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Estrada Ferreiro no descarta al PT y mueve el tablero opositor en Culiacán
El exalcalde de Culiacán dice que ganará la presidencia municipal “por donde vaya” y confirma reuniones con dirigentes de oposición. Excluye a Morena y deja vivo al partido con el que fue candidato al Senado en 2024.

Jesús Estrada Ferreiro, exalcalde de Culiacán, dijo que competirá por la presidencia municipal en 2027 y que ganará “por donde vaya”. Excluyó a Morena, admitió reuniones con dirigentes opositores y no descartó al Partido del Trabajo, con el que fue candidato al Senado en 2024. No hay candidatura registrada: es posicionamiento.
El exalcalde de Culiacán Jesús Estrada Ferreiro dejó abierto al Partido del Trabajo (PT) como posible vehículo para competir por la presidencia municipal en 2027, en declaraciones difundidas el 8 de octubre de 2026. Confirma así que su objetivo es la alcaldía —no una diputación local ni federal—, excluye a Morena del abanico de siglas y admite que sostiene reuniones con dirigentes y personajes de partidos de oposición.
“Donde yo vaya, voy a ganar si es que voy, claro, diputación no, alcaldía”, dijo Estrada Ferreiro, quien también sostuvo que podría aceptar alguna de las invitaciones que ha recibido y que la ciudadanía le ha manifestado apoyo. Sobre el PT, su respuesta fue la misma que sobre el resto: no lo descartó. No es un dato aislado; en 2024 buscó la senaduría de Sinaloa con esas siglas, de modo que la relación con el partido ya existe y no requiere presentación.
El exalcalde estuvo en el evento donde se presentó el expresidente Vicente Fox, al que acudieron personajes del Partido Acción Nacional (PAN) y del Partido Revolucionario Institucional (PRI). En la cobertura de esa misma jornada se reportó que el PRI sinaloense busca una “alianza total opositora” para 2027 y que el diputado Eligio López respondió a Fox asegurando que Morena se mantendrá en el gobierno. También que otras aspirantes, como Roxana Rubio, han hecho públicas sus aspiraciones por la alcaldía o la gubernatura.
Ese es el tablero donde se inscribe la frase de Estrada Ferreiro: una capital codiciada, una oposición que discute si va junta y un exalcalde que se deja ver en todos los frentes sin firmar con ninguno.
La lectura política
Lo que hay aquí no es una candidatura: es un posicionamiento con precio abierto. Al no cerrar siglas, Estrada Ferreiro convierte su aspiración en una oferta pública y obliga a los partidos interesados a moverse primero. El PT aparece como la opción más barata y más probada: ya fue su vehículo en 2024, no exige adaptación y le permite repetir una marca personal ya conocida en la capital del estado.
Para el PT, un perfil con reconocimiento en la capital puede ser moneda de cambio dentro de una eventual coalición opositora, o boleto propio si la alianza no cuaja. Para el PAN y el PRI la disyuntiva es otra: una candidatura externa con arrastre puede romper la lógica de cuotas partidistas, pero también servir de pegamento en una alcaldía que, de otro modo, se repartiría entre siglas. Y para Morena, la exclusión explícita envía una señal incómoda: la disputa por Culiacán podría librarse por fuera de su estructura.
El límite hay que decirlo con precisión. No existe candidatura registrada, no hay precandidatura formal y tampoco una precandidatura de facto: ningún partido lo ha designado ni hay un proceso interno en curso que lo coloque en esa posición. Tampoco se sabe si el PT local está interesado. La evidencia disponible es una declaración de aspiración y la confirmación de reuniones; falta el método de selección, la fecha y el nombre de la fuerza que lo postularía.
Lo que sí cambia es el cálculo opositor en Sinaloa. Culiacán concentra el mayor peso electoral del estado y su alcaldía opera como plataforma: quien la gane condiciona la lectura de la elección de gubernatura, Congreso local y ayuntamientos en 2027. Un aspirante que se declara ganador “por donde vaya” y que no descarta al PT introduce una variable en esa negociación: la de un nombre que puede competir con o sin estructura partidista.
Qué sigue
Los pasos verificables son pocos y dependen de terceros. Habrá que observar si el PT —local o nacional— formaliza una invitación o abre un proceso del que Estrada Ferreiro pueda colgarse; si su nombre aparece en encuestas o actos de la eventual alianza PAN-PRI-MC en Sinaloa; y si Morena define su método de selección en la capital, porque de ello depende que la exclusión que él mismo anunció se mantenga.
Los plazos duros los marcará el calendario del órgano electoral local: registro de coaliciones, precampañas y candidaturas. Ninguna fecha está anunciada y ninguna de las declaraciones del 8 de octubre equivale a un registro. La señal, por ahora, es de posicionamiento.