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RUTA 27 · MEDIUM

Godoy respalda a Morón y pide repetir encuesta en Michoacán

El diputado no cuestiona el método de Morena, cuestiona su resultado: propone un sondeo que mida solo a Morón y al exfiscal Carlos Torres. En Zacatecas, la disputa ya escaló al INE.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El diputado Leonel Godoy refrendó su respaldo al senador con licencia Raúl Morón, quien perdió la encuesta de Morena en Michoacán frente al exfiscal Carlos Torres, y pidió repetir el sondeo midiendo solo a esos dos perfiles. Reconoció división interna. La petición deja abierta la definición de la candidatura a la gubernatura rumbo a 2027 y presiona a la dirigencia nacional.

El diputado Leonel Godoy refrendó el 10 de octubre su respaldo al senador con licencia Raúl Morón y propuso que se realice una nueva encuesta en Michoacán para definir la candidatura a la gubernatura, acotada a dos perfiles: Morón y Carlos Torres, el exfiscal estatal que ganó el sondeo original. La petición no impugna la encuesta como método, impugna su resultado: pide repetir el ejercicio con un universo distinto al que ya se midió.

Esa diferencia importa. Morena no tendrá un conflicto con su mecanismo de selección, tendrá un conflicto con el veredicto que ese mecanismo ya emitió. Y ese veredicto, mientras no se resuelva, deja la definición michoacana en un limbo que la dirigencia nacional tendrá que administrar rumbo a 2027.

Godoy habló al término del Consejo Nacional de Morena y describió el problema sin adornos: "Tenemos un problema muy difícil. Ojalá se resuelva porque ahorita hay una división en cuanto a la posición de Raúl Morón". Cuestionado sobre si el grupo que encabeza apoyará a Torres, el diputado optó por el camino institucional y confió en que haya diálogo interno para buscar una salida política. "Yo espero que ambas partes sean pacientes, que ambas partes sean prudentes y que permita que ganemos las elecciones", dijo.

En su argumentación incorporó un dato con peso propio: el Partido del Trabajo está respaldando a Morón. Es decir, la disputa por la candidatura michoacana dejó de ser un diferendo entre dos grupos morenistas y empieza a involucrar a un aliado formal de la coalición, con lo que cualquier solución salomónica tendrá costo en la relación con ese partido.

Dos estados, un mismo método

El descontento no es exclusivo de Michoacán. En Zacatecas, la designación de Verónica Díaz, cercana a la familia Monreal, como coordinadora estatal de defensa generó divisiones entre militantes que respaldaban a Ulises Mejía y a José Narro. Este último advirtió que la oposición se ha acercado electoralmente a Morena y que el partido necesita un perfil de unidad. "Si tú maltratas a tus compañeros, a tus aliados, pues espérate que no te van a responder como tú quieras", señaló.

En paralelo, Movimiento Ciudadano denunció ante el Instituto Nacional Electoral (INE) el proceso de designación de coordinaciones estatales de Morena. La queja traslada una discusión interna a un expediente ante la autoridad electoral, con la particularidad de que el partido que la promueve no es contendiente interno: es oposición.

La lectura política

La figura formal que Morena está repartiendo es la de "coordinador estatal de defensa de la transformación". En la práctica, funciona como precandidatura de facto: quien la recibe queda colocado en la posición de salida hacia la candidatura a la gubernatura, con estructura, presupuesto y visibilidad. No es todavía una candidatura registrada ni lo será hasta que el calendario electoral lo permita. Esa distancia entre nombre y función es justamente lo que explica que la disputa sea tan intensa: se pelea por un cargo partidista con consecuencias electorales directas.

Godoy opera aquí como articulador del grupo que no reconoce el resultado, no como aspirante. Su respaldo a Morón tiene una lógica de costo hundido: Morón pidió licencia en el Senado para competir, es decir, ya pagó un precio personal por entrar a la contienda. Dejarlo fuera de la ecuación implica para su grupo quedar sin posición en la eventual administración estatal y sin voz en la integración de la campaña. Proponer una encuesta a dos perfiles es, en los hechos, una propuesta de reparto: reconocer que el resto de los aspirantes ya no compite y negociar solo entre los dos bloques que quedan.

Los incentivos de la dirigencia nacional apuntan en otra dirección. Aceptar una segunda encuesta en Michoacán establece un precedente incómodo: cualquier perdedor de cualquier sondeo podría pedir una repetición, lo que erosionaría la función de la encuesta como mecanismo de cierre de disputas. Rechazarla, en cambio, deja abierta la posibilidad de una ruptura en un estado donde la coalición gobernante necesita margen de movilización. La señal que se envíe a aliados y adversarios se leerá en los dos estados al mismo tiempo, porque el método es el mismo.

El elemento que la evidencia disponible no permite precisar es si Carlos Torres ya fue designado formalmente como coordinador estatal en Michoacán y con qué reglas el partido resolvió su caso. Mientras eso no se aclare, el respaldo a Morón no es una impugnación jurídica: es un posicionamiento político con fecha abierta.

Qué sigue

El primer punto de verificación es si la dirigencia nacional de Morena acepta, rechaza o difiere la petición de una nueva encuesta en Michoacán y si fija reglas claras para celebrarla. En el mismo tramo se conocerá si el grupo de Morón y el Partido del Trabajo sostienen la exigencia en los órganos internos o la llevan a otro terreno.

En el frente electoral, queda por ver el curso de la denuncia de Movimiento Ciudadano ante el INE: el expediente puede derivar en requerimientos al partido, en medidas cautelares o en un desechamiento, y ninguna de esas salidas está predeterminada por lo publicado hasta ahora. Y en Zacatecas, la prueba será si la designación de Verónica Díaz se acompaña de una negociación con los grupos de Ulises Mejía y José Narro o si el descontento se mantiene hasta el arranque formal del proceso.