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RUTA 27 · LOW

Fundadores de Morena en Chiapas presionan por candidaturas y perfilan a Díaz Saldaña

El grupo anticipa una designación desde arriba y busca encarecerla. La coordinación distrital no equivale, por ahora, a una candidatura registrada.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre candidaturas y aspirantes
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Fundadores de Morena en la frontera sur de Chiapas reclamaron espacios en la boleta de 2027 y respaldaron a Carlos Díaz Saldaña como coordinador del Distrito 12 federal, con cabecera en Tapachula. El acto anticipa la disputa interna por las candidaturas y advierte a la dirigencia estatal contra una designación desde arriba.

Un grupo de fundadores de Morena en la frontera sur de Chiapas sacó a la luz pública lo que en el partido suele resolverse en mesas cerradas: quién aparece en la boleta. En conferencia de prensa en Tapachula, líderes sociales y empresariales exigieron espacios de representación popular para el proceso electoral federal de 2027 y respaldaron a Carlos Díaz Saldaña como coordinador del Distrito 12, que comprende siete municipios fronterizos con Guatemala.

El respaldo no es una candidatura. Formalmente, una coordinación distrital es un cargo organizativo dentro del proceso interno del partido; no hay registro ante autoridad electoral ni constancia pública de convocatoria. Políticamente funciona como otra cosa: instala un nombre propio antes de que se defina el método de selección, con un grupo identificable detrás.

“Ya nos toca”: la disputa por el método

Arturo Villasana, que se presenta como fundador de Morena en Tapachula, lo planteó así: “Siento que ahora sí ya nos toca a los verdaderos morenistas, a los verdaderos fundadores del partido, dado que hemos sido de alguna manera aislados”. Los asistentes sostuvieron que los últimos dos representantes del Distrito 12 en el Congreso de la Unión no hicieron el trabajo para el que fueron electos y pidieron perfiles de izquierda con experiencia.

La frase más reveladora fue otra: “Se está llevando a cabo el proceso interno. Estamos aquí nombrando las coordinaciones distritales. Tampoco queremos que nos den madruguete”. El grupo anticipa una designación desde arriba y busca encarecerla. Díaz Saldaña, empresario que se describe como líder de izquierda, anunció que formará un consejo con organizaciones productivas, civiles, empresariales y académicas, y sostuvo que el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) son aliados, sin competencia prevista con ellos en la región. La aprobación presidencial cercana al 70 por ciento que citó no venía acompañada de encuesta o fuente alguna.

En la conferencia participaron Julio César Herrera Toledo, Carlos Alejandro Alfaros González, Raúl Rodríguez, Roberto Carrasco y Villasana, quienes se integrarían como coordinadores territoriales en la competencia interna por el distrito.

La lectura política

En Morena, “coordinación” ha funcionado antes como envoltura organizativa de una candidatura futura: en el ciclo de 2024, las coordinaciones de la defensa de la transformación precedieron al registro formal. La analogía tiene límite. Hoy no hay precandidatura reconocida, ni método aprobado, ni convocatoria documentada. Lo verificable es el movimiento: quien se presenta como coordinador con respaldo local llega a la mesa de definición con un argumento costoso de ignorar.

“Verdaderos morenistas”, “fundadores”, “hemos sido aislados” es la moneda de legitimidad que el partido ha visto circular en varios estados para disputar espacios frente a perfiles externos o cuadros llegados de fuera. No obliga jurídicamente a nada, pero instala la sospecha de que la dirigencia desconoce a su base. El destinatario del reclamo —quien define las coordinaciones en la estructura estatal— no fue nombrado en el acto.

El cálculo hacia 2027 tiene una aritmética que este grupo no controla: si Morena, PT y PVEM vuelven a ir en coalición, el reparto de distritos se negocia a nivel nacional y un acuerdo de cúpula puede volver irrelevante la construcción local. Díaz Saldaña afirma que no habrá competencia con esos partidos; eso no depende de él. Los incentivos, mientras tanto, son claros: él gana nombre y posición de salida; los fundadores, capacidad de negociación colectiva; la dirigencia estatal conserva la facultad de designar, pero paga un costo si ignora el respaldo.

Falta saber cuántos grupos más buscan el Distrito 12, si habrá encuesta o asamblea, y si la dirigencia estatal reconoce el nombre.

Qué sigue

- La definición de las coordinaciones distritales que los propios asistentes sitúan en curso, sin fecha ni método públicos. - La respuesta de la dirigencia estatal de Morena: reconocer a Díaz Saldaña o promover otro perfil en el distrito. - La negociación de coalición con PT y PVEM, que definirá si el Distrito 12 se disputa o se reparte entre aliados. - El registro de candidaturas ante el Instituto Nacional Electoral (INE), previsto para la primera mitad de 2027, cuando la Cámara de Diputados se renueva por completo.