Política · Seguridad · Mundo · Tecnología · Ambiente · Economía
← Volver a Política

POLÍTICA · HIGH

El Zócalo de Brugada: 690 millones en conciertos y un gasto que casi se duplica

La revisión de solicitudes de información ante la Secretaría de Cultura capitalina contabiliza 69 eventos "gratuitos" en cinco años. En los dos primeros de Brugada se superaron los 419 millones, frente a los 220 del tramo final de Sheinbaum y Batres.

Ilustración editorial de Ruido Cero sobre economía y presupuesto
Ilustración editorial de Ruido Cero; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El Gobierno de la CDMX gastó al menos 690 millones de pesos en 69 conciertos y eventos masivos "gratuitos" en el Zócalo entre 2022 y lo que va de 2026, según solicitudes de información. Bajo Clara Brugada el gasto casi se duplicó: más de 419 millones en dos años frente a unos 220 del tramo final de Sheinbaum y Batres. El promedio por evento ronda los 10 millones y hay diez casos reportados en cero

El Gobierno de la Ciudad de México ha erogado por lo menos 690 millones 059 mil 524 pesos en conciertos y eventos masivos catalogados como "gratuitos" en el Zócalo capitalino, según una revisión de solicitudes de información ante la Secretaría de Cultura local. La cifra cubre 69 eventos contabilizados entre 2022 y lo que va de 2026, lo que arroja un promedio cercano a los 10 millones de pesos por actividad. El dato no es un detalle administrativo: convierte a la Plaza de la Constitución en el escenario más costoso del país y coloca la política de espectáculos del gobierno capitalino bajo escrutinio presupuestal.

Bajo Clara Brugada el gasto en el Zócalo casi se duplicó: más de 419 millones de pesos en sus primeros dos años, frente a unos 220 millones del tramo final de Sheinbaum y Batres. La comparación es la parte más incómoda del expediente, porque no mide administraciones completas sino periodos equivalentes. La jefa de Gobierno asumió el 5 de octubre de 2024 y, hasta el Aniversario 216 de la Independencia, su administración ya acumulaba esa cifra superior a los 419 millones. El patrón no es un pico aislado: 2025, el primer año completo de Brugada, aparece en la revisión como el de mayor erogación para eventos en la plancha, duplicando lo registrado en años anteriores.

La Secretaría de Cultura, que encabeza Ana Francis López Bayghen, publicó los montos globales contratados por evento, pero no desglosó los honorarios específicos pagados a artistas o empresas proveedoras. Esa opacidad parcial impide saber cuánto de cada millón se destinó a talento, cuánto a producción y cuánto a operación. El monto global es verificable, pero la estructura del gasto no: sin desglose por artista y proveedor, el escrutinio público queda a medias.

El expediente incluye diez eventos reportados con erogación de 0.00 pesos, entre ellos el concierto de Grupo Firme y el de Joan Manuel Serrat en 2022, las verbenas navideñas de 2022 y 2023 y la Bandera LGBTTTIQ+ Monumental de 2025. En el caso de Grupo Firme, la entonces jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, declaró que la ciudad destinó alrededor de 2.5 millones de pesos a Protección Civil, equivalentes a cerca del 2% del costo real del concierto. En el de Serrat, versiones periodísticas atribuyen la absorción del costo a la Secretaría de Cultura federal. La revisión también detecta actividades con registro oficial y cobertura mediática que la dependencia local no contabilizó, como la clase masiva de boxeo certificada con récord Guinness. La cifra de 690 millones es un piso, no un techo: las omisiones y los ceros reportados apuntan a un gasto real mayor.

La lectura política

El costo político de este patrón se concentra en dos frentes. El primero es la relación entre "gratuito" y dinero público: cada evento presentado como gratuito implica una erogación que compite con rubros concretos del presupuesto. Para dimensionarlo, el Proyecto de Presupuesto de Egresos 2026 estima 611 millones para atención integral de adultos mayores, 500 millones para bacheo, 440 millones para mantenimiento de escuelas públicas y 569 millones para atención primaria de salud. El gasto en el Zócalo supera en conjunto varias de esas partidas, y esa comparación es la que más incomoda dentro del propio gobierno capitalino.

El segundo frente es institucional. La opacidad sobre honorarios y los eventos no reportados debilitan la rendición de cuentas de una administración que hizo de la transparencia un eje discursivo. Brugada gana visibilidad y capital simbólico con eventos masivos en la plaza principal, pero pierde margen ante el Congreso local y ante cualquier revisión fiscalizadora que quiera convertir los ceros reportados en preguntas concretas. La oposición en el Legislativo capitalino tiene aquí un expediente listo para exigir comparecencias, y la Auditoría Superior de la Ciudad de México cuenta con elementos para revisar la consistencia de los registros.

Qué sigue

Lo que debe ocurrir después es acotado y verificable. Primero, la Secretaría de Cultura local tendría que publicar el desglose por artista y proveedor de los 69 eventos; sin eso, la discusión quedará en el monto global. Segundo, el Congreso capitalino puede citar a la titular de la dependencia para explicar los diez eventos reportados en cero y las actividades omitidas. Tercero, corresponde a la instancia fiscalizadora determinar si hubo subregistro. Mientras esas tres cosas no ocurran, el dato de 690 millones seguirá siendo el piso de una discusión que apenas comienza y que tiene en el Zócalo su escenario más visible.