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Consejero del INE critica publicación sobre boletas planchadas y su omisión del voto válido
Martín Faz Mora sostuvo que el material institucional evita la pregunta de fondo: si esas boletas pueden contarse como sufragio válido el 6 de junio.

El consejero del INE Martín Faz Mora criticó una publicación institucional del INE sobre boletas planchadas y afirmó que evade intencionadamente la pregunta central: si esos documentos pueden considerarse voto válido en las elecciones del 6 de junio. El señalamiento abre un desacuerdo público dentro del propio árbitro electoral sobre cómo comunica criterios que después deberán definirse en resoluc
El consejero del Instituto Nacional Electoral (INE) Martín Faz Mora criticó una publicación institucional del INE sobre boletas "planchadas" y sostuvo que evade intencionadamente la cuestión central: si esos documentos pueden llegar a considerarse voto válido en las elecciones del próximo 6 de junio. La crítica se divulgó el 14 de septiembre de 2026.
Qué pasó
El señalamiento de Faz Mora apunta a un post y a una infografía difundidos por el propio INE. Su frase fue directa: "Este post y la infografía evaden intencionadamente la cuestión central del problema".
La evidencia disponible no precisa qué contenido tenía el material, en qué plataforma se publicó ni cuántos casos de boletas "planchadas" se han detectado. Lo que queda claro es el punto de fricción: la publicación institucional aborda el fenómeno, pero para el consejero omite la parte que, a su juicio, define el asunto, que es qué ocurre jurídicamente con esos sufragios.
El actor es un consejero del INE cuestionando un producto de la institución a la que pertenece. No se trata de una acusación de un partido contra el árbitro, sino de un desacuerdo interno hecho público.
Por qué importa
La validez de un voto no se define en una infografía: se define en criterios y resoluciones. Por eso el reclamo importa de cara al 6 de junio. Si el material institucional comunica el fenómeno de las boletas "planchadas" sin explicar qué pasará con ellas, la ciudadanía puede formarse una expectativa distinta a la que apliquen quienes califican la elección.
El segundo efecto es interno. Un consejero marcando distancia de la comunicación oficial anticipa que el tema puede volver al debate del Consejo General y, en su caso, a las instancias que resuelven impugnaciones. Eso convierte una pieza de difusión en un asunto de criterio electoral.
Hay un límite que la evidencia no permite salvar: no se sabe cuántos casos de boletas "planchadas" existen, si ya fueron impugnados ni qué criterio han fijado las autoridades. Sin ese dato, la consecuencia electoral es de riesgo comunicativo, no todavía de resultado.
Qué sigue
Queda por confirmar si el INE ajusta, aclara o retira el material señalado, y si otros consejeros se pronuncian en el mismo sentido. También está pendiente saber si el asunto se lleva al Consejo General o a alguna de sus comisiones, y si deriva en criterios explícitos sobre el tratamiento de esas boletas antes del 6 de junio.
Ninguno de esos pasos tiene fecha confirmada en la evidencia disponible. La siguiente señal verificable será la respuesta institucional del INE a la crítica de su propio consejero.