RUTA 27 · MEDIUM
De la Peña 30.3% en el PAN: su ventaja reordena la interna de Chihuahua
SRC ubica a César Jáuregui en 23.3% y a Manque Granados en 16.9%. La candidatura a la alcaldía de Chihuahua capital sigue sin definirse y la decisión pesa en la dirigencia nacional.

SRC midió en septiembre las preferencias internas del PAN de Chihuahua: Santiago De la Peña 30.3%, César Jáuregui 23.3%, Manque Granados 16.9% y Rafael Loera 12.8%. De la Peña creció desde abril, cuando iba detrás. No es candidato ni precandidato: la definición depende de un acuerdo entre la dirigencia nacional, la gobernadora Maru Campos y Marco Bonilla, rumbo a 2027.
La medición de septiembre de Statistical Research Corporation (SRC) coloca a Santiago De la Peña con 30.3 por ciento de las preferencias en una eventual elección interna del PAN, frente a 23.3 de César Jáuregui, 16.9 de Manque Granados y 12.8 de Rafael Loera. La ventaja sobre el segundo lugar es de siete puntos. El dato no convierte a nadie en candidato: no hay convocatoria, registro ni fecha de elección interna. Pero coloca a De la Peña como el aspirante mejor posicionado en la plaza donde el PAN mide por delante de Morena.
La misma medición reporta al blanquiazul con 47.1 por ciento de intención de voto en Chihuahua capital, contra 38.3 de Morena. Esa es la razón por la que la definición municipal no se resuelve solo en el municipio: una plaza con ventaja partidista cambia los incentivos de quien gana y de quien pierde. El ganador hereda una posición favorable; el perdedor negocia desde una derrota que no lo deja fuera de la fotografía.
La secuencia, no la fotografía
Una encuesta aislada dice poco; una serie dice más. En abril, SRC ubicaba a Jáuregui arriba de De la Peña, 23.9 contra 21.4. En mayo, Santiago pasó al frente con 22.7; en julio llegó a 25.1 y en septiembre a 30.3. No es un pico accidental, sino el punto más alto de una tendencia de cinco meses. El reporte afirma que otras mediciones recientes también lo colocan a la cabeza entre los perfiles panistas, aunque sin cifras ni metodología a la vista. Lo verificable aquí es la serie de SRC, y le faltan los datos técnicos básicos: muestra, margen de error y redacción exacta de la pregunta.
El propio reporte apunta que el PAN tiene encaminada la definición de la gubernatura en torno a Marco Bonilla Mendoza, lo que ha despresurizado la disputa interna, y que la Alcaldía puede esperar. La dirigencia nacional de Jorge Romero Herrera reservó al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) la conducción de las candidaturas federales y de las negociaciones sobre alianzas para 2027. En Chihuahua esa ruta pasa por acuerdos entre Romero, la gobernadora Maru Campos y Bonilla, cuyo peso en el panismo local ha crecido.
La lectura política
La encuesta no decide, pero ordena expectativas, y ordenar expectativas es hacer política. En la práctica, De la Peña funciona como el aspirante mejor colocado a la candidatura municipal: encabeza las preferencias en un partido que, según la misma medición, mantiene ventaja en la capital. El límite es preciso: no es candidato ni precandidato, porque no hay convocatoria, registro ni fecha. Lo que hay es posicionamiento medido y una ventaja que creció mes con mes.
Ese posicionamiento tiene dos efectos. Hacia adentro, encarece la división: llegar dividido a una plaza donde se va arriba lo pagan todos. En la mesa, convierte la encuesta en moneda de negociación, para quien la encabeza y para quienes compiten detrás; por eso el reporte anticipa que unos se mantendrán en la competencia hasta el final y otros verán en el retiro a tiempo una pieza intercambiable por sindicatura, diputaciones locales o federales. El tercer efecto es menos visible: si la definición municipal queda subordinada a la conducción nacional, los criterios locales —trayectoria, estructura, acuerdos de grupo— pesan menos que la lógica federal. Eso favorece a quien llega con números más que a quien llega con aparato.
Qué sigue
La secuencia previsible es gubernatura primero, Alcaldía después, y ninguna de las dos se resolverá en votación abierta, sino en acuerdos entre la dirigencia nacional, la gobernadora y Bonilla. Lo verificable en las próximas semanas es si esa mesa produce convocatoria, método de selección y el reparto que la acompaña. También hay que seguir la medición: si SRC y otras casas publican series comparables y coinciden, la ventaja dejará de ser un dato y se volverá una restricción para quien quiera disputar el lugar. El acto que convertiría el posicionamiento en precandidatura formal sigue siendo uno: la convocatoria. Hasta que exista, hay un nombre adelante en las encuestas y una negociación en curso.