RUTA 27 · MEDIUM
Durazo denuncia pagos a medios y pone en duda las encuestas de Morena
El titular del órgano que fija las reglas internas admitió que la ventaja de algunos perfiles se construyó con dinero. No dio nombres, montos ni pruebas, y la misma sesión renovó a los cuadros que competirán en 2027.

Alfonso Durazo, presidente del Consejo Nacional de Morena, denunció que algunos aspirantes a coordinaciones estatales inflaron su potencial electoral pagando a medios, y pidió reforzar la 'valoración política' de los perfiles. La advertencia llegó en la sesión donde tomaron protesta 17 coordinadores estatales y se revisa la alianza con PT y PVEM rumbo a 2027. No dio nombres ni pruebas.
Durazo denuncia pagos a medios y pone en duda las encuestas de Morena
Alfonso Durazo, presidente del Consejo Nacional de Morena, abrió la VIII Sesión Ordinaria del Consejo Nacional —realizada el 10 de octubre de 2026 en la Ciudad de México— con un señalamiento que apunta al corazón del método con el que su partido pretende ordenar 2027: dijo que algunos aspirantes a coordinaciones estatales elevaron su potencial electoral mediante pagos a medios de comunicación, distorsionando la competencia interna. Lo relevante no es sólo la denuncia, sino quién la hace y dónde: el titular del órgano que fija las reglas admitió ante sus propios cuadros que el mecanismo de selección puede manipularse con dinero.
"No todos los que aspiran ganan, pero no todos los que ganan sirven a la causa fundamental de la transformación", dijo, y remató: "Hay quienes arrasan en las encuestas, pero su potencial electoral es producto de un incentivo no deseado y por ello perverso". No hay nombres, montos ni documentación pública que respalden el señalamiento: se trata de una acusación genérica del dirigente, no de una resolución del partido.
El contexto de la sesión explica el momento. En la misma reunión el Consejo tomó protesta a 17 coordinadores estatales, perfiles que en la práctica quedan colocados en posición de disputar gubernaturas en 2027, y se anticipó un ajuste en los criterios de la alianza con el PT y el PVEM, lo que obliga a recalibrar cuántos espacios le tocan a cada fuerza y bajo qué reglas.
El filtro que no está en la encuesta
Frente a la manipulación, Durazo no propuso cambiar el método, sino endurecerlo por otra vía: fortalecer la "valoración política" de los aspirantes. Defendió las encuestas como el instrumento para designar a las "corcholatas" y sostuvo que Morena "no nació para administrar cuotas de poder", pero introdujo un criterio adicional: la adhesión al proyecto por encima del resultado en el sondeo. Ahí está el punto fino. La aplicación de una encuesta puede auditarse; una valoración política es un juicio que depende de quien lo emite. Convertida en requisito o desempate, opera como filtro discrecional.
La lectura política
Durazo gana margen de maniobra. Al nombrar públicamente una irregularidad que no documenta, se coloca como el árbitro capaz de deslegitimar o validar resultados: cualquier aspirante que arrase en los sondeos queda bajo sospecha de haber comprado su ventaja, y cualquier exclusión futura ya tiene justificación anticipada. Pierden quienes apostaron su capital a la cobertura mediática en lugar del trabajo territorial; ganan quienes llegan a 2027 con estructura propia y con el relato del trabajo de base.
Conviene precisar el estatus de las 17 figuras. No son candidatas registradas ni precandidatas en sentido legal: son aspirantes colocadas en posición de salida. La coordinación estatal funciona hoy como precandidatura de facto —da vocería, territorio y visibilidad—, pero la candidatura formal exige convocatoria, reglas y, en su caso, acuerdos de coalición aún no cerrados. La distinción no es formalismo: el pleito real es por la regla de selección, no por el resultado.
El precedente útil es el de siempre en Morena: procesos internos resueltos por encuesta, con la dirigencia reservándose la última palabra sobre los criterios. Si se refuerza la valoración política sin precisar quién, cómo y con qué evidencia la aplica, la señal hacia aliados y adversarios es ambigua: se rechaza la compra de imagen, pero se abre la puerta a que la decisión se desplace del electorado interno a la cúpula.
Qué sigue
El Consejo Nacional tendrá que precisar en próximas sesiones si la "valoración política" se traduce en requisitos verificables —antigüedad, cargos, cuentas claras— o queda como criterio abierto. Sigue pendiente la revisión de la alianza con el PT y el PVEM, que define cuántos de los 17 espacios se negocian y cuántos se definen por encuesta, así como convocatorias y fechas rumbo a las gubernaturas de 2027. Sin transparencia sobre el financiamiento de la promoción mediática denunciada, la auditoría del proceso seguirá dependiendo de la palabra del dirigente.