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Dos cuadros del PAN Querétaro se ofrecen para 2027 sin candidatura

Liliana San Martín y Sonia Rocha se declaran disponibles para espacios de responsabilidad pública antes de la asamblea panista del 25 de octubre, pero ninguna confirma boleta.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre candidaturas y aspirantes
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Liliana San Martín Castillo, secretaria del Trabajo, y Sonia Rocha, secretaria de la Mujer en Querétaro, dijeron estar dispuestas a seguir en cargos públicos rumbo a 2027, sin confirmar candidaturas. Ambas son cuadros del PAN y asistirán a la asamblea del 25 de octubre, donde se definirán coordinaciones. Su disponibilidad anticipa una disputa interna por espacios y por la paridad de género en la p

Dos funcionarias estatales del Partido Acción Nacional (PAN) en Querétaro abrieron la puerta a competir en 2027 sin comprometerse con ningún cargo. Liliana San Martín Castillo, secretaria del Trabajo, y Sonia Rocha, secretaria de la Mujer, manifestaron su disposición a continuar en espacios de responsabilidad pública, pero ninguna confirmó una candidatura. El gesto ocurre días antes de la asamblea panista del domingo 25 de octubre, donde se esperan anuncios sobre coordinaciones políticas.

San Martín respondió con un "eso no lo sé aún" cuando se le preguntó si aparecerá en las boletas. La funcionaria acumula cerca de 24 años en el servicio público y confirmó que recibió invitación a la asamblea. Rocha, con más de 30 años de militancia y cuatro periodos como representante popular, fue más explícita sobre el contexto: señaló que las definiciones actuales del PAN contemplan a un hombre para la coordinación estatal, aunque consideró que el escenario todavía podría cambiar. "Nosotros estamos preparadas", dijo, y resumió su postura con una frase que funciona como advertencia interna: "Hay que estar preparados para cualquier momento".

El hecho no es una candidatura: es un posicionamiento público en el momento en que el partido ordena sus coordinaciones. Ninguna de las dos presentó registro, solicitud formal ni respaldo de órgano partidista alguno. Lo que ambas hicieron fue declararse disponibles y, en el caso de Rocha, dejar constancia de que la paridad de género es un punto de tensión en las decisiones que vienen.

La lectura política

En el PAN queretano, como en buena parte de los partidos mexicanos, la palabra "coordinación" suele nombrar una función organizativa que en la práctica ordena la sucesión. Cuando un partido anuncia coordinaciones antes de un proceso electoral, no solo distribuye tareas: coloca a personas en posición de salida y mide lealtades internas. San Martín y Rocha no están compitiendo formalmente por nada; están recordando que existen, que tienen antigüedad y que esperan ser consideradas.

El incentivo de ambas es distinto. San Martín habla desde un cargo de gobierno estatal y mide cada palabra: reconoce aspiraciones profesionales, pero evita cualquier compromiso que la exponga antes de que el partido defina. Rocha habla desde la militancia larga y desde una secretaría de la Mujer que le da plataforma para plantear la paridad como criterio de decisión. Su frase sobre que el PAN contempla a un hombre para la coordinación estatal es la señal más concreta: admite el escenario vigente y, al mismo tiempo, lo impugna sin romper.

El equilibrio interno del partido queda a la vista. Si la asamblea del 25 de octubre confirma un hombre en la coordinación estatal, Rocha y San Martín quedan fuera de la primera fila de decisiones, pero conservan margen para negociar posiciones legislativas o municipales. Si el escenario cambia, ambas aparecen como cuadros con derecho a reclamar espacio. Ninguna de las dos ha dicho que será candidata; ambas han dicho que están disponibles, que es una fórmula distinta y políticamente más elástica.

La consecuencia electoral rumbo a 2027 es doble. Por un lado, el PAN queretano enfrenta una presión interna por paridad que no se resuelve con una declaración. Por otro, la disputa por coordinaciones anticipa cómo se repartirán las candidaturas al Congreso local y a los municipios, incluida la capital. Querétaro no es un estado menor en el mapa panista: es una de sus plazas simbólicas, y lo que ahí se defina envía señal a otros estados donde el partido también negocia espacios entre hombres y mujeres.

Falta un elemento para sostener una lectura más fuerte: no hay evidencia de que alguna de las dos haya sido considerada formalmente para una candidatura específica, ni de que exista una ruptura interna en curso. Lo que hay es disponibilidad declarada, antigüedad exhibida y una asamblea próxima que obligará a definiciones.

Qué sigue

La asamblea panista del domingo 25 de octubre es el siguiente punto verificable. Ahí se esperan anuncios sobre coordinaciones políticas y, con ellos, la primera señal de cómo el partido integra a sus cuadros femeninos. Después de esa fecha, el PAN queretano deberá definir su calendario interno de precampañas y la eventual distribución de candidaturas. Cualquier confirmación de boleta por parte de San Martín o Rocha tendrá que pasar por los órganos partidistas y, en su caso, por el Instituto Electoral del Estado de Querétaro. Hasta entonces, ambas siguen siendo funcionarias con aspiraciones declaradas, no candidatas.