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RUTA 27 · LOW

Jorge Ramos descarta la alcaldía de Tijuana y se suma a Julieta Ramírez

El diputado local con licencia por el PVEM, que compitió y perdió la coordinación estatal de Morena, dice que volverá a su curul y que no será coordinador de campaña. Los términos de su colaboración quedan en manos de la propia coordinadora.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre Congreso y reglas electorales
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El diputado local con licencia por el PVEM, Jorge Ramos Hernández, descartó buscar la alcaldía de Tijuana y competir en el proceso interno municipal; dijo que volverá a su curul y que colaborará con el proyecto de Julieta Ramírez Padilla, coordinadora de Morena en Baja California. Su respaldo llega sin cargo definido.

El diputado local con licencia por el Partido Verde (PVEM), Jorge Ramos Hernández, descartó contender por la alcaldía de Tijuana y participar en el proceso interno por la presidencia municipal, y anunció que se incorporará "para fortalecer" el proyecto de la coordinadora de Morena en Baja California, la senadora con licencia Julieta Ramírez Padilla. Lo dijo el viernes 2 de octubre, al término del segundo informe del alcalde Ismael Burgueño Ruiz —su contrincante en la contienda interna que ambos perdieron—, en una declaración que ordena el frente oficialista en la ciudad más grande del estado y deja a Ramírez como punto de referencia obligado para las candidaturas de 2027.

La respuesta fue precisa a la pregunta expresa de si, ya derrotado, buscaría el proceso interno municipal: "No está en nuestros planes. Mis planes están en regresar a la diputación a cumplir mi trabajo, mi labor ahí y también de colaborar con el proyecto de la coordinadora estatal, Julieta Ramírez. Nos vamos a incorporar ahí para fortalecer aquí en la zona costa la presencia que ella y su proyecto tienen".

Interrogado sobre si esa colaboración sería como coordinador de campaña, respondió que no, sin precisar cargo ni forma. Dijo que ha tenido reuniones con el equipo cercano de la coordinadora y que será ella quien haga los anuncios "cuando lo considere pertinente". Prometió trabajar "muy fuerte" para que su proyecto recoja demandas que aseguró haber escuchado en la ciudad: pavimentación, agua, drenaje y seguridad.

De la contienda perdida a la vuelta al Congreso

La trayectoria de Ramos Hernández es parte del asunto: llegó al Congreso local por el Verde con un pasado panista y hace unas semanas disputó la coordinación estatal de Morena, un puesto que finalmente quedó en manos de Ramírez Padilla. El reporte periodístico no precisa bajo qué reglas o convenio un diputado del PVEM pudo competir en ese proceso interno; ese dato falta para medir si su incorporación responde a un acuerdo entre partidos o a una decisión personal.

El legislador agregó que espera reincorporarse la próxima semana al Congreso de Baja California —dejó la curul en licencia— y que se reunirá con el presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) para impulsar reformas pendientes, entre ellas 21 en materia de seguridad. Anunció que desde la diputación acompañará el cierre de sexenio de Burgueño y que hará público un proyecto de infraestructura para Tijuana, ciudad que describió como "ahogada" en tráfico.

Sobre la siguiente legislatura fue breve: "No, yo creo que es temprano", respondió, y mencionó que las convocatorias para las diputaciones federales apenas se están moviendo.

La lectura política

La coordinación estatal de Morena no es una candidatura ni un cargo de elección: es una posición organizativa. En la práctica funciona como plataforma desde la cual se ordena la sucesión, se reparten los espacios municipales y se concentra la interlocución con el gobierno estatal. En un estado que renueva la gubernatura en 2027, quien la ocupa queda colocado en el centro de esa negociación. Decir que Ramírez "ya es candidata" sería incorrecto: no hay registro, precandidatura formal ni definición de cargos. Lo que hay es posicionamiento, y un competidor interno que se baja temprano y sin romper.

Para Ramírez Padilla, el movimiento tiene un valor concreto: los tres nombres más visibles del bloque en la zona costa —el alcalde en funciones, el diputado del Verde y la propia coordinadora— venían de una disputa interna reciente. Una pelea abierta por la alcaldía de Tijuana la habría obligado a gastar capital político en arbitraje en vez de construcción. Que el tercero en discordia se sume antes de que arranquen formalmente los tiempos electorales le deja margen para decidir el orden municipal y el momento de cada anuncio, incluido el de los términos del respaldo.

Para Ramos Hernández, la salida es de incorporación controlada, no de retiro. Se baja de la alcaldía y del proceso interno, pero conserva tribuna legislativa, una agenda propia en seguridad y el anuncio pendiente de un proyecto de infraestructura. Su colaboración llega sin cargo definido, y eso es precisamente margen de negociación: ni se integra a la estructura de campaña ni queda fuera del reparto.

El PVEM, por su parte, acepta subordinación en la plaza más grande del estado, coherente con su papel de socio menor de la coalición: su apuesta es conservar presencia y capacidad de contrapeso en el Congreso local. La señal hacia afuera es que el frente oficialista en Tijuana no se fractura por ahora, lo que reduce el incentivo opositor —el PAN gobernó la ciudad y el estado hasta 2019— de pescar en una ruptura interna. Lo que la evidencia no permite sostener es que exista un acuerdo formal: no se ha informado de un convenio Morena-PVEM, ni de contraprestación alguna, ni de fecha para definir al abanderado municipal.

Qué sigue

El primer paso verificable es su reincorporación al Congreso de Baja California, anunciada para la próxima semana, y la reunión con el presidente de la JUCOPO. Ahí se verá si las 21 reformas en seguridad que mencionó entran a dictamen o se quedan en el discurso.

Después, dos anuncios que él mismo dejó abiertos: la forma exacta de su colaboración con el equipo de Ramírez Padilla —cuya definición trasladó a la coordinadora— y su proyecto de infraestructura para Tijuana.

El calendario que importa es el de las candidaturas municipales. Con las convocatorias federales ya en marcha, la coordinación estatal tiene la facultad y el tiempo para definir quién encabeza Tijuana en 2027. Falta confirmar si el Verde formaliza su incorporación al proyecto o si se trata de un respaldo personal, y si el alcalde Burgueño mantiene su propia ruta en la ciudad.