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Durango fija topes de precampaña: hasta 1.5 mdp y 24 días de contienda
El IEPC aprobó por unanimidad techos que equivalen al 20% de lo permitido en 2024. Mapimí encabeza la lista con 1.51 millones de pesos y Lerdo cierra con 610 mil.

El Consejo General del IEPC de Durango aprobó por unanimidad los topes de gasto de precampaña para las diputaciones locales de los 15 distritos: van de 610 mil pesos en Lerdo a 1.51 millones en Mapimí, el 20% de los límites de 2024. La precampaña durará 24 días, del 29 de diciembre de 2026 al 21 de enero de 2027, y rebasar el techo es falta grave.
El Consejo General del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Durango (IEPC) aprobó por unanimidad el acuerdo IEPC/CG63/2026, la tabla que fija cuánto puede gastar cada precandidatura a una diputación local en los 15 distritos de la entidad. En apariencia es un trámite de administración electoral; en la práctica es la primera decisión de la contienda de 2027 que reparte recursos, porque establece el precio máximo de la competencia interna en cada territorio y, con ello, quién puede sostener una precampaña con 610 mil pesos y quién con un millón y medio.
El acuerdo aplica el artículo 179, numeral 1, de la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales para el Estado de Durango: el techo de precampaña equivale al 20 por ciento del tope de campaña de la elección inmediata anterior, la de 2023-2024. El resultado es una reducción del 80 por ciento respecto de lo permitido hace dos años. No se trata de una decisión discrecional del Consejo: la ley fija la fórmula y el margen de maniobra del árbitro es mínimo, lo que ayuda a explicar la unanimidad.
El mapa del dinero
El Distrito IX, con cabecera en Mapimí, encabeza la lista con 1 millón 511 mil 826 pesos, calculados sobre los 7 millones 559 mil 129 pesos de 2024. Le siguen Guadalupe Victoria (Distrito VIII), con 1 millón 183 mil 919; Santiago Papasquiaro (VII), con 1 millón 100 mil 793, y Cuencamé (XIV), con 1 millón 050 mil 976. Los tres distritos de Gómez Palacio (X, XI y XII) dispondrán de 959 mil 855 pesos con 78 centavos cada uno, y los seis de la capital (I al VI), de 902 mil 133 pesos con 53 centavos. En el extremo opuesto están Pueblo Nuevo (XV), con 819 mil 012 pesos con 87 centavos, y Lerdo (XIII), con 610 mil 124 pesos con 72 centavos. La diferencia entre el techo más alto y el más bajo es de casi 2.5 veces.
El ordenamiento merece atención: los distritos del interior tienen techos hasta 68 por ciento mayores que los de la capital, en teoría la zona de mayor densidad de electores. El acuerdo no explica qué determinó los montos base de 2024 —la evidencia disponible sólo consigna el resultado de la fórmula—, de modo que la escala hereda una jerarquía previa en lugar de reflejar la competitividad actual de cada distrito. Ese dato falta para saber si el reparto premia o compensa.
La lectura política
La unanimidad aquí es barata: cuando la ley ordena una operación aritmética automática, ningún partido gana nada confrontando al árbitro y todos pierden si aparecen pidiendo más dinero. El desacuerdo real no está en el techo, sino en lo que viene después: la fiscalización de los informes de gasto, que el propio organismo electoral advirtió que revisará el Instituto Nacional Electoral (INE) y que puede derivar en faltas graves conforme al artículo 362 de la ley local.
El dato políticamente más relevante no es el monto, sino el calendario. La precampaña formal correrá del 29 de diciembre de 2026 al 21 de enero de 2027: 24 días con Año Nuevo en medio. Un periodo así de corto, en plena temporada de fiestas y con bolsas que van de 610 mil a 1.5 millones de pesos, funciona en la práctica como filtro: favorece a quien ya tiene estructura territorial, redes y conocimiento de nombre, y castiga a los perfiles que necesitaban recorrer el estado para hacerse visibles. La equidad que busca el tope convive con una desventaja de origen que el dinero no alcanza a corregir en tres semanas.
Conviene distinguir con precisión: el acuerdo regula a las precandidaturas, es decir, a quienes formalmente obtengan ese carácter ante su partido. Los meses previos al 29 de diciembre quedan fuera de esta contabilidad y el acuerdo no dice nada sobre ellos; ese silencio es el hueco donde suele reubicarse la competencia real y donde la autoridad electoral acaba litigando el terreno de los actos anticipados. Tampoco hay aquí todavía candidaturas: lo que se fija es el costo de entrada a una disputa interna que cada partido resolverá con sus propios métodos.
El PRINCIPIO que ordena la señal es sencillo: la lista de precios se publica con meses de anticipación, de modo que las dirigencias estatales y los grupos con control de presupuesto municipal ya saben cuánto cuesta competir en cada distrito. Donde el techo es más alto, el mensaje implícito es que se espera una disputa más costosa; donde es más bajo, que la contienda se resolverá con estructura y no con propaganda.
Qué sigue
El siguiente paso verificable es el arranque formal de las precampañas el 29 de diciembre de 2026 y su cierre el 21 de enero de 2027; antes, cada partido debe definir su método de selección y registrar a sus precandidaturas, fechas que la evidencia disponible no precisa. Después vendrá la presentación de informes de gasto y la fiscalización del INE, primera prueba real del artículo 362. Queda pendiente también conocer si el IEPC detalla el calendario de revisión de esos informes, que no aparece en el acuerdo aprobado.