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RUTA 27 · LOW

Iepac rechaza consejo maya y concentra la vigilancia indígena en comisiones

El Consejo General ya había desechado la propuesta el 28 de mayo; Bates la reiteró a días de que el instituto publique las conclusiones de su consulta indígena.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre organización y votación electoral
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El Iepac de Yucatán rechazó crear un consejo ciudadano indígena: su presidente, Moisés Bates Aguilar, reiteró que la ley no faculta al instituto para hacerlo. La vigilancia de las acciones afirmativas quedará en una comisión interna, justo cuando se definen las reglas electorales de 2027, año con 106 alcaldías y 41 diputaciones en disputa.

El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (Iepac) de Yucatán no tendrá un consejo ciudadano indígena. Su presidente, Moisés Bates Aguilar, reiteró que el organismo sólo puede establecer las unidades previstas expresamente en la ley, con lo que sostuvo el rechazo que el Consejo General acordó el 28 de mayo. La reiteración llega mientras el instituto define las acciones afirmativas que los partidos deberán cumplir en 2027 —106 alcaldías y 41 diputaciones en disputa— y deja la vigilancia de esos derechos en una comisión interna, no en un órgano con representación de las comunidades mayas.

La petición la presentaron ciudadanos que se adscriben a la comunidad maya: proponía una instancia con representación propia, semejante al Consejo General, para dar seguimiento a las decisiones vinculadas con los derechos político-electorales de los pueblos indígenas. El Consejo General la desechó al concluir que la legislación vigente no faculta al instituto para crear un órgano de esa naturaleza. Como alternativa, el Iepac determinó que la Comisión de Paridad de Género e Igualdad de los Derechos Político-Electorales ya cuenta con atribuciones para seguir esas medidas y analizar las propuestas.

La negativa no detuvo la otra vía abierta: la consulta indígena con la que el instituto busca redefinir las reglas de 2027, organizada en tres ejes —autoadscripción, vínculo comunitario y representación política—. Los foros regionales se realizaron en Tekax, Mérida y Valladolid; la recepción de opiniones cerró el 17 de septiembre y las conclusiones deben emitirse entre el 1 y el 8 de octubre. De ese documento dependerán las condiciones con las que los partidos acreditarán a quienes pretendan ocupar espacios reservados.

El antecedente que mide el tamaño del premio

En 2024 las acciones afirmativas indígenas llevaron a 95 personas a cargos de elección popular en Yucatán: siete diputaciones, 35 presidencias municipales, 12 sindicaturas y 41 regidurías. Las reglas tampoco salieron limpias. Después de una sentencia del Tribunal Electoral del Estado, el Iepac modificó sus lineamientos y estableció que cinco de los 21 distritos locales —Valladolid, Tekax, Temozón, Ticul y Tecoh— debían postular obligatoriamente candidaturas indígenas, con al menos dos fórmulas encabezadas por mujeres. El Censo 2020 contabilizó 519 mil 167 personas hablantes de maya en el estado.

La lectura política

El argumento de competencia es real: un organismo autónomo no puede crear unidades que la ley no prevé, y ese límite aplica igual para cualquier solicitud. Pero en la práctica la decisión conserva la conducción del proceso dentro del instituto, donde el Consejo General controla agenda, calendario e integración de mesas de trabajo, en lugar de sumar un interlocutor externo con voz formal mientras se escriben las reglas que definen quién puede ser postulado en distritos y municipios. Quien fija los criterios de autoadscripción y vínculo comunitario define, en los hechos, el acceso a esos espacios.

Los incentivos apuntan en la misma dirección: a los partidos les conviene un marco operable que no les arrebate posiciones fuertes; al instituto, no ampliar sus obligaciones ni abrir un frente interno permanente; a las organizaciones mayas, tener una instancia propia. El rechazo resuelve a favor de los dos primeros y deja a las terceras sin asiento institucional, aunque sin cerrarles la consulta, que sigue siendo su canal de influencia.

El antecedente de 2024 sugiere un guion de dos tiempos —definir primero, ajustar después de que el Tribunal Electoral corrigió los lineamientos—, pero la evidencia disponible no indica que los solicitantes hayan anunciado una impugnación; sin ese dato no puede afirmarse que el rechazo vaya a terminar en tribunales. Lo que sí puede decirse es que la reiteración de Bates, a días de que se emitan las conclusiones, envía una señal a partidos y comunidades: el diseño de 2027 saldrá de las estructuras del instituto y de la eventual revisión judicial, no de la negociación con un órgano indígena. Aquí no está en juego una candidatura, una aspiración ni una precandidatura de facto; lo que se disputa es el marco que condicionará las postulaciones de otros.

Qué sigue

- El Iepac debe emitir sus conclusiones sobre la consulta indígena entre el 1 y el 8 de octubre. - De ahí saldrán los criterios de autoadscripción y vínculo comunitario, que se traducirán en lineamientos y reglas de acreditación para los partidos rumbo a 2027. - El seguimiento de las acciones afirmativas queda en la Comisión de Paridad de Género e Igualdad de los Derechos Político-Electorales. - Falta saber si los solicitantes del consejo impugnarán ante el Tribunal Electoral del Estado; la evidencia no reporta que lo hayan hecho ni que lo hayan descartado.