RUTA 27 · MEDIUM
Carvajal propone exámenes psicométricos en Morena ante filtro rebasado
El diputado federal por Hidalgo planteó añadir pruebas psicométricas y un examen de conocimientos al método de encuestas con el que Morena reparte candidaturas. Dijo que el proceso se convirtió en un concurso de popularidad y de dinero.

El diputado federal Alejandro Carvajal admitió que el método de selección de candidatos de Morena está rebasado y propuso sumar evaluaciones psicométricas y un examen de conocimientos a las encuestas. Criticó que el proceso interno se volvió un concurso de popularidad y de recursos, y que los gobernadores apoyen a sus alfiles. Su propuesta no ha sido adoptada por la dirigencia.
El diputado federal Alejandro Carvajal puso en duda el mecanismo con el que Morena ha repartido sus candidaturas y admitió que ese método "fue rebasado". Su propuesta, presentada en conferencia de prensa, es añadir dos filtros a las encuestas: evaluaciones psicométricas para todas las personas que aspiren a una candidatura, y un examen de conocimientos y capacidad para quienes busquen las principales alcaldías y diputaciones, aplicado por sinodales académicos y profesionales independientes.
El diagnóstico que ofrece el legislador por Hidalgo es más incómodo que su receta. Sostuvo que el proceso interno se ha convertido en un concurso de popularidad del tipo de "Big Brother" o "La Casa de los Famosos", donde termina ganando quien dispone de más dinero para promoverse. Como evidencia citó la elección de 10 coordinadores estatales, entre los que figura la experredista Beatriz Mojica por Guerrero, y la calificó de inequitativa porque solo gana quien tiene recursos para posicionarse.
Apuntó además a los gobernadores que apoyan a sus alfiles, lo que —dijo— pone en desigualdad de condiciones a otros perfiles. Y advirtió que su partido todavía está a tiempo de corregir el rumbo antes de definir al resto de los coordinadores estatales, municipales y distritales.
La palabra "coordinador" merece una precisión: en la nomenclatura de Morena designa una responsabilidad organizativa, no una candidatura registrada. En la práctica, esas coordinaciones operan como estructuras territoriales de movilización y como antesala de las candidaturas, y por eso el método para asignarlas pesa más que cualquier encuesta aislada rumbo al ciclo electoral de 2027.
La lectura política
La propuesta no es un detalle técnico: mueve el criterio de selección. Si el filtro decisivo es una encuesta, gana quien tiene más capacidad de promoción —que suele coincidir con quien tiene más recursos o con quien recibe el respaldo de una estructura de gobierno. Si el filtro decisivo es un examen calificado por sinodales externos, la ventaja se desplaza hacia perfiles con credenciales verificables. Ningún criterio es neutral: cada uno redistribuye poder entre los competidores.
Ahí está el incentivo de Carvajal y de cualquier legislador que no encabece la lista de los mejor posicionados. Quien compite con dinero y respaldo de gobernadores no necesita exámenes; quien no los tiene, sí. La propuesta también funciona, en el plano interno, como posicionamiento público: coloca a su autor como una voz crítica en un partido donde la disputa principal de los próximos dos años será, precisamente, la redacción de sus reglas de selección.
El señalamiento más filoso es el de los gobernadores. Ahí Carvajal no discute la popularidad de los aspirantes, sino el uso de recursos e influencia institucional en una contienda partidista. Eso envía una señal a dos destinatarios: a los mandatarios estatales, de que ese respaldo tiene costo de legitimidad cuando se hace visible; y a la dirigencia nacional, de que cualquier regla que ignore el peso del dinero será impugnada desde dentro.
El límite es claro. Se trata de una declaración de un diputado, no de una reforma estatutaria ni de un acuerdo del Comité Ejecutivo Nacional de Morena. No hay convocatoria modificada, no hay fecha para las evaluaciones y no está definido quién nombraría a los sinodales: la pieza que decidiría si el examen es un filtro real o un trámite. Sin ese dato, la propuesta es una hipótesis de método, no un cambio de reglas.
Qué sigue
El punto verificable es si la dirigencia nacional de Morena recoge la propuesta o la deja como declaración aislada de un legislador con agenda propia. Carvajal anticipó que el partido aún debe definir coordinaciones municipales y distritales, de modo que en las próximas semanas se verá si el debate sobre exámenes y psicométricos entra a la convocatoria o se queda fuera. Habrá que observar tres cosas concretas: si existe respuesta formal de la dirigencia, si la convocatoria incorpora algún requisito adicional a la encuesta y quién integraría el cuerpo de sinodales. Mientras no ocurra, el método vigente sigue siendo el que él mismo describió como rebasado.