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IEE de Aguascalientes arranca 2026-2027 con su presidencia impugnada

Aguascalientes vuelve a elegir gubernatura, Congreso y ayuntamientos en una sola jornada, algo que no ocurría desde 2016. El instituto que debe organizarla entra a la etapa de preparación con una petición de destitución contra su consejera presidenta todavía viva en el INE.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre justicia y controversias electorales
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El Instituto Estatal Electoral de Aguascalientes arrancó el proceso 2026-2027 rumbo al 6 de junio de 2027, cuando se renovarán gubernatura, 27 diputaciones locales, más de cien cargos municipales y diputaciones federales. El arranque ocurrió mientras sigue en el INE la petición de cinco de seis consejeros para destituir a la presidenta Clara Beatriz Jiménez González.

El Instituto Estatal Electoral de Aguascalientes (IEE) arrancó formalmente el proceso electoral 2026-2027, que desembocará el domingo 6 de junio de 2027 en la renovación de la gubernatura, las 27 diputaciones del Congreso local, más de un centenar de cargos en los ayuntamientos —incluido el duodécimo, Villa Juárez— y las diputaciones federales correspondientes al estado. No es una jornada cualquiera: desde 2016 Aguascalientes no disputaba en una sola fecha ese volumen de cargos.

El significado político del arranque no está solo en el calendario. El acto del 9 de octubre ocurrió con la sala del Consejo General dividida: sigue en marcha la petición de destitución contra la consejera presidenta, Clara Beatriz Jiménez González, presentada por cinco de los seis consejeros y consejeras ante el Instituto Nacional Electoral (INE). Es decir, el órgano que debe organizar la elección más compleja en once años entra a la etapa de preparación sin haber resuelto su conflicto interno.

Un arranque con la sala dividida

Jiménez González no mencionó el recurso en su mensaje. Se limitó a pedir a partidos y candidaturas competir con "altura de miras" y apego a la ley, y a reiterar a las autoridades de todos los niveles "total disposición para colaborar de manera coordinada, garantizando en todo momento la neutralidad y el respeto a la autonomía institucional".

El consejero Fidel Cazarín subrayó que el proceso incluye por primera vez a las autoridades del nuevo municipio de Villa Juárez, el duodécimo del estado. La consejera Hilda Hermosillo fue la más explícita: advirtió sobre "prácticas beligerantes, antidemocráticas o en los límites de la legalidad" que, dijo, no deben normalizarse. Javier Mojarro reconoció fallas del proceso 2024 —una boleta mal impresa, la desintegración del Consejo Municipal en Cosío durante su cómputo y la interrupción por horas de la publicación de resultados del PREP— y sostuvo que los procedimientos se revisaron y corrigieron.

Los tres mensajes, leídos juntos, describen a un colegiado que intenta separar dos cosas: su capacidad operativa y su cohesión interna.

La lectura política

Primero, la diferencia entre el cargo formal y la función política real. Jiménez González es la presidenta en funciones del IEE; la petición de sus compañeros es un procedimiento en curso, no una remoción consumada, y el desenlace está en manos del INE. Nada en el arranque del proceso la aparta legalmente de la conducción. Pero la autoridad con la que conduce la etapa de preparación es otra cosa: un organismo cuya presidencia fue impugnada por cinco de sus seis integrantes llega a la negociación con partidos, a la aprobación presupuestal y a la integración de consejos distritales y municipales con un déficit de legitimidad interna que sus adversarios pueden explotar.

Segundo, los incentivos. Para los partidos, un IEE dividido es a la vez un riesgo y una oportunidad: riesgo porque cualquier falla operativa —como las de 2024— se leerá como síntoma del conflicto y no como error aislado; oportunidad porque cada decisión del Consejo General queda expuesta a impugnación y a la sospecha de que responde a la disputa interna y no a criterio técnico. La coincidencia de elección local y federal el mismo día añade presión: obliga al IEE y al INE a coordinar convenios, capacitación y cómputos bajo escrutinio doble.

Tercero, lo que se juega rumbo a 2027. La gubernatura ordena el resto: define candidaturas, alianzas y el peso de cada partido en las 27 diputaciones y en los ayuntamientos. El arranque del proceso es, en ese sentido, el pistoletazo que abre la negociación real. Y el calendario obliga: precampañas, campañas, registro de candidaturas e instalación del nuevo ayuntamiento de Villa Juárez no esperan a que el instituto arregle su casa.

Falta un dato para sostener una lectura más fuerte: no hay resolución del INE sobre la destitución y, sin ella, no puede afirmarse que la presidencia esté acotada de hecho. Lo verificable es que el proceso arrancó con esa sombra encima y que nadie en la sala la nombró.

Qué sigue

El primer punto de calendario no es electoral sino interno: la resolución del INE sobre la petición de destitución, sin plazo público conocido. En paralelo, el IEE debe desplegar la maquinaria —consejos distritales y municipales, presupuesto y convenios de coordinación con el INE por la coincidencia de la jornada federal y local—. Después vienen los calendarios internos de los partidos y el registro de candidaturas, que en 2027 definirán la boleta de gubernatura, Congreso y ayuntamientos, incluido el estreno del de Villa Juárez.