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Higinio Martínez: encuestas deciden las candidaturas de 2027 y tensionan a los aliados
El senador mexiquense atribuyó las inconformidades a "aspirantes" lastimados y no a los partidos, y sostuvo que la coalición no puede prescindir del PT ni del PVEM desde 2018.

Higinio Martínez, presidente de la Mesa Directiva del Senado, confirmó que Morena define a los coordinadores estatales de la 4T —futuros candidatos a gubernaturas en 2027— mediante encuestas, y que faltan algunas. Recalcó que la coalición necesita al PT y al PVEM tras el amago de ruptura del petista Reginaldo Sandoval. La encuesta opera como reparto sin cuota para los aliados.
El proceso con el que Morena define a los coordinadores estatales de la defensa de la Cuarta Transformación —figura que el propio partido presenta como antesala de las candidaturas a las gubernaturas de 2027— se resuelve con encuestas. Así lo describió el presidente de la Mesa Directiva del Senado, el morenista Higinio Martínez: "es un procedimiento de encuestas que se está dando y que, bueno, faltan algunas". Sus palabras llegaron después de que el petista Reginaldo Sandoval amagara con una posible ruptura de la coalición por esas designaciones.
"No tenemos forma de aplastar a los aliados de Morena, los necesitamos, nunca hemos tenido esa intención. No los aplastamos, no los maltratamos; los necesitamos, necesitamos al Verde, necesitamos al PT desde el 18", dijo el senador mexiquense. Y sobre el reparto: "no es que se les dé nada, es que los que deben salir, deben salir".
La declaración no revela el método —Morena lo usa desde 2018— sino su estado: el reparto de posiciones entre Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ya se ejecuta, sin mesa de negociación entre dirigencias y con encuestas administradas por el socio mayor de la coalición.
El método que también disciplina a los propios
Martínez puso el ejemplo de Michoacán: el senador Raúl Morón, a quien muchos en la Cámara Alta daban por coordinador, no fue designado. "Las encuestas dijeron otra cosa. El senador Morón también sintió este golpe, pero no fue dirigido contra él". El instrumento no sólo ordena a los aliados; también desactiva a los favoritos internos y traslada el resultado a un dato, no a una decisión política. "Pueden sentirse un poco lastimados algunos aspirantes, pero no el PT en general", añadió, y dejó la salida del conflicto en manos de las dirigencias partidistas. Si la inconformidad es de personas y no de partidos, no hay coalición que reparar.
La lectura política
La "coordinación estatal de la defensa de la 4T" no es candidatura ni precandidatura registrada: no hay acto jurídico ante el Instituto Nacional Electoral (INE) ni proceso electoral formalmente iniciado para 2027. Pero en la práctica funciona como precandidatura de facto: quien obtiene la coordinación queda colocado en posición de salida hacia la gubernatura, con estructura, territorio y visibilidad. La distinción importa: hoy es posicionamiento interno; en 2027 serán registro, convenio de coalición y boleta.
Para los aliados, la encuesta es un arbitraje sin cuota. No fija cuántos estados tocan a cada partido y los obliga a competir en un instrumento donde la marca y el territorio de Morena pesan a favor del socio mayor. El incentivo del PT al amago de ruptura es arrancar compromisos antes de que se levanten las encuestas que faltan; el costo, quedar como el aliado que presiona cuando el reparto no le favorece.
Para Morena, el método concentra discrecionalidad: define qué se pregunta, dónde y cuándo. Las encuestas pendientes operan como moneda de cambio y, a la vez, como contención, porque ningún aspirante quiere quedar fuera de las que faltan por un pleito público. El precedente rumbo a 2027 es que la coalición se reparte por encuesta, no por tratado, lo que deja al PT y al PVEM sin veto sobre las candidaturas. Falta el dato decisivo: quién levanta los estudios, con qué metodología y si los aspirantes aliados aparecen en el instrumento. Sin eso no puede afirmarse que la encuesta garantice o niegue algo a los aliados.
Qué sigue
- El levantamiento de las encuestas pendientes y el anuncio de los coordinadores que faltan, donde el PT y el PVEM medirán su peso real. - La respuesta de la dirigencia del PT al amago de Sandoval: advertencia mantenida o ruptura consumada. - La formalización de la coalición y el registro de candidaturas ante el INE y los organismos electorales locales, ya en el proceso de 2027. - El destino de los aspirantes lastimados, como Morón en Michoacán: disciplina, impugnación interna o salida.