RUTA 27 · MEDIUM
Cota Cárdenas acude al informe de Sheinbaum en plena puja por BCS
El diputado federal se dejó ver en La Paz junto a los alcaldes que ya expresaron aspiraciones para 2027. La asistencia no es candidatura, pero sí un posicionamiento en un proceso interno que sigue sin reglas públicas.

El diputado federal Manuel Cota Cárdenas asistió al acto del Segundo Informe de la presidenta Claudia Sheinbaum en La Paz, Baja California Sur, donde también se vieron los alcaldes de La Paz y Los Cabos, aspirantes a la sucesión estatal de 2027. La presencia no equivale a candidatura ni precandidatura: el proceso interno de Morena sigue sin reglas ni fechas públicas.
La Paz, Baja California Sur. El diputado federal Manuel Cota Cárdenas estuvo presente el domingo 20 de septiembre en el acto del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en la Plaza de la Reforma, la misma jornada en la que acudieron los cinco alcaldes del estado —entre ellos Milena Quiroga Romero, de La Paz, y Christian Agúndez Gómez, de Los Cabos— y en la que el gobernador Víctor Castro Cosío abrió el evento entre abucheos de profesores disidentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y de ejidatarios que reclaman tierras. La crónica del encuentro lo ubica como uno de los perfiles que participan en el proceso interno rumbo a la sucesión estatal.
Ese dato, aparentemente de protocolo, funciona como posición. Un acto presidencial en el territorio ordena a la clase política local en una sola escena, y en el morenismo las escenas se leen como señales. El evento formó parte de la gira con la que la presidenta llevó su informe a las 32 entidades después del 1 de septiembre, un ejercicio de rendición de cuentas que en cada estado opera también como reconocimiento de quién cuenta. Lo que la evidencia no ofrece es la lista completa de asistentes ni las ausencias: cualquier lectura sobre quién no fue queda, por ahora, sin sustento.
Un acto de gobierno que ordena la contienda
Baja California Sur llega a 2027 sin reelección para Castro Cosío y con la competencia ya en marcha: Quiroga Romero y Agúndez Gómez han manifestado aspiraciones dentro de Morena y sus aliados para la candidatura a la gubernatura, y Cota aparece en la misma escena como otro perfil del proceso. La información disponible habla de "aspirantes a la coordinación de Morena en el estado", una fórmula que merece precisión: en el morenismo reciente, la palabra "coordinación" ha nombrado posiciones que en la práctica operaron como antesala de candidaturas, como ocurrió con las coordinaciones de la defensa de la transformación rumbo a 2024. La evidencia no aclara si aquí se trata de la dirigencia estatal del partido o del vehículo rumbo a la gubernatura, y la diferencia es sustantiva: si el premio es la estructura, la disputa es por el aparato; si es la candidatura, el acto fue la primera medición.
La lectura política
En Morena las candidaturas a gubernaturas no se resuelven en primarias abiertas, sino en encuestas, designaciones y negociación interna. En ese arreglo, la cercanía con el centro pesa más que el tamaño de la estructura propia. Ahí está el valor del gesto: Cota no compite con territorio municipal como los alcaldes; compite con plataforma federal —voto en el Congreso, gestión presupuestal, interlocución con dependencias—, activos que sirven en la negociación que definirá la candidatura.
El otro elemento del escenario es el desgaste del anfitrión. Castro Cosío inauguró el acto y recibió los primeros abucheos de maestros y ejidatarios, conflictos que llegan a la sucesión con costo político. Un gobernador con frentes abiertos tiene menos capacidad de imponer heredero, y eso reordena incentivos: los aspirantes ganan margen para alinearse con Palacio Nacional antes que con el gobierno estatal. La evidencia no permite afirmar que la asistencia de Cota responda a ese cálculo; sí permite constatar que el escenario donde se dejó ver es el que hoy concentra la política del estado.
El límite también importa: asistir a un informe no es candidatura ni precandidatura, y en la evidencia no hay registro, encuesta, convocatoria ni pronunciamiento del diputado. Lo que existe es un posicionamiento visible. Si esa presencia se repite con recorridos propios, equipo y registro formal, la lectura cambiará de nombre; mientras no ocurra, Cota es un perfil en la lista, no un candidato.
Qué sigue
El proceso interno de Morena en Baja California Sur no tiene, en la evidencia disponible, convocatoria, método ni fecha. Los puntos verificables son cuatro: si la dirigencia nacional define si la candidatura se resuelve por encuesta, designación o registro; si Cota formaliza su aspiración con actos propios y equipo; si los alcaldes traducen su estructura municipal en respaldo medible; y si Castro Cosío cierra los conflictos con la CNTE y los ejidatarios antes de que la sucesión deje de ser interna y entre al calendario electoral de 2027, cuando las reglas pasan de acuerdos partidarios a obligaciones legales y las señales dejan de bastar.