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Guadiana no renunciará a la ciudadanía de EU: la reforma le cierra 2027

La senadora de Morena sostiene que su ausencia en la votación del 29 de septiembre fue por un tema médico y afirma que sus aspiraciones están en el Senado hasta 2030.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre Congreso y reglas electorales
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Cecilia Guadiana, senadora de Morena nacida en San Antonio, Texas, dijo que no renunciará a su ciudadanía estadounidense tras la reforma constitucional que prohíbe la doble nacionalidad a aspirantes a la Presidencia, gubernaturas y jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Aseguró que faltó a la votación del 29 de septiembre por un tema médico y que sus aspiraciones están en el Senado hasta 203

El 6 de octubre la senadora de Morena Cecilia Guadiana dijo que no renunciará a su ciudadanía estadounidense, una semana después de que el Senado aprobara la reforma constitucional que prohíbe la doble nacionalidad a quienes aspiren a la Presidencia de la República, a una gubernatura o a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. La respuesta tiene consecuencia inmediata: mientras conserve ese pasaporte, y si la norma opera como fue descrita, su nombre queda fuera del catálogo de aspirantes a esos cargos. No hay candidatura registrada ni precandidatura formal; lo que hay es una puerta que decidió no cruzar.

Guadiana nació en San Antonio, Texas, y es mexicana por nacimiento por ser hija de padre mexicano. Ese es el eje de su argumento: "mi doble nacionalidad no estaba en mi control hace 31 años, mis papás decidieron que yo naciera allá, e independientemente yo soy mexicana por nacimiento porque soy hija de padre mexicano". El razonamiento responde a una pregunta distinta de la que plantea la reforma. La prohibición descrita no distingue por la vía de adquisición de la nacionalidad mexicana: se refiere a tener otra. Ser mexicana por nacimiento y además estadounidense no son datos excluyentes; son la definición misma de la doble nacionalidad.

Sobre una eventual gubernatura, fue tajante: "pues no, yo no considero renunciar a la nacionalidad, realmente mis aspiraciones están aquí en el Senado de la República y así va a seguir hasta el 2030". Añadió que una candidatura en Coahuila no le "quita el sueño".

La ausencia y la coincidencia

El 29 de septiembre el pleno del Senado discutió y aprobó las reformas a los artículos 86, 116 y 122 de la Constitución. Ese día y el siguiente Guadiana pidió licencia y no votó. Su explicación es médica: "Tuve un tema personal médico que coincidió en estas fechas... tuve que estar en reposo toda la semana pasada y ya estoy aquí de regreso", dijo, y recordó que tres semanas antes respaldó la iniciativa presidencial. La coincidencia de fechas es lo que alimenta la duda; en la información divulgada no hay evidencia que contradiga su versión. La ausencia es un hecho verificable; la intención de esquivar el voto es una inferencia que la evidencia disponible no sostiene por sí sola.

La lectura política

La reforma no solo fija un requisito: ordena el mercado interno de candidaturas. Al convertir la doble nacionalidad en filtro de elegibilidad, entrega a las dirigencias un argumento jurídico —no discrecional— para excluir o negociar con aspirantes antes de que existan encuestas, coaliciones o registros. En el mismo paquete informativo se reportó la advertencia a Jasmine Bugarín, aspirante a la gubernatura de Nayarit, de que sin renunciar a la ciudadanía estadounidense no puede ser candidata. Es el mismo filtro operando en otro estado: la norma ya funciona como criterio político, además de legal.

Frente a ese filtro, Guadiana eligió no pagar el precio. Renunciar a una ciudadanía es un acto personal, costoso y prácticamente irreversible. Conservarla y anunciar que se queda en el escaño hasta 2030 equivale a salirse, por ahora, del mapa de 2027. La fórmula —"mis aspiraciones están aquí en el Senado"— opera en la práctica como señal de disciplina interna: mantiene su lugar en el grupo parlamentario, no abre un conflicto con la dirigencia y no obliga a Morena a defender una excepción. Gana margen la dirigencia; lo pierde el ala que quisiera ver candidaturas binacionales en 2027.

Queda por precisar el estado del proceso constituyente: la información disponible reporta la aprobación en el Senado, pero no confirma si ya concluyó el trámite en la Cámara de Diputados y en las legislaturas locales, paso sin el cual la reforma no queda vigente. Tampoco hay elementos públicos sobre si Guadiana sostiene una aspiración concreta más allá de Coahuila.

Qué sigue

- La conclusión del proceso constituyente y el texto final del decreto: ahí se sabrá si la prohibición exige renuncia previa, en qué momento y cómo se acredita. - Los criterios del Instituto Nacional Electoral (INE) y de los organismos estatales para verificar la nacionalidad en el registro de candidaturas del proceso 2027. - La definición de candidaturas de Morena y sus aliados en los estados con gubernatura en juego en 2027, incluido Nayarit. - El papel de Guadiana en el Senado hasta 2030: si su permanencia se traduce en encargos legislativos relevantes, será la señal de que su salida del mapa de 2027 no tuvo costo interno.