RUTA 27 · MEDIUM
Coparmex y Concanaco presionan al INE: renuncia de Taddei no basta para 2027
Los organismos empresariales piden investigar a fondo las presuntas irregularidades que rodearon la salida de la consejera presidenta y advierten que la certeza del proceso electoral depende de un árbitro fuera de toda sospecha.

Coparmex y Concanaco exigieron al INE investigar con transparencia la renuncia de Guadalupe Taddei y fincar responsabilidades. Sostienen que la dimisión no cierra el caso y que, rumbo a 2027, el árbitro electoral debe estar fuera de toda sospecha. La Auditoría Superior de la Federación ya abrió una investigación de oficio. El empresariado convierte la integridad del INE en condición para la invers
La renuncia de Guadalupe Taddei como consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE) no cerró el expediente. Coparmex y Concanaco-Servytur exigieron este lunes que las presuntas irregularidades que motivaron la dimisión se investiguen con absoluta transparencia y que se finquen las responsabilidades correspondientes, con un argumento que va más allá del trámite: sin un árbitro electoral confiable, dicen, no hay certeza para el proceso de 2027 ni condiciones para la inversión.
El presidente de la Coparmex, Juan José Sierra, estableció que la renuncia de la titular del organismo no es suficiente para cerrar el caso. La organización que encabeza pidió que la investigación alcance los contratos y las relaciones con proveedores señalados, incluida la actuación de quien encabezaba el Instituto. Del otro lado, Octavio de la Torre, presidente de la Concanaco, fijó la posición del comercio organizado con una frase que resume el cálculo empresarial: “Un país que quiere atraer inversión necesita un árbitro electoral fuera de toda sospecha”.
Ambos dirigentes reconocieron que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ya abrió una investigación de oficio, y pidieron que se llegue hasta el final con apego a la ley, debido proceso y presunción de inocencia. La Concanaco coincidió con la presidenta Claudia Sheinbaum en que la separación de Taddei fue una buena decisión, pero los empresarios no la leen como punto final sino como el inicio de una revisión más amplia.
El tono no es el de una cámara que se limita a pedir certeza técnica. Los dirigentes delinearon el perfil que, a su juicio, debe tener el nuevo liderazgo del INE: independencia, capacidad técnica, imparcialidad y compromiso incuestionable con la legalidad. Y llamaron a confiar en la gobernanza del Instituto —consejeros y cuerpo técnico— para sacar adelante el proceso electoral de 2027, catalogado por ellos mismos como el más grande en la historia de México, por encima de coyunturas individuales.
La lectura política
El movimiento de Coparmex y Concanaco funciona, en la práctica, como un recordatorio público de que la salida de Taddei no agota la discusión sobre la integridad del INE. Al pedir que se investigue “todo” y que se sancione “lo que se compruebe”, los organismos empresariales se colocan como vigilantes del árbitro electoral sin convertirse en parte del conflicto entre poderes.
El incentivo es doble. Por un lado, el empresariado necesita un INE que no sea cuestionado por ninguna fuerza política: la elección de 2027, con la renovación de la Presidencia y el Congreso, es la apuesta de estabilidad que sostiene decisiones de inversión de largo plazo. Por otro, la exigencia de transparencia les permite marcar distancia de cualquier sospecha de complicidad con la salida de Taddei, sin romper con el gobierno federal, al que reconocen la decisión de separarla.
La señal que envían a aliados y adversarios es que la renuncia no compra silencio: si hay responsabilidades, deben alcanzar a quien encabezaba el Instituto y a los proveedores señalados. Esa posición presiona al Consejo General del INE y a la ASF, pero también al Ejecutivo, que ya descartó una crisis en el organismo. El límite es claro: no hay aún una resolución que acredite irregularidades, y los propios empresarios invocan la presunción de inocencia. Lo que existe es una investigación de oficio y una exigencia de que no se archive.
Rumbo a 2027, el episodio ordena el tablero de la confianza institucional. El INE enfrenta la tarea de designar una nueva presidencia y de reconstruir credibilidad ante un empresariado que ha decidido poner la integridad electoral en el centro de su agenda pública. Quien llegue a la presidencia del Instituto no solo heredará una institución con gobernanza sólida, según los propios empresarios, sino un escrutinio que ya no se limita a los partidos.
Qué sigue
La ASF deberá dar cauce a su investigación de oficio y determinar si existen responsabilidades administrativas. El Consejo General del INE tiene pendiente el proceso de designación de la nueva consejera presidenta, para el cual Coparmex y Concanaco ya fijaron criterios públicos: independencia, capacidad técnica e imparcialidad. La ruta legal y los tiempos de la investigación marcarán si el caso se cierra antes del arranque formal del proceso electoral de 2027 o si se convierte en un factor de desgaste para el árbitro.
