RUTA 27 · MEDIUM
Grupo Chespirito rechaza el Chapulín electoral y deja sin escudo el guiño a Citlalli
La empresa que administra los personajes de Roberto Gómez Bolaños pidió que no se les asocie con partido alguno, justo cuando el emblema 'CH' circula en redes junto a la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena. Ni Morena ni Citlalli Hernández han dicho una pala

Grupo Chespirito rechazó el uso de El Chapulín Colorado en propaganda política: 'ninguno de los personajes está asociado a un partido'. El comunicado llega tras viralizarse un corazón con las iniciales 'CH' y la silueta del personaje, que usuarios vincularon a Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena y mencionada como aspirante a la alcaldía Cuauhtémoc. Morena
Grupo Chespirito rechazó el 22 de septiembre el uso de la imagen y los elementos distintivos de El Chapulín Colorado en propaganda política y advirtió que "ni El Chapulín Colorado ni ninguno de los personajes creados por Roberto Gómez Bolaños están asociados con partido, candidato o movimiento político". El comunicado no nombra a nadie. Pero llega en un momento incómodo: circulan en redes piezas donde una mujer con chaleco guinda pinta en el asfalto un corazón con las iniciales "CH" y la silueta del personaje, acompañadas de la leyenda "Nos une". Usuarios atribuyeron el guiño a Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena.
El valor político del pronunciamiento no está en el personaje, sino en lo que le quita a la operación: la ambigüedad. Mientras nadie reclamara el emblema, la "CH" podía leerse como Chapulín o como Citlalli Hernández según conviniera, sin costo para ninguno. La empresa titular de los derechos cerró esa puerta con una frase: no hay asociación autorizada con partido, candidato ni movimiento.
Un corazón con dos iniciales
Las imágenes difundidas muestran a una mujer de chaleco guinda trazando en el pavimento el emblema del personaje —las iniciales CH dentro de un corazón— junto a su silueta. El detalle no es menor: la etiqueta #CHNosUne fue usada por la directora de las tiendas SUPERISSSTE, Dunia Ludlow, quien publicó: "Desde el corazón de nuestra Ciudad, unidos para desenmascarar una forma de gobernar donde importa más el lucimiento personal que resolver los problemas de la gente". El diputado Arturo Ávila anunció que se bajaba de la contienda por la alcaldía capitalina y, en entrevista, "destapó" a Hernández. La propia Ludlow, Ana Villagrán —titular de la Agencia de Atención Animal— aparecen entre los respaldos públicos, de acuerdo con la columna Bajo Reserva de EL UNIVERSAL del 19 de septiembre.
Hasta ahora, ni Morena ni Hernández se han pronunciado sobre las piezas ni sobre el comunicado. Tampoco existe evidencia pública de que la dirigente morenista haya encargado, autorizado o pagado esas imágenes. Ese es, precisamente, el hueco que la ambigüedad estaba cubriendo.
La lectura política
En la Cuauhtémoc, Morena no tiene aún candidatura registrada ni precandidatura formal: tiene un proceso que el partido llama "coordinación" y que dice resolverá con encuestas, cuyos resultados anunció que dará a conocer sin fecha pública. En la práctica, esa coordinación funciona como precandidatura de facto y como mecanismo de ordenamiento interno. Es el instrumento con el que Morena mide lealtades antes de decidir quién encabeza una alcaldía simbólica de la capital rumbo a 2027.
En ese contexto, el préstamo de un personaje entrañable cumple una función precisa: traslada afecto televisivo a un proyecto político sin obligar a su beneficiario a asumir todavía el costo de una candidatura. Es capital de simpatía gratis y con salida de emergencia. El "CH" permitía a Hernández recibir el guiño sin reclamarlo, y a los aliados empujarla sin exponerla.
El comunicado de Grupo Chespirito rompe ese arreglo. A partir de ahora el emblema es un pasivo reputacional y potencialmente legal, no un activo. Quien lo siga usando queda en posición de tener que aclarar ante terceros que sí buscaba asociarse con un personaje que su dueño ya dijo que no está con nadie. Y quien se deslinde, confirma que la pieza le importaba.
Hay un segundo movimiento visible: los respaldos y el destape llegan antes de la convocatoria. Bajar del proceso para anunciar a otra persona no cuesta nada y ordena el campo. La respuesta de Diana Sánchez Barrios —quien afirmó que no se bajará "para que pase Citlalli o quien sea"— muestra que el campo interno no está cerrado. Ludlow, en tanto, dijo que espera los términos de la convocatoria. Es decir: todos están esperando la regla, no el resultado.
Qué sigue
Morena ha dicho que hará públicas las encuestas para definir coordinaciones y que las dará a conocer detalladamente, sin fecha anunciada. Ese calendario —y la convocatoria para la Cuauhtémoc— son el siguiente punto de verificación.
También habrá que observar tres cosas: si Morena o Hernández aclaran, se deslindan o guardan silencio; si aparecen nuevas piezas con el emblema del personaje; y si Grupo Chespirito pasa del comunicado a una acción legal, pues hasta ahora solo pidió que se mantenga la identidad y el espíritu con que los personajes fueron creados, sin anunciar ninguna vía jurídica. Lo que falta para sostener una lectura más fuerte es un elemento concreto: la autoría de las imágenes y quién las financió.