RUTA 27 · MEDIUM
Elda Castillo va por Campeche sin soltar curul ni piso parejo
La diputada federal de Morena se registró para la coordinación municipal del partido y exigió a Esteban Hinojosa dejar la Secretaría de Bienestar; la dirigencia nacional había pedido separarse del cargo.

Elda Esther Castillo Quintana, diputada federal de Morena por Campeche, se registró para la coordinación municipal del partido con miras a la alcaldía en 2027, sin dejar su curul. Acusa piso disparejo y pide a Esteban Hinojosa, titular de Bienestar, renunciar. La gobernadora Layda Sansores respalda a Hinojosa: la interna se vuelve pleito por el control del morenismo local.
La diputada federal Elda Esther Castillo Quintana confirmó su registro para contender por la Coordinación Municipal del Comité de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Campeche, la estructura con la que Morena organiza su vida territorial y define quién encabeza sus planillas. No es todavía una candidatura a la alcaldía: es un posicionamiento formal dentro del proceso interno que, en la práctica, funciona como precandidatura de facto rumbo a 2027. Lo que sí ocurrió ya, con consecuencia inmediata, es que lo hará sin soltar su curul en la Cámara de Diputados.
Su argumento es doble. Sostiene que no maneja recursos públicos —federales, estatales ni municipales— y que, por tanto, no hay conflicto que la obligue a separarse del cargo. Y afirma que los estatutos de Morena no exigen renunciar a un puesto de elección popular para buscar otro, pese al llamado de la dirigente nacional Ariadna Montiel a hacerlo "por moral".
Con ese mismo criterio señaló a su contrincante: Esteban Hinojosa Rebolledo, titular de la Secretaría de Bienestar en Campeche, a quien pidió renunciar porque, dijo, sí administra recursos públicos. "Los dados cargados siempre van a haber", expresó al describir una contienda interna donde, asegura, no hay piso parejo porque algunos aspirantes tienen acceso a recursos desde el cargo. También marcó una diferencia de origen: se presenta como fundadora de Morena, mientras coloca a Hinojosa Rebolledo como un perfil que se incorporó años después, y cuestiona el desplazamiento de militantes históricos.
El telón de fondo es explícito: la gobernadora Layda Sansores San Román respaldó públicamente, semanas atrás, a Hinojosa Rebolledo. Castillo dijo respetar esa postura y confiar en que sean la militancia y la ciudadanía quienes definan a los coordinadores municipales.
La coordinación: nombre formal, función política
El nombre "Coordinación Municipal del Comité de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional" suena administrativo, pero su función política es otra: es el mecanismo con el que Morena selecciona y legitima a quien luego será su candidato o candidata. Ganar esa coordinación y ganar la alcaldía son cosas distintas; la primera es el filtro, la segunda el resultado electoral. Registrarse ahí es, por ahora, aspirar. El elemento que falta para saber si se trata de un procedimiento realmente competitivo o de una pieza de negociación es el método y el calendario con que el partido definirá las coordinaciones: la evidencia disponible no los precisa.
La lectura política
Aquí hay dos cálculos simultáneos. El de Castillo: conservar la curul le da foro, gestión y una plataforma que no desaparece si pierde la interna. Renunciar antes de una contienda cuyo método no controla sería apostar todo a un resultado incierto. Su reclamo de piso parejo y su énfasis en el origen fundacional cumplen una función doble: presionan por reglas y, si el resultado le es adverso, dejan instalado un argumento de impugnación.
El de Morena es más incómodo. El criterio "por moral" que pidió la dirigencia nacional es discrecional y no escrito; aplicarlo a unos y no a otros es exactamente lo que produce el reclamo de inequidad. Hinojosa Rebolledo enfrenta un costo simétrico: si renuncia a la Secretaría de Bienestar pierde plataforma operativa; si no lo hace, queda expuesto a la acusación de usar recursos públicos en la contienda.
El respaldo anticipado de Sansores convierte la interna municipal en algo más grande: una disputa por el control del morenismo campechano en un año en que también se renueva la gubernatura. La señal que se envía a aliados y adversarios es que la capital del estado no será un trámite. Si la interna termina en fractura abierta, el costo electoral lo paga el partido, no la perdedora.
Límite preciso: no hay candidatura registrada ante autoridad electoral alguna, no hay renuncia y no hay resolución partidista sobre el caso. Tampoco aparece en la evidencia disponible una norma citada que obligue a Castillo a separarse del cargo: su permanencia es hoy políticamente discutible, y sólo la convocatoria y los estatutos aplicables permitirían saber si también es jurídicamente sostenible.
Qué sigue
1) La definición de Morena sobre las coordinaciones municipales en Campeche: método, fecha y si se aplica algún criterio de separación de cargos. 2) La respuesta de Esteban Hinojosa Rebolledo sobre su permanencia en la Secretaría de Bienestar y la postura formal de la dirigencia nacional sobre el "por moral". 3) El mantenimiento o matiz del respaldo público de la gobernadora Layda Sansores. 4) El registro formal de candidaturas ante la autoridad electoral local, ya dentro del proceso electoral 2027, que es donde la aspiración se convierte —o no— en candidatura.