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Exalcalde de Guamúchil busca coordinación de Morena y diputación en 2027
Flavio Fernando Sánchez Rivera se registró el 1 de octubre al proceso interno del partido para el Distrito Federal 3, que abarca Salvador Alvarado, Angostura, Navolato y el poniente de Culiacán. La Comisión Nacional de Elecciones todavía debe validar perfiles y definir el método

Flavio Fernando Sánchez Rivera, exalcalde de Salvador Alvarado, se registró el 1 de octubre al proceso interno de Morena para coordinar el Distrito Federal 3 de Sinaloa y anunció que después buscará la diputación federal en 2027. La coordinación no es una candidatura, pero opera como plataforma territorial. La Comisión Nacional de Elecciones definirá perfiles y método entre las siete coordinacione
El exalcalde de Salvador Alvarado, Flavio Fernando Sánchez Rivera, anunció que se registró —el 1 de octubre— en el proceso interno de Morena para la Coordinación Distrital Federal 3, con la intención de encabezar los trabajos políticos del partido en esa demarcación y, más adelante, buscar la diputación federal por el mismo distrito rumbo a 2027. El anuncio se lee a primera vista como un trámite partidista; políticamente es otra cosa: la coordinación distrital no es un cargo público ni una candidatura registrada, pero en la práctica funciona como plataforma desde la cual se construye la boleta.
Guamúchil, Navolato y el poniente de Culiacán
El Distrito Federal 3 tiene cabecera en Guamúchil y comprende los municipios de Salvador Alvarado, Angostura y Navolato, además del poniente de Culiacán. Sánchez Rivera reconoció que esa zona urbana representa un reto por su volumen de población y dijo que concentrará ahí sus esfuerzos. Sus prioridades declaradas son campo, ganadería, pesca, seguridad y seguridad social, con recorridos por los municipios del distrito antes de que se resuelva el proceso interno.
El registro estatal estuvo abierto del 1 al 4 de octubre. Ahora corresponde a la Comisión Nacional de Elecciones (CNE) revisar los perfiles y determinar quién cumple los requisitos. El método no está cerrado: el partido contempla revisión de perfiles, sondeos y encuestas, según cuántas personas se hayan registrado en cada distrito. Morena definirá siete coordinaciones distritales federales en Sinaloa, una por cada distrito federal de la entidad.
El exalcalde pidió a los demás aspirantes privilegiar las propuestas y evitar los ataques, y sostuvo que el posicionamiento ante la ciudadanía será el factor determinante. En el mismo seguimiento informativo se reportó que la alcaldesa Guadalupe López descartó buscar otro cargo y que concluirá su periodo al frente del ayuntamiento de Salvador Alvarado.
La lectura política
Conviene separar tres cosas. Primera: no existe candidatura alguna. No hay registro ante el Instituto Nacional Electoral (INE), no hay precandidatura formal y los plazos del proceso electoral de 2027 —cuando la Cámara de Diputados se renueva íntegramente— todavía no arrancan. Lo que hay es un aspirante posicionándose y un partido ordenando su estructura territorial con anticipación.
Segunda: la coordinación distrital es un eufemismo operativo. Su nombre formal remite a una responsabilidad organizativa; su función práctica es colocar a una persona al frente de la red territorial del partido en el distrito que después se disputa. Quien coordina gana acceso a estructuras, secciones y municipios, y suele llegar a la contienda con ventaja de nombre. Quien pierde, pierde también esa plataforma. Por eso el anuncio se parece más a una precandidatura de facto que a un nombramiento administrativo, aunque legalmente todavía no lo sea.
Tercera: el método. Si la CNE resuelve por encuestas o sondeos, el proceso deja de ser una competencia entre bases y se convierte en una medición de posicionamiento arbitrada por un órgano nacional. Eso favorece a quien ya tiene nombre reconocible y traslada la decisión última a la dirigencia, no a la militancia. Es un arreglo habitual en Morena y también una fuente recurrente de disputas internas.
Para Sánchez Rivera el cálculo es claro. Su base está en Salvador Alvarado, donde fue alcalde; el peso demográfico del distrito está en el poniente de Culiacán, donde no la tiene. De ahí que anuncie recorridos en esa zona desde ahora. También envía una señal de contención: al pedir una contienda sin ataques, reconoce que la competencia será cerrada. Y al hacer público que busca la diputación, se compromete con la ruta interna del partido en lugar de insinuar una salida por fuera.
Lo que aún no puede evaluarse es la correlación real de fuerzas. Falta saber cuántos aspirantes se registraron en el Distrito 3, quiénes son y con qué respaldo cuentan. Sin esos datos, cualquier pronóstico sobre el resultado —y sobre el efecto de este anuncio en el resto de las siete coordinaciones de Sinaloa— es especulación.
Qué sigue
La CNE debe revisar los perfiles registrados y definir el mecanismo aplicable en cada distrito; el calendario concreto de esa definición no se ha hecho público. Sánchez Rivera anunció recorridos por Salvador Alvarado, Angostura, Navolato y el poniente de Culiacán. La resolución de las siete coordinaciones distritales de Sinaloa será el primer indicador de cómo se acomoda el partido rumbo a 2027, y el punto natural de comparación para medir quién gana y quién pierde margen de maniobra en la entidad.