido del Trabajo (PT) para contender en 2027 en Baja California. El dato relevante no es la salida —que ella ubica antes del actual desgaste del partido— sino la reubicación: una figura con marca propia en la ciudad más poblada del estado que pretende volver a la boleta por fuera de la fuerza que la llevó al cargo.

En la misma entrevista, concedida a Grupo Fórmula, Caballero sostuvo que existía un acuerdo para que ella, en representación del PT, participara en una encuesta final frente a quien ganara la ronda interna de Morena. Esa medición, dijo, no ocurrió. "Nosotros quedamos en que (...) ya íbamos a ser también parte de una encuesta. Pero ese momento no se llegó", declaró. Su versión llegó después de que Morena designara a Julieta Ramírez como coordinadora estatal de la Defensa de la Transformación en Baja California, figura con la que dijo no coincidir.

Hay una precisión que conviene retener: Caballero no confirmó una ruptura entre Morena y el PT. Explicó que no puede asegurarla porque el mecanismo pactado —la encuesta— sigue sin realizarse. Es decir, la disputa, hasta ahora, es por el método de selección, no por una separación consumada. Tampoco precisó a qué cargo aspira ni en qué plazo se resolvería su situación.

Sobre su posición, la exmunícipe afirmó que cuenta con el apoyo de la dirigencia nacional petista y de su representación estatal, que "no tengo miedo de ir sola" y que una alianza Morena-PT en el estado "sería una alianza muy ríspida". Como argumento de campaña, recordó su gestión al frente del ayuntamiento y aseguró que fue el único gobierno municipal del país que pagó la totalidad de la deuda de su ciudad, una afirmación que forma parte de su discurso y que no viene acompañada de documentación en la entrevista.

El lenguaje merece un ajuste técnico: la fuente describe la posibilidad de contender "de manera independiente con el respaldo del PT", una fórmula jurídicamente contradictoria. Una candidatura independiente se construye sin partido y con respaldo ciudadano; si el PT la postula, será candidatura de partido, con las reglas de militancia, financiamiento y propaganda que eso implica.

La lectura política

La "coordinación estatal de la Defensa de la Transformación" funciona en la práctica como el instrumento con el que Morena ordena su sucesión en los estados: concentra la interlocución, fija el método y desactiva competencias internas antes de que se formalicen. La inconformidad de Caballero no es con el cargo, es con quién decide y cómo. Ahí está el valor político de su reclamo: no impugna el resultado, impugna el procedimiento, que es un terreno más difícil de defender para cualquier dirigencia.

Su posición actual es una aspiración con respaldo partidista declarado, no una candidatura ni una precandidatura formalizada. No hay convocatoria publicada del PT, ni método de selección, ni cargo definido, ni registro ante autoridad electoral. Falta el acto que convierte una declaración en candidatura: primero el método, después el registro.

Los incentivos del PT son claros. En Baja California ha operado como socio subordinado de Morena; postular a una exalcaldesa de Tijuana con nombre propio le da marca propia, capacidad de medir fuerza real y un activo para negociar con Morena desde una posición menos dependiente. El costo es la tensión con la coalición que ambos partidos mantienen a nivel nacional, y ese es el punto que su dirigencia tendrá que sopesar.

Para Caballero, el cálculo es simétrico: conserva reconocimiento de nombre y lo capitaliza sin pagar costo de militancia. El "primero con el pueblo que con cualquier partido político" le permite deslindarse de la marca sin romper con el electorado que votó por Morena en 2024, que es exactamente donde necesita crecer.

Para Morena, si la encuesta pactada existió y no se cumplió, el problema es de método y de credibilidad interna ante sus propios cuadros. Su respuesta definirá si el conflicto se contiene en el terreno político o migra al de la impugnación interna, donde los tiempos suelen favorecer a quien controla la dirigencia.

Qué sigue

Que el PT formalice o no el respaldo: convocatoria, método de selección y cargo. Sin esos tres elementos, el respaldo es una declaración, no una postulación.

Que la encuesta pactada se realice o se caiga definitivamente. Mientras no ocurra, la disputa se resolverá entre versiones y no en una medición verificable.

La reacción de la dirigencia nacional de Morena y de Julieta Ramírez, cuyo margen depende de que la designación estatal se sostenga sin un conflicto abierto.

El calendario electoral local de 2027: mientras no corran los plazos de registro y la definición de método, ninguna de las partes tiene candidatura, solo posición.

El efecto en la alianza Morena-PT, si el partido del Trabajo decide competir con candidato propio en un estado donde la coalición gobierna.