RUTA 27 · LOW
Empate técnico en Sinaloa: Zamora 19.3% y Castro 18.9%, con 35% indeciso
La medición de Arias Consultores llega en plena repartición de convocatorias de Morena y su alianza; el bloque de indecisos pesa más que los dos punteros juntos.

Arias Consultores publicó una encuesta telefónica sobre Sinaloa 2027: Mario Zamora 19.3% e Imelda Castro 18.9%, empate técnico, con 34.8% de indecisos. Castro, coordinadora de la 4T en el estado, minimizó el sondeo y cuestionó a la encuestadora, que acertó en 2024 pero falló en el Sinaloa de 2021. Las candidaturas se definirán en 2027.
La primera medición telefónica de la temporada rumbo a 2027 en Sinaloa coloca a Mario Zamora Gastélum con 19.3% y a Imelda Castro Castro con 18.9%: cuatro décimas, un empate técnico. El dato que ordena la lectura es otro. Con 34.8% de indecisos, los dos punteros juntos no llegan al 40% de las preferencias. La encuesta de Arias Consultores mide reconocimiento de nombre, no una contienda definida, y se divulga justo cuando el bloque oficialista reparte las convocatorias que ordenarán la competencia interna.
El levantamiento fue telefónico, del 29 de septiembre al 1 de octubre de 2026, y se divulgó el 3 de octubre. Detrás de los dos primeros lugares aparecen Guillermo “Memo” Romero, con 14%, y Sergio “Pío” Esquer, con 13%. Ninguno rebasa el quinto de las preferencias.
El “ya veremos” y un historial que Castro no citó
Castro Castro, senadora con licencia y coordinadora en Sinaloa de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía, respondió con distancia y con una descalificación: “ya veremos, falta un año para eso”, dijo, y sostuvo que se trata de la misma casa encuestadora “que dijo que iba a ganar Xóchitl” Gálvez en 2024. Su tarea hoy, añadió, es partidista: recorrer municipios y visitar las estructuras del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), en una alianza con Morena que, dijo, “va muy bien”.
En ese punto la verificación no la respalda. En mayo de 2024, Arias publicó 57.9% para Claudia Sheinbaum, 33.8% para Gálvez y 7.7% para Jorge Álvarez Máynez, frente a un cómputo oficial de 59.76%, 27.45% y 10.32%: acertó el ganador y el orden. Donde el historial sí es un problema —y Castro no lo mencionó— es en Sinaloa y en el mismo cargo que hoy se mide. En la recta final de 2021, su última medición difundida puso a Zamora con 47.3% y a Rubén Rocha Moya con 37.3%; el resultado oficial fue 56.6% para Rocha y 32.5% para Zamora. La crítica al encuestador fue certera en el fondo y equivocada en el ejemplo, y obliga a tomar con reserva cualquier lectura fuerte del 19.3% contra 18.9%.
La lectura política
Conviene distinguir qué es y qué no cada nombre. Castro ostenta un cargo partidista —coordinadora de los Comités de Defensa de la Transformación en Sinaloa—, no una candidatura: no hay proceso interno abierto para la gubernatura, ni precandidatura registrada, ni fecha de definición. Pero aparecer en un escenario de aspirantes junto al nombre que en 2021 compitió contra Rubén Rocha Moya equivale, en la práctica, a un posicionamiento anticipado: una precandidatura de facto que todavía no puede llamarse así en términos legales. Su “ya veremos” no contradice esa lectura, la confirma: mueve la conversación del resultado al calendario, donde su fuerza real —estructura territorial y coordinación de la alianza— pesa más que una encuesta telefónica de octubre.
Para Zamora el valor es distinto. Es el nombre que en 2021 perdió la gubernatura por más de 24 puntos y ahora aparece arriba. Lo que gana es presencia, no ventaja: cuatro décimas no resisten un cambio de pregunta ni de escenario.
El movimiento de fondo está en el calendario que Castro describió. Morena ya lanzó las convocatorias de los distritos federales, esta semana emite la de los municipios y en noviembre las de los distritos locales, mientras cada partido de la alianza publica la suya. Primero se reparte la estructura municipal, luego se negocian las candidaturas y sólo al final se resuelve la sucesión estatal. La señal a aliados y adversarios es doble: nadie tiene la nominación asegurada, y el bloque llega ordenado con sus aspirantes todavía sin definir.
Qué sigue
- Esta semana: Morena emite la convocatoria de los municipios; las de los distritos federales ya salieron. - Noviembre de 2026: convocatorias de los distritos locales, una por cada partido de la alianza. - Cada fuerza —Morena, PT y PVEM— publicará su propia convocatoria municipal, lo que mantiene abierta la negociación de cuotas. - La definición de candidaturas, según Castro, “se verá hasta el año que entra”, sin fecha comprometida. - En las próximas mediciones, el indicador a vigilar es si el 34.8% de indecisos baja y hacia dónde.
Falta un elemento para sostener que la contienda esté consolidada: un segundo levantamiento con metodología distinta y las reglas internas de selección de cada partido. Sin eso, cualquier porcentaje de octubre de 2026 mide atmósfera, no resultados.