ruta 27.Un proyecto de ruido cero.
← Volver a la cobertura

RUTA 27 · MEDIUM

Colima: la coordinación de Bayardo se perfila como precandidatura para 2027

Tras cerrarse las coordinaciones estatales de Morena, la designada en Colima describió el encuentro interno donde se presentaron las encuestas definitivas. El cargo no es una candidatura registrada, pero ordena el terreno hacia la gubernatura de 2027.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Rosi Bayardo, Coordinadora de la Defensa de la Transformación en Colima, detalló en entrevista el encuentro interno donde Morena presentó encuestas definitivas a los aspirantes estatales, después de cerrar sus coordinaciones. En Colima solo compitieron dos aspirantes y ella obtuvo 9.75. El puesto no es candidatura registrada, pero coloca a los designados en posición de salida hacia 2027.

Rosi Bayardo no ganó ninguna elección. Pero su nombramiento como Coordinadora de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Colima —figura con la que Morena cerró la definición de sus coordinaciones estatales— la dejó en el punto exacto donde el partido gobernante suele resolver sus sucesiones: después de la encuesta y antes del registro. En entrevista televisiva del 30 de septiembre, Bayardo contó cómo fue el encuentro interno en el World Trade Center, donde se presentaron las encuestas definitivas ante los aspirantes de cada estado.

"En nuestro caso fue algo muy sencillo porque tan solo del movimiento de Regeneración Nacional solo fuimos dos aspirantes. Realmente no pasó nada extraordinario: vimos, analizamos las encuestas de cada estado", relató. Colima fue, por tanto, el escenario de bajo conflicto: dos aspirantes, una muestra técnica, una calificación de 9.75 para ella y un resultado que no exigió arbitraje prolongado.

El otro tramo de su relato es el que trasciende Colima. Después de que la empresa encuestadora expuso la metodología, dijo, vino "un compromiso de las partes de algunos estados de cobijar o de englobar este resultado por el bien común del estado al que vamos a representar". La frase admite dos lecturas: en Colima la unidad fue casi automática, pero el "algunos estados" deja abierto que en otras entidades el cierre no fue tan terso y requirió un pacto explícito para que quienes perdieron no rompieran.

Una encuesta como método de sucesión

Morena no inventó las encuestas internas, pero sí las convirtió en su mecanismo ordinario de arbitraje: la empresa mide, el resultado se presenta ante los aspirantes y, cuando hay acuerdo, se publica. Bayardo subrayó ese último punto —"hicieron públicas todas las encuestas de las primeras y de las mejores calificadas"— porque publicar transforma una negociación privada en un compromiso costoso de desconocer. El "compromiso moral" que ella invoca no es una regla estatutaria: opera como sustituto de la norma cuando la norma no existe, no se quiere aplicar o se prefiere dejar abierta.

La lectura política

En términos jurídicos, Bayardo no es candidata ni precandidata registrada: no hay convocatoria cerrada, no hay inscripción ante el organismo electoral local y los plazos de precampaña y campaña para 2027 todavía no corren. En términos políticos, el cargo funciona como una precandidatura de facto: le entrega territorio, agenda y un argumento de legitimidad demoscópica. La distinción no es cosmética. Colima renueva su gubernatura en 2027, en la misma jornada que el Congreso federal, y quien organice primero llega con ventaja de estructura, no solo de encuesta.

Los incentivos están a la vista. Para Morena, el método evita que la disputa interna se empalme con el calendario electoral y contamine la elección federal. Para la coordinadora, el puesto es posición de salida hacia la candidatura. Para el aspirante que perdió, aceptar el resultado equivale a canjear una pelea perdida por una cuota futura. La señal hacia afuera es de disciplina: el partido resuelve antes de que los adversarios puedan explotar la fractura.

El límite también es claro. Un compromiso moral no obliga jurídicamente; la encuesta que hoy ordena puede revertirse si aparece un competidor con fuerza propia, si el segundo aspirante se inconforma o si la dirigencia nacional concluye que el cálculo local cambió. Y con esta evidencia no es posible afirmar que la definición esté cerrada: falta la convocatoria formal del partido y faltan los tiempos que fijará la autoridad electoral.

Qué sigue

El siguiente paso verificable es la publicación de la convocatoria y las reglas con las que Morena definirá sus candidaturas para 2027; hasta ahora solo existe el cierre de coordinaciones y el pacto de unidad que Bayardo describió. En paralelo, el Instituto Electoral del Estado de Colima (IEEC) y el Instituto Nacional Electoral (INE) deberán publicar el calendario de la jornada concurrente de 2027, que es cuando los actuales coordinadores quedan sujetos a las reglas de precampaña y a los límites de fiscalización y propaganda.

Vale seguir tres cosas: si el otro aspirante de Colima permanece dentro del movimiento, si se publican las encuestas completas de todos los estados o solo las de los mejor calificados, y si los compromisos de unidad en las entidades donde el resultado fue disputado resisten el paso de los meses. Ahí se sabrá si la coordinación fue el cierre de una sucesión o apenas su primer acto.