RUTA 27 · LOW
Escobar se registra en Morena Mazatlán y condiciona su licencia al partido
El diputado local confirmó que está inscrito en el proceso interno para la Coordinación Municipal de la 4T y desmintió su salida de la contienda. Dejaría la curul sólo si la dirigencia estatal se lo pide; en la lista también aparece la alcaldesa en funciones.

Carlos Escobar Sánchez, diputado local, confirmó el 19 de octubre de 2026 su registro al proceso interno de Morena para la Coordinación Municipal de la 4T en Mazatlán, antesala de la candidatura a la alcaldía en 2027. Desmintió rumores de baja, no pidió licencia y aceptó dejarla si el partido se lo indica. Compite con la alcaldesa Estrella Palacios y otros nueve nombres.
Carlos Escobar Sánchez, diputado local, mostró el lunes 19 de octubre de 2026 el documento que acredita su inscripción al proceso interno de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) para la Coordinación Municipal de la 4T en Mazatlán. El gesto tenía destinatario: los rumores que lo daban fuera de la contienda. "Aquí estamos, aquí nos presentamos", dijo ante medios y su equipo. La frase desmiente una baja, pero sobre todo fija posición en una disputa que, en la práctica, definirá quién será el abanderado del partido a la alcaldía en 2027.
El anuncio no formaliza ninguna candidatura. La Coordinación Municipal de la 4T es una figura organizativa del partido, no un cargo público ni una postulación registrada ante autoridad electoral. Lo que Escobar aseguró es que está inscrito en el mecanismo con el que Morena filtrará aspiraciones y que esperará los resultados de las encuestas internas, en las que dijo confiar plenamente.
Sobre su curul, el legislador planteó una salida condicionada: la convocatoria, afirmó, no le prohíbe permanecer en el Congreso, pero si el partido o la coordinadora estatal de la Defensa de la 4T, Imelda Castro Castro, se lo sugieren, dejará el puesto para enfocarse en el proceso. También sostuvo que desde hace dos semanas es objeto de señalamientos en redes sociales por parte de personas desconocidas y que interpreta esa embestida como señal de que va al frente. No citó ni presentó encuesta alguna que respalde esa posición.
Once nombres y una alcaldesa en funciones
La lista de quienes han hecho público su registro en Mazatlán ubica la dimensión real del ejercicio: la alcaldesa Estrella Palacios Domínguez, el exalcalde Édgar González Zataráin, la regidora Fabiola Torres Torres, el regidor Martín Ochoa López, el diputado local con licencia Juan Carlos Patrón Rosales, la diputada federal Olegaria Carrazco Macías, el diputado local Manuel de Jesús Guerrero Verdugo, la empresaria María José Salazar Reyes, el exdirector de Obras Públicas Juan de Dios Garay, el ciudadano Jesús Octavio Loaiza Torres y el propio Escobar. Once nombres para un solo espacio, y una presidenta municipal que compite por su propia continuidad mientras administra el ayuntamiento.
A esa fragmentación se suma un patrón regional: alcaldes de Concordia y San Ignacio también se han apuntado a la continuidad de Morena para 2027, lo que confirma que el proceso interno opera como el verdadero embudo de la sucesión municipal, antes que cualquier definición formal.
La lectura política
El nombre correcto de lo que ocurre es proceso interno. Su función práctica es otra: precandidatura de facto. Quien gana la coordinación municipal queda colocado en posición de salida hacia la candidatura, sin que exista todavía acto jurídico alguno que así lo declare. Es la diferencia entre aspirar, posicionarse y ser candidato, y en Mazatlán los tres planos están deliberadamente mezclados.
El incentivo de Escobar es quedar dentro de la encuesta y no fuera del radar. Por eso muestra el documento, por eso responde a los rumores y por eso convierte los ataques en redes en evidencia de puntero: en un método que se resuelve por medición, la percepción de ventaja es un activo político. El límite es claro y conviene decirlo: sin encuestas publicadas ni resultados del partido, la condición de puntero es una afirmación del propio actor, no un dato verificado.
El movimiento también envía una señal hacia arriba. Al ofrecer su licencia si Castro Castro se lo indica, Escobar reconoce que la dirigencia estatal administra el calendario y la interpretación de las reglas, y se coloca como cuadro disciplinado. Para la coordinadora estatal, esa disposición es margen de maniobra: puede o no usarla, y en ambos casos ordena lealtades. El costo recae en quien no ofrezca lo mismo.
El factor que desequilibra la contienda es Palacios. Una alcaldesa en funciones que busca la coordinación no sólo compite: pone a prueba la capacidad del partido para decidir sobre su propia estructura de gobierno, y anticipa que la negociación real será entre continuidad administrativa y renovación de cuadros.
Qué sigue
Los resultados de las encuestas internas, que el propio Escobar ubicó en las próximas semanas. La eventual solicitud de licencia al Congreso de Sinaloa, que sólo se activaría si la dirigencia se lo pide. La definición de reglas y tiempos del proceso interno en Mazatlán, hoy sin calendario público conocido. Y, más adelante, el registro formal de candidaturas ante la autoridad electoral local dentro del calendario de 2027, que en Sinaloa incluye la sucesión de la gubernatura y los ayuntamientos.