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RUTA 27 · MEDIUM

Exdiputada del PRI busca la alcaldía de Sinaloa por Morena en 2027

Flor Esther Gastélum Vértiz anunció que se registrará en la convocatoria de Morena para coordinar los Comités de la Defensa de la Transformación. Ese cargo no la convierte todavía en candidata.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Flor Esther Gastélum Vértiz, exdiputada local por el PRI y regidora del municipio de Sinaloa, anunció que buscará la alcaldía en 2027 por Morena y que se registrará en la convocatoria para coordinar los Comités de la Defensa de la Transformación. Es un posicionamiento, no una candidatura: el partido no ha definido su método de selección ni hay respaldo público de la dirigencia a su aspiración.

El sábado 10 de octubre de 2026, Flor Esther Gastélum Vértiz anunció en rueda de prensa su aspiración a encabezar el Ayuntamiento del municipio de Sinaloa para el periodo 2027-2030 por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y adelantó que se registrará en la convocatoria del partido para coordinar los Comités de la Defensa de la Transformación y Soberanía Nacional en ese municipio. El anuncio tiene dos filos: hace público un cambio de filiación que en la zona serrana era un secreto a voces —fue diputada local por el PRI— y coloca su nombre en la conversación municipal antes de que arranque formalmente el proceso electoral local.

Gastélum Vértiz no llega sin estructura. Fue diputada local por el quinto distrito, con cabecera en el propio municipio de Sinaloa; regidora del ayuntamiento en el periodo 2012-2014, y suplente de diputado federal por el Primer Distrito. También fue directora de Turismo en la zona serrana, cargo desde el que gestionó para Sinaloa de Leyva el distintivo de Pueblo Señorial, y tuvo paso por el sistema estatal de protección de niñas, niños y adolescentes (Sipinna), el Instituto para el Desarrollo Sustentable de Sinaloa (Isdesol) y la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Sinaloa (Coepriss).

En la rueda de prensa dijo que la apertura de la convocatoria la tomó por sorpresa y que, tras valorar sus aspiraciones durante un tiempo, decidió participar en el proceso interno de Morena. “Soy una mujer que le gusta mucho la gestión, el trabajo, que quiero mucho mi municipio, quiero mucho a mis comunidades, quiero mucho a mi gente”, declaró. Sostuvo que el municipio merece “un buen gobierno” y trabajo para convertirlo en un lugar de turismo y tranquilidad que permita su crecimiento económico.

De diputada del PRI a aspirante de Morena

El dato político duro no es la aspiración —cualquier cuadro con trayectoria puede anunciarla—, sino el vehículo: la convocatoria para coordinar los Comités de la Defensa de la Transformación. Ese formato se extendió a nivel nacional como mecanismo de organización territorial y, en la práctica, ha operado como filtro y escaparate: quien lo encabeza entra al circuito donde Morena mide fuerza, lealtad y capacidad de movilización antes de que exista una definición formal. Registrarse ahí no equivale a ser candidata; es un posicionamiento dentro del partido, y conviene no confundir el nombre formal de la figura con la función que cumple.

Para Morena el movimiento tiene doble saldo. Suma un perfil con conocimiento de la sierra y recorrido en cargos de elección popular, pero abre el flanco de la crítica interna: hay cuadros que hicieron su carrera dentro del partido y verán en una exlegisladora del PRI a una recién llegada con aspiraciones grandes. El costo inmediato lo paga el PRI, que pierde una pieza con base territorial en el quinto distrito.

La lectura política

El municipio de Sinaloa no decide la gubernatura, pero sí pesa. En 2027 Sinaloa renovará su gubernatura y su Congreso local, además de los ayuntamientos, así que cada definición municipal se leerá como pieza de la sucesión estatal: los aspirantes a alcaldías se alinean con los bloques que compiten por la candidatura al gobierno del estado, y las dirigencias municipales se vuelven moneda de cambio.

El anuncio también es una apuesta de tiempo. Al hacerlo antes de que exista calendario interno, Gastélum Vértiz fija su nombre antes de que el espacio se sature y busca obligar a la dirigencia a considerarla en la conversación. Lo que todavía no ocurrió conviene decirlo con precisión: no hay candidatura registrada, no hay precandidatura formal y Morena no ha resuelto su método de selección. Tampoco hay constancia pública de respaldo de la dirigencia municipal o estatal a su aspiración; ese dato es el que falta para calibrar su peso real frente a otros aspirantes.

Qué sigue

- Que la convocatoria se publique y que Gastélum Vértiz concrete su registro. Hasta entonces, su aspiración sigue siendo declarativa. - Que Morena defina cómo elegirá candidaturas municipales: encuesta, consejo político, designación o una combinación. De ese método depende que su perfil y su estructura pesen o queden subordinados a un acuerdo de cúpula. - Que el Instituto Electoral del Estado de Sinaloa (IEES) emita el calendario del proceso local, con fechas de precampaña y registro. - Un indicador barato de leer: cuántos cuadros más anuncien lo mismo en las próximas semanas. Si la convocatoria se llena, el mensaje es que Morena sigue siendo el paraguas donde todos quieren caber; si se vacía, el mensaje es que las candidaturas ya están repartidas.