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Escalante descarta 2027 en Hidalgo; el gabinete de Menchaca espera el 18 de octubre
La secretaria de Salud dijo que mantiene un compromiso con el gobernador Julio Menchaca Salazar y con la presidenta Claudia Sheinbaum. El registro de Morena no exige renunciar al cargo, así que la puerta queda entreabierta.

Vanesa Escalante Arroyo, secretaria de Salud de Hidalgo, descartó por el momento registrarse en el proceso interno de Morena para buscar una coordinación municipal rumbo a 2027. Mantiene su compromiso con el gobernador Julio Menchaca y dijo que ninguno de sus tres subsecretarios busca participar. El registro cierra el 18 de octubre y no exige renunciar al cargo, así que el descarte deja la puerta
Vanesa Escalante Arroyo, secretaria de Salud de Hidalgo, descartó registrarse en el proceso interno de Morena para buscar una coordinación municipal y, con ello, una candidatura a un cargo de elección popular en 2027. Lo dijo con una fórmula que en la política mexicana rara vez cierra algo: “por el momento”.
La funcionaria sostuvo que su prioridad es el sistema de salud estatal y que mantiene un compromiso con el gobernador Julio Menchaca Salazar y con la presidenta Claudia Sheinbaum. A título personal, dijo, ese compromiso pesa más que la posibilidad de convertirse en aspirante dentro del partido que gobierna el estado.
El dato tiene fecha de vencimiento. Morena publicó la convocatoria para seleccionar coordinadores municipales y el registro corre del 8 al 18 de octubre, en línea. La regla importa: los interesados pueden inscribirse sin renunciar al cargo público que ocupan. Es decir, la convocatoria no obliga a nadie a elegir entre su puesto y su aspiración; permite posicionarse sin costo inmediato.
Un registro sin costo de salida
Escalante también se refirió al gabinete. Afirmó que ninguno de sus tres subsecretarios le ha manifestado interés en participar en el proceso interno y que desconoce si alguno tiene la intención de hacerlo. La única salida que reconoció dentro del equipo estatal es la de Miguel Tello, extitular de la Unidad de Planeación, quien renunció.
Ese detalle —una renuncia consumada frente a tres subsecretarios que no han dicho nada— es el que mejor describe cómo se mueve la estructura de gobierno: no hay estampida, pero tampoco silencio. Y la secretaria de Salud queda como el nombre de mayor visibilidad de su dependencia justo en la ventana en que su partido abre la puerta.
Conviene separar dos cosas. No hay candidatura registrada, ni precandidatura formal, ni siquiera solicitud de registro de Escalante Arroyo. Lo que existe es un descarte acotado en el tiempo y un proceso interno abierto hasta el 18 de octubre.
La lectura política
En el diseño de Morena, la coordinación municipal no es un puesto administrativo: en la práctica funciona como el escalón que antecede a la candidatura a la presidencia municipal. Registrar a los aspirantes bajo ese nombre permite al partido ordenar su territorialidad, medir lealtades y negociar con los grupos locales antes de que la disputa se vuelva pública. Por eso cada registro y cada descarte informan sobre el equilibrio interno de una fuerza que en Hidalgo gobierna y, al mismo tiempo, debe repartir.
Que el trámite no exija renuncia cambia los incentivos. Un integrante del gabinete puede inscribirse, medir su fuerza y después bajarse sin haber pagado costo alguno; también puede, si no se inscribe, quedarse con el argumento de la lealtad intacta. Escalante eligió lo segundo, pero con una frase reversible. En términos prácticos, su declaración no es una salida del juego: es una forma de conservar capital político sin exponerlo en una interna que apenas comienza.
Su anclaje explícito al gobernador Menchaca Salazar y a la presidenta Sheinbaum cumple una función doble. Hacia adentro, se presenta como parte de un equipo disciplinado a la espera de instrucciones. Hacia afuera, envía la señal de que su eventual movimiento —si ocurre— no sería por cuenta propia. Para el grupo en el poder estatal, el mensaje es tranquilizador: la titular de Salud no está usando su cargo como plataforma anticipada. Para los aspirantes municipales, en cambio, es una advertencia de que los nombres del gabinete pueden aparecer en cualquier momento.
Lo que la evidencia no permite afirmar es que exista una negociación en curso, un acuerdo de sucesión interna o una promesa de candidatura a cambio de permanecer en el cargo. Sin esos elementos —conversaciones, documentos, versiones de los involucrados—, lo verificable es más modesto y más útil: una secretaria estatal que decide no inscribirse mientras el plazo sigue abierto, y un gabinete que, salvo una renuncia, no se ha movido.
Para 2027 el punto de observación no es Escalante sola. Es si el gabinete de Menchaca se convierte en cantera de candidaturas, si el partido logra ordenar la selección de coordinaciones sin fracturas visibles y si la lealtad declarada en octubre sigue siendo el argumento cuando las listas ya estén decididas.
Qué sigue
- El registro de aspirantes a coordinaciones municipales de Morena cierra el 18 de octubre; es el último día para inscribirse en línea sin renunciar al cargo. - Cerrada la convocatoria, el partido deberá dar a conocer quiénes se registraron y cómo se resolverán las coordinaciones: ahí se verá si algún integrante del gabinete estatal dio el paso. - Queda pendiente el destino de la Unidad de Planeación tras la renuncia de Miguel Tello y si esa salida se replica en otras áreas del gobierno de Hidalgo. - Habrá que observar si Escalante Arroyo sostiene su descarte después del 18 de octubre o si, con el plazo encima, ajusta su posición.