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RUTA 27 · LOW

Joni Barajas respaldará al ganador del PAN en Chihuahua y no cierra su futuro

La regidora capitalina evita pronunciarse por cualquiera de los perfiles que buscan la alcaldía y coloca su apuesta en el trabajo de su comisión. Con lo disponible, hay posicionamiento, no precandidatura.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre candidaturas y aspirantes
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

La regidora Joni Barajas, exdirectora de FODARCH, evitó respaldar a cualquiera de los perfiles que buscan la candidatura del PAN a la alcaldía de Chihuahua. Dijo que su prioridad es trabajar y que, definida la candidatura rumbo a 2027, tocará sumarse. No registró aspiración ni cerró su futuro: mantiene abierto su trabajo con artesanos y pueblos indígenas, con o sin cargo público.

La regidora Joni Barajas no entró a la disputa interna del PAN por la alcaldía de Chihuahua. Dijo que su prioridad es trabajar y que, una vez definido quién encabezará la candidatura rumbo a las elecciones de 2027, “corresponderá sumarse” para dar resultados a la ciudadanía. La frase no es una declinación ni un respaldo: es una posición de espera que, en la práctica, le permite llegar a la definición sin haberse comprometido con ninguno de los perfiles que compiten.

“La verdad, en mi caso, es trabajar. Trabajar. Yo creo que qué bueno que hay muchos perfiles, porque eso nos abre un abanico a la ciudadanía en general”, expresó. Sobre los aspirantes —que la evidencia consultada no nombra— aseguró mantener “una relación con todos bastante buena” y colocó el criterio de la definición fuera del partido: “aquí es que gane la ciudadanía”.

La parte operativa de su mensaje llegó después: “A la hora que sea la persona que va a ser el candidato o la candidata, es sumarnos y trabajar, porque al final del día estamos aquí para servir, trabajar y dar resultados”. Es la fórmula habitual con la que un cuadro en funciones reconoce la autoridad de una decisión que todavía no se toma y, al mismo tiempo, se coloca en la fila de quienes colaborarán cuando se tome.

Lo que no dijo también cuenta. No fijó plazos, no pidió un método de selección, no anunció que buscará otro cargo y no cerró ninguna puerta. Tampoco registró una aspiración formal a la alcaldía. Con lo disponible, lo verificable es un posicionamiento: no hay precandidatura de facto, y menos aún una candidatura, porque ni siquiera está definido el procedimiento que la produciría.

Trabajo, artesanos y una señal de continuidad

Barajas, exdirectora de FODARCH, ató su futuro al trabajo que ya realiza con pueblos indígenas y artesanos. Relató que la semana anterior acudió a Mata Ortiz para convivir con artesanos y atender a coleccionistas provenientes de Estados Unidos, y sostuvo que esa labor no depende de un puesto: “no necesariamente porque me toque, sino porque me gusta y porque siento ese compromiso con los artesanos”. Cerró con una frase que funciona como mensaje para propios y extraños: “creo que puedo hacer lo que estoy haciendo con o sin un cargo público”.

En un año en que se reacomodan regidurías y presidencias municipales, esa frase admite dos lecturas. Una, como compromiso desligado del cargo. Otra, como recordatorio de que su capital político no se agota en la candidatura a la alcaldía y de que su continuidad no está en juego en la definición interna.

La lectura política

En una contienda interna cerrada, hablar temprano cuesta. Quien se declara por un aspirante que pierde carga el costo de la derrota ajena; quien se mantiene neutral conserva interlocución con quien gane. Barajas eligió lo segundo, y el “sumarnos” no es una concesión gratuita: es una señal de cohesión que el candidato o candidata necesitará exhibir en campaña y que, en la política interna, suele pagarse con espacios, encargos o al menos con voz en las decisiones de la contienda.

El mensaje tiene destinatarios distintos. Hacia el partido comunica disciplina y baja el ruido de una competencia que el PAN deberá cerrar sin fracturas visibles. Hacia la ciudadanía ofrece el perfil de quien no está en la pelea por el puesto. Y hacia los propios aspirantes funciona como advertencia amable: no hay respaldo anticipado para nadie.

El límite de esta lectura es concreto. La evidencia disponible no identifica a los demás perfiles, no describe el método con el que el PAN definirá su candidatura ni precisa el calendario interno. Sin esos datos no puede medirse si la neutralidad de Barajas es refugio, apuesta de largo plazo o simple administración de una buena relación con todos. Lo que sí puede afirmarse es que su declaración no cierra salidas: deja abierta la posibilidad de sumarse a una candidatura que no encabeza y también la de no aparecer en la boleta de 2027 y continuar su trabajo desde otro lugar.

Qué sigue

El próximo dato verificable no será otra declaración, sino el procedimiento. Falta que el PAN en Chihuahua haga público cómo y cuándo definirá su candidatura a la alcaldía, y que aparezcan los nombres de quienes la buscan. Después de esa definición, el indicador relevante será si Barajas convierte el “sumarnos” en actos concretos de campaña —recorridos, comisiones, actos con el candidato— o si conserva la distancia que hasta ahora le ha funcionado. También queda por verse si su trabajo con artesanos y pueblos indígenas se traduce en una plataforma, en una posición propia en la boleta o en ninguna de las dos.