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IEEH de Hidalgo retira exclusividad femenina en alcaldías rumbo a 2027
El instituto electoral hidalguense quitó la reserva de presidencias municipales para mujeres que operó en 2024 y sumó cuotas para adultos mayores. Una consejera votó en forma concurrente: es una regresión, dijo.

El Consejo General del IEEH aprobó las reglas de postulación para el proceso 2026-2027 en Hidalgo. Eliminó la exclusividad de candidaturas femeninas en presidencias municipales, la acción afirmativa que operó en 2024, y añadió cuotas para adultos mayores. Morena y PVEM respaldaron el criterio; una consejera y el PAN advirtieron regresión e inequidad. Define cómo se repartirán 84 alcaldías rumbo a
El Consejo General del Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) aprobó, en sesión extraordinaria del 15 de octubre, las reglas de postulación inclusiva para ayuntamientos y diputaciones locales del proceso 2026-2027 —y para los comicios extraordinarios que de él deriven—. El acuerdo hace dos movimientos en la misma firma: elimina las candidaturas exclusivas para mujeres en presidencias municipales, la acción afirmativa que operó en 2024, y añade cuotas para adultos mayores. Lo segundo engrosa el catálogo de grupos con lugares reservados; lo primero retira el único mecanismo que garantizaba por regla que una mujer encabezara la planilla en municipios donde los partidos no la postulan por voluntad propia.
Cómo quedan repartidas las cuotas
En diputaciones locales, los lineamientos reservan seis fórmulas de mayoría relativa en igual número de distritos clasificados como indígenas, más una para personas con discapacidad, una para la diversidad sexogenérica, una de adultos mayores y otra para migrantes. En los 12 espacios de representación proporcional se garantiza una fórmula de personas con discapacidad y otra de la diversidad sexual.
En los ayuntamientos están en disputa 920 cargos: 84 presidencias, 84 sindicaturas y 752 regidurías, de las cuales 418 son de mayoría relativa y 334 de representación proporcional. El consejero Alfredo Alcalá Montaño dimensionó la carga: un partido que compita en los 84 municipios presentaría 154 fórmulas de indígenas, 98 de personas con discapacidad, 84 de jóvenes y 14 de la diversidad sexual, y la mitad de esas postulaciones tendrían que ser para mujeres.
El documento mantiene la paridad vertical, horizontal y "sustantiva". La consejera Ariadna González Morales emitió un voto concurrente —acompaña el sentido de la resolución, pero no su argumentación—: sostuvo que los lineamientos no garantizan la paridad sustantiva y que representan una regresión frente a 2024, cuando 41 mujeres ganaron presidencias municipales. Prescindir de la obligatoriedad en municipios que nunca han sido gobernados por una mujer, dijo, compromete ese avance.
Las representantes de Morena, Dalia Fernández Sánchez, y del PVEM, Miriam Avilés, respondieron que el criterio de exclusividad "ya se agotó", porque ya no hay ayuntamientos que no hayan sido gobernados por alcaldesas. El PAN, por voz de Víctor Hugo Sánchez Rivera, consideró que ciertas disposiciones generan inequidad y exigencias poco flexibles para sectores vulnerables.
El argumento de Morena y PVEM descansa en un dato que la sesión no documentó: el conteo municipio por municipio de cuántos ayuntamientos hidalguenses han tenido alcaldesa. Los 41 triunfos de 2024 que citó González Morales prueban que hubo avance, no que la reserva haya dejado de surtir efecto donde el partido prefiere no ceder la presidencia.
La lectura política
El acuerdo redistribuye el costo de las acciones afirmativas, y ahí está su significado. Al quitar la exclusividad en presidencias, los partidos recuperan discrecionalidad en el cargo de mayor valor político local: la alcaldía es la unidad de construcción territorial, donde se administran obra, padrón y estructura. En la práctica, la paridad queda como regla de composición de planillas —sindicaturas y regidurías incluidas—, no como piso de acceso a la Presidencia municipal. El límite legal es preciso: la paridad no desaparece; desaparece la reserva exclusiva. Entre una regla de composición y una regla de acceso al poder está casi toda la diferencia electoral.
Los incentivos apuntan en la misma dirección. Para las fuerzas con más municipios en juego, soltar el candado abre margen de negociación con los cuadros locales sin la restricción de género encima. Para las fuerzas con menos territorio, las cuotas indígenas, de discapacidad, diversidad, migrantes y adultos mayores son costo puro. De ahí la queja panista sobre "exigencias que no son flexibles". La expansión de grupos y la contracción del candado no se contradicen: son la misma operación de ingeniería, mover la cuota desde el lugar donde el partido pierde el control de la candidatura hacia lugares donde puede administrarla.
La señal rumbo a 2027 es doble. Primero, cualquier aspirante mujer en un municipio competido deja de tener una vía reglada y entra a la negociación interna, terreno donde la paridad suele perder. Segundo, al incluir los extraordinarios que deriven del proceso, el IEEH anticipa que una elección anulada se repondrá con el mismo criterio. Que el instituto haya planteado el 14 de octubre sanciones por falsificar la acreditación indígena confirma el diagnóstico: cada cuota nueva eleva el valor de autoadscribirse a un grupo, y la autoridad lo sabe.
Qué sigue
Los partidos deben traducir los lineamientos en convocatorias internas y métodos de selección; el IEEH ya había pedido respetar los tiempos legales rumbo a 2027. Queda por definir en anexos el rango de edad para adultos mayores, el mecanismo de verificación de la pertenencia comunitaria indígena y la sanción por acreditación falsa. En paralelo, el organismo deberá justificar ante Hacienda los recursos para 2027, con una carga de verificación que crece con cada grupo nuevo.
El voto concurrente de González Morales es la base escrita más sólida para impugnar el acuerdo ante el Tribunal Electoral del Estado de Hidalgo y, si persiste, en instancias federales; hasta ahora no hay impugnación registrada en la evidencia disponible. El indicador verificable llegará en 2027: cuántas de las 84 presidencias municipales de Hidalgo quedarán en manos de mujeres sin que una regla lo exija.