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RUTA 27 · LOW

Encuesta da 67% a Gallardo y 41% al Verde en la sucesión de SLP

El 67% mide a un gobierno; el 41%, a una marca partidista. La dirigencia estatal del PVEM difundió ambos números en la semana del Quinto Informe, sin metodología publicada y sin un nombre que respalde la preferencia.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Una encuesta de Grupo Reforma da 67% de aprobación al gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo, y 41% de preferencias efectivas al PVEM rumbo a la gubernatura de 2027. La dirigencia estatal del Verde difundió el dato en la semana del Quinto Informe. No hay candidato ni metodología pública: es posicionamiento anticipado, no una precandidatura.

En la antesala del Quinto Informe de Gobierno, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en San Luis Potosí puso a circular un número que no es del gobierno sino del partido: 41% de preferencias efectivas rumbo a la gubernatura, tomado de una encuesta de Grupo Reforma que el secretario general del instituto político en el estado, Ignacio Segura Morquecho, dio a conocer este lunes. El mismo estudio acredita 67% de aprobación a la gestión de Ricardo Gallardo Cardona.

La diferencia de origen importa. El 67% mide a un gobierno; el 41% mide a una marca partidista, y lo difundió la dirigencia estatal, no el levantamiento ni la administración. El momento tampoco es neutro: en 2027 San Luis Potosí elegirá a quien sustituya a Gallardo —los gobernadores no pueden reelegirse— y el proceso electoral local arrancará formalmente en los próximos meses. Antes de que exista una precandidatura, un método de selección o un acuerdo de coalición, ya hay un marcador sobre la mesa.

La letra pequeña del 41%

"Preferencias efectivas" es una métrica legítima, pero no equivale a intención de voto: descuenta indecisos, nulos y no respuesta, y por construcción eleva el porcentaje respecto del total de entrevistados. Del material difundido no se desprenden fechas de levantamiento, tamaño de muestra, margen de error ni el enunciado de las preguntas, y no hay serie histórica comparable. Es un dato, no una tendencia. Además mide a un partido, no a una persona: no hay nombre detrás, lo que deja abierta la pregunta de a quién representa ese 41% en una entidad donde la marca Verde y el apellido Gallardo son difíciles de separar.

La lectura política

Su función práctica es de posicionamiento, no de información. Difundir el sondeo en la semana del informe permite presentar el 67% como resultado de gestión y el 41% como activo electoral, dos cifras que se refuerzan: un gobernador que cierra su quinquenio con aprobación alta queda, en la práctica, en posición de árbitro de su propia sucesión. No porque tenga un candidato, sino porque su capacidad de transferir capital político es el recurso que los aspirantes necesitan.

Para el PVEM, San Luis Potosí es su gobierno estatal más visible y su principal activo territorial. El incentivo del partido es llegar a la negociación con el bloque oficialista con el que Gallardo llegó al gobierno en 2021 con un número propio, y con eso sostener la pretensión de repetir la candidatura en lugar de cederla. El 41% funciona así como argumento de mesa: es la evidencia que la dirigencia estatal puede esgrimir frente a sus aliados y frente a su propia dirigencia nacional.

Hay un límite que conviene decir con claridad. Esto no es una candidatura ni una precandidatura: no hay aspirante con nombre, ni registro, ni convocatoria, ni reglas de selección, ni coalición firmada. Tampoco hay evidencia de que el gobernador haya decidido quién sigue. Lo verificable es un posicionamiento anticipado y un número difundido por quien tiene interés en que circule. Si en los próximos meses aparece un nombre, el Verde sostiene el 41% fuera de la ventana del informe y el proceso entra en precampañas, entonces sí podrá hablarse de una precandidatura de facto. Falta ese elemento.

Qué sigue

La presentación del Quinto Informe, que el sondeo antecede por horas o días, es el primer acto: ahí se verá si el gobierno retoma el 67% como eje de su discurso o si deja el número en manos del partido. Después viene el calendario: la autoridad electoral local debe aprobar el proceso de 2027 y con ello abrir precampañas y campañas, el punto en que el posicionamiento se convierte en obligación legal.

Tres señales conviene vigilar: si Grupo Reforma publica la metodología completa —fechas, muestra, margen de error y cuestionario—; si aparece un nombre asociado al 41%; y si el PVEM y Morena acuerdan candidatura común o compiten por separado. Ese último punto es, probablemente, la verdadera razón por la que el número se hizo público ahora.