RUTA 27 · LOW
IEPC de Durango fija topes a independientes y arranca su calendario rumbo a 2027
El monto más alto, 755 mil 912 pesos, corresponde al Distrito IX, con cabecera en Mapimí; el más bajo, 305 mil 062 pesos, al XIII, en Lerdo. La vía solo abre para diputaciones de mayoría relativa.

El IEPC de Durango aprobó la convocatoria para candidaturas independientes a diputaciones locales de mayoría relativa y fijó topes de gasto para recabar respaldo: de 305 mil a 755 mil pesos según el distrito. Las manifestaciones de intención vencen el 30 de noviembre de 2026 y el respaldo debe estar listo antes del 28 de febrero de 2027.
El Consejo General del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) de Durango aprobó la convocatoria para las candidaturas independientes a diputaciones locales de mayoría relativa y fijó los topes de gasto que podrán ejercerse durante la recolección de respaldo ciudadano. El acuerdo se publicó el 22 de septiembre de 2026 y define los dos filtros que ordenan esta vía: cuánto dinero puede gastarse y cuánto tiempo hay para reunir las firmas. La elección renovará el Congreso estatal.
Los montos no son uniformes. El tope más alto es de 755 mil 912 pesos para el Distrito IX, con cabecera en Mapimí; el más bajo, 305 mil 062 pesos, para el Distrito XIII, con cabecera en Lerdo: una diferencia de casi 2.5 veces. Los seis distritos con cabecera en la capital tendrán 451 mil 066 pesos; los tres de Gómez Palacio, 479 mil 927; Cuencamé, 525 mil 487; Santiago Papasquiaro, 550 mil 396; Guadalupe Victoria, 591 mil 959, y Pueblo Nuevo, 409 mil 506. El patrón —topes menores en los distritos urbanos y más altos donde los municipios están dispersos— es consistente con una fórmula que pondera el costo de movilidad más que el tamaño del padrón. La convocatoria remite a la reglamentación y a los lineamientos vigentes del Instituto; sin esos documentos no puede verificarse el criterio exacto de cálculo, y esa pieza importa antes de sacar conclusiones sobre la competencia real en cada distrito.
Los dos relojes
El calendario aprieta tanto como el dinero. La manifestación de intención debe presentarse a más tardar el 30 de noviembre de 2026; el IEPC resolverá quiénes adquieren la calidad de aspirantes el 22 de diciembre, y la declaratoria sobre quiénes tienen derecho a registro deberá emitirse el 28 de febrero de 2027. El registro de candidaturas está previsto del 17 al 24 de marzo. El respaldo debe recabarse con la aplicación tecnológica del Instituto Nacional Electoral (INE) y cubrirse con recursos privados de origen lícito, dentro de los límites fijados: la secuencia concentra la recolección efectiva entre el reconocimiento de los aspirantes y la declaratoria de febrero, poco más de dos meses.
El dato que falta es el umbral de firmas exigido por distrito. Sin ese porcentaje, los topes dicen poco sobre la dificultad real de la ruta. Tampoco precisa la evidencia si existe una vía equivalente para diputaciones de representación proporcional, ni cuántas candidaturas independientes han llegado a la boleta en Durango en procesos anteriores. Sin esos elementos, cualquier pronóstico sobre el peso de esta vía en 2027 queda incompleto.
La lectura política
Una convocatoria es un acto administrativo, pero también un diseño de competencia. Al exigir recursos privados de origen lícito y fijar topes por distrito, el IEPC hace operativa una vía que no recibe financiamiento público y no puede apoyarse en estructuras partidistas. Eso inclina la cancha hacia quien ya tiene una red propia: liderazgos municipales, cuadros con presencia territorial o grupos capaces de movilizar firmantes con credencial en mano. La aplicación del INE digitaliza el trámite y abarata parte de la logística, pero no sustituye la capacidad de convocar.
Para los partidos, el efecto es doble. La ruta independiente es competencia potencial en distritos de mayoría relativa y, al mismo tiempo, moneda de negociación interna: cambia el costo de salida de quien no obtenga espacio en la definición de alianzas o en la selección de candidaturas, que los partidos resolverán en los mismos meses en que corre el reloj independiente. El tramo entre la manifestación de intención y la declaratoria de febrero funciona, en ese sentido, como periodo de medición. Quien llegue con el respaldo verificado tendrá un activo; quien no, habrá hecho posicionamiento sin candidatura.
Conviene ser preciso con las categorías. Lo que la convocatoria habilita no es todavía una candidatura: primero crea una aspiración y luego un derecho a registro, con una verificación de firmas que el Instituto controla y que puede dejar fuera a cualquiera. Un aspirante con estructura y recursos dedicado a la recolección puede estar operando desde diciembre sin que exista una sola candidatura formal hasta marzo.
Qué sigue
El 30 de noviembre de 2026 vence el plazo para manifestar la intención y el 22 de diciembre el IEPC definirá quiénes son aspirantes. Entre esa fecha y el 28 de febrero de 2027 corre la recolección de respaldo con la aplicación del INE. La declaratoria de derecho a registro debe salir a más tardar ese 28 de febrero y el registro de candidaturas está previsto del 17 al 24 de marzo de 2027, cuando se renueve el Congreso estatal. Falta conocerse el número de firmas requeridas por distrito y si habrá convocatoria equivalente para las diputaciones de representación proporcional.