RUTA 27 · LOW
Félix Salgado descarta al PT y cierra la vía de la ruptura en Guerrero
El senador con licencia aseguró en video que sigue en Morena, tres semanas después de que Beatriz Mojica Morga fuera designada coordinadora de la Defensa de la Transformación en el estado.

Félix Salgado Macedonio negó en video que busque la gubernatura de Guerrero por el PT y afirmó que seguirá en Morena. El desmentido llega tras la designación de Beatriz Mojica Morga como coordinadora de la Defensa de la Transformación en el estado y después de que Salgado exigiera una encuesta espejo. No hay candidatura formal: hay posicionamiento interno rumbo a 2027.
Félix Salgado Macedonio descartó en un video difundido en sus redes sociales que vaya a buscar la gubernatura de Guerrero como candidato del Partido del Trabajo (PT) y aseguró que continuará en Morena. El desmentido no es un detalle de calendario: llega a poco más de tres semanas de que Morena designó a Beatriz Mojica Morga como coordinadora de la Defensa de la Transformación en Guerrero, posición que, en la práctica, la colocó como la figura del partido para ordenar la sucesión estatal rumbo a 2027.
“¿Y yo me voy de candidato a gobernador por el PT?”, pregunta el senador con licencia antes de responder: “No, señoras y señores, no es cierto. Yo soy de Morena y estoy en Morena y aquí voy a seguir en Morena”. En el mismo mensaje rechazó que su actividad política reciente tenga como objetivo una candidatura: “Yo no estoy luchando por un cargo, por un hueso, por una candidatura, que se entienda bien”. Su marco, dijo, es otro: “Yo estoy luchando por la patria, por la soberanía, porque ningún gobierno extranjero tiene por qué meterse en los asuntos de nuestro país”.
De la encuesta espejo al video
Las versiones sobre un cambio de siglas no salieron de la nada. El 14 de septiembre Morena anunció a Mojica Morga al frente de los trabajos territoriales en Guerrero. Salgado, que no pudo registrarse en ese proceso interno por la prohibición de nepotismo electoral que aplicó su propio partido —su hija, Evelyn Salgado, gobierna el estado—, respondió con recorridos, con cuestionamientos al método y con una exigencia concreta: que se mida su respaldo frente a Mojica en una “encuesta espejo”. El 2 y 3 de octubre insistió públicamente en ese ejercicio y pidió que se conocieran sus resultados; él sostiene haberlo ganado y él mismo ha aclarado que no tiene validez oficial.
El PT entró a la conversación porque, en otros estados, ha operado como sigla disponible para actores sin espacio en su propio partido: su dirigente nacional, Reginaldo Sandoval, mantiene su respaldo a Raúl Morón en Michoacán. De ahí que la hipótesis de un Salgado abanderado por el PT fuera verosímil, aunque nunca pasó de versión.
La lectura política
El video cumple una función distinta a la que sugiere su tono. No es una renuncia a la aspiración: es un reencuadre de posición. Salgado no dice que no quiera la gubernatura; dice que no la buscará por el PT y que no la persigue “por un hueso”. Esa distinción le permite conservar dos cosas a la vez: seguir dentro del reparto de Morena, donde conserva estructura y arraigo, y no cargar con el costo de una ruptura con el partido que lo llevó al Senado.
Conviene precisar los límites. No existe candidatura registrada, ni precandidatura formal, ni convocatoria de Morena para Guerrero. Lo que existe es posicionamiento: presencia territorial, una demanda no respondida —la encuesta espejo— y una disputa sobre el método. Al descartar el PT, Salgado renuncia a su principal fuente de apalancamiento externo y traslada la negociación enteramente al interior de Morena. Es un movimiento de riesgo controlado: desactiva la hipótesis de la ruptura, pero también reduce el costo de dejarlo fuera.
Para Morena, el mensaje tiene valor de disciplina. Una candidatura por el PT en el estado donde el partido gobierna habría partido el voto oficialista y puesto en riesgo un bastión. Para Mojica Morga, implica que, por ahora, no habrá competencia por fuera, aunque no garantiza que no la haya por dentro. Para el PT, el desmentido le quita un pretexto y lo deja con su propio tablero. Y para Salgado, la jugada tiene un precio: si el partido no abre la medición que exige, se queda sin la carta que lo hacía indispensable en la mesa. La señal rumbo a 2027 es nítida: quien quiera competir por Guerrero tendrá que hacerlo desde adentro de Morena.
Qué sigue
Al cierre de esta nota no hay fecha ni compromiso público de la dirigencia nacional para realizar la encuesta espejo, y tampoco se conoce el método definitivo con el que Morena definirá su candidatura en Guerrero; ese es, hoy, el elemento que falta para pasar de la especulación a un escenario verificable. El siguiente punto de control es el calendario del proceso electoral local y la eventual convocatoria interna del partido.
En el terreno de los hechos, conviene observar tres cosas: si Salgado modera o mantiene sus recorridos y sus cuestionamientos al proceso interno; si el PT insiste en la hipótesis de una candidatura alterna o postula otro perfil; y si la dirigencia nacional responde a la exigencia de medición o la deja sin efecto. Cualquiera de esas tres definiciones moverá el equilibrio de la sucesión guerrerense antes de que exista una candidatura formal.