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El PRI de Coahuila abre el ciclo 2027 con las 38 alcaldías como meta
El alcalde de Saltillo fijó el objetivo de ganar todos los ayuntamientos y respaldó al gobernador Manolo Jiménez ante la dirigencia estatal. No hay candidaturas ni método de selección definidos.

Javier Díaz González, alcalde de Saltillo y principal referente del PRI en la capital, afirmó ante el Consejo Político Municipal que el partido competirá por las 38 alcaldías de Coahuila en 2027 y buscará ganar en todo el estado. El acto no es una candidatura: es el arranque anticipado del ciclo, con la dirigencia estatal cobrando la victoria de junio y llamando a la unidad interna.
El Consejo Político Municipal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Saltillo funcionó como arranque anticipado del ciclo electoral de 2027. Javier Díaz González, alcalde de Saltillo y a quien el partido coloca como su primer priísta en la capital, afirmó ahí que el tricolor “está preparado para competir por las alcaldías de los 38 municipios de Coahuila en 2027 y buscar el triunfo en todo el Estado”.
La declaración no es una candidatura ni el inicio de una precampaña: se hizo en una sesión de órgano interno, sin registro ante autoridad electoral alguna. En la práctica, sin embargo, opera como banderazo. Con el proceso de 2027 todavía sin arrancar formalmente, el PRI estatal usó el consejo para fijar una meta pública —ganar todo— y para ordenar a una militancia que llega crecida después de junio, cuando el partido se llevó los 16 distritos electorales locales de la entidad, lo que sus propios dirigentes llamaron el “carro completo”.
En la sesión, el presidente del Comité Directivo Estatal, Carlos Robles Loustaunau, agradeció a la militancia por esa campaña y la describió como “el triunfo de todos”. Diego Rodríguez Canales, secretario de Operación Política del comité estatal, sostuvo que el PRI tuvo una ventaja de dos a uno en esos comicios y anticipó que buscará un resultado “contundente” en 2027. El senador Gabriel Elizondo Pérez pidió mantener la coordinación entre sectores y organizaciones, mientras la diputada electa Luz Elena Morales Núñez entregó un reconocimiento a la militancia saltillense.
Díaz sostuvo que la base de la estrategia será la unidad, el trabajo cercano a la ciudadanía y los resultados de los gobiernos emanados del tricolor, y destacó la gestión del gobernador Manolo Jiménez Salinas en seguridad. “Con la fortaleza de Manolo Jiménez, el PRI va con todo y vamos a triunfar en todos los municipios el próximo año”, dijo el edil, quien habló desde su cargo municipal: la presidencia del comité en Saltillo la encabezan Eduardo Medrano Aguirre y, en la secretaría general, María del Mar Arroyo Peart.
La lectura política
De los tres mensajes del acto —agradecimiento a la militancia, respaldo al gobernador y meta de 38 alcaldías— el tercero es el que tiene consecuencias. Coahuila renueva sus ayuntamientos en 2027 y el PRI lo hace como partido en el gobierno estatal y con un resultado reciente de 16 de 16 distritos locales. Ese doble punto de partida eleva el costo de cualquier derrota municipal y vuelve racional fijar expectativas altas desde ahora: quien define la meta también define el marco con el que se medirá a los aspirantes y a la dirigencia.
Para Díaz González, el cálculo es de posición. Su cargo —alcalde de la capital— es hoy el activo más visible del priismo de Saltillo, y su intervención lo coloca como vocero natural del ciclo 2027. Eso no equivale a una candidatura ni a una precandidatura de facto: no hay registro, no hay método de selección anunciado y el edil no dijo qué posición buscará. Lo que sí hace su mensaje es fijarle un piso político: cualquier negociación interna sobre Saltillo pasará por él, y cualquier competidor tendrá que medirse contra el alcance de su palabra en el consejo.
La insistencia en la unidad —repetida por Elizondo, por Rodríguez Canales y por el propio Díaz— apunta en la misma dirección. Con 38 candidaturas en disputa y sin adversarios identificados en el acto, el riesgo que el priismo parece administrar es interno: que la repartición de espacios divida a una estructura que acaba de ganar. La señal hacia aliados es de continuidad y coordinación con el gobierno estatal; hacia la militancia, de que quien trabajó en la elección de junio cobra después.
El límite de la evidencia es claro. Nada en el consejo indica quiénes serán los candidatos, ni si el PRI repetirá a sus alcaldes en funciones, ni cómo resolverá las plazas donde hoy gobierna otro partido. Tampoco hay dato alguno sobre el frente opositor. Sin eso, la afirmación de ganar los 38 municipios es una meta declarada, no un pronóstico sustentado.
Qué sigue
- El método. Cómo seleccionará el PRI estatal a sus candidatos —convención, encuesta o designación de la dirigencia— es el primer dato verificable del ciclo. Ninguno de los mensajes del consejo lo abordó. - Saltillo. Si Díaz busca continuidad en la alcaldía o se mueve a otra posición dependerá del calendario local y de la negociación interna; el edil no lo planteó. - El calendario formal. Convocatoria de la autoridad electoral local, plazos de precampaña y registro de candidaturas son los pasos que aún no ocurren. - El eje de campaña. Habrá que ver si el discurso de seguridad que Díaz atribuyó a Jiménez se convierte en el argumento central de los 38 municipios.